Fridman agrava los problemas de los franquiciados de DIA


Barcelona, 28 de junio de 2020
(04:55 CET)

El ex consejero delegado de supermercados DIA Ricardo Currás declarará esta semana ante la Audiencia Nacional por presunta administración desleal y falsedad contable. Este proceso lo instaron accionistas minoritarios, pero no son los únicos que han pleiteado por las supuestas males artes de DIA. Centenares de franquiciados también han acudido a los tribunales. Algunos aseguran que sus problemas no se acabaron con la salida de Currás porque con el nuevo propietario, el multimillonario ruso Mikhail Fridman, continúan las quejas.

El coordinador de la Asociación de Afectados por Franquicias de Supermercados (Asafras), Alberto Rodríguez, advierte que con Fridman “continua la conflictividad”. Ha cambiado a la cúpula directiva, pero no se han resuelto los litigios y se mantienen prácticas comerciales de la anterior etapa.

Los franquiciados insisten en los problemas con la cantidad y calidad de los suministros, los márgenes comerciales o la aplicación de descuentos.

Rodríguez y su esposa se pusieron al frente de una franquicia de DIA en Zamora. Desengañado, lideró a los franquiciados que batallan contra Diasa, la matriz de la cadena de distribución. Indica que hay más de mil franquiciados afectados tan solo en España, sin tener en cuenta a los de Argentina, Brasil o Portugal, donde también opera la compañía. De estos, 700 se pusieron en contacto con Asafras y, más de 200, emprendieron acciones legales. Sin embargo, asegura que son muchos más los franquiciados que han pleiteado contra DIA, una gran parte a título individual.

Sentencias favorables

El abogado Ramón Piñol les enseñó el camino a seguir. El año pasado consiguió que los juzgados de Tarragona dictasen sentencias favorables a dos franquiciadas de DIA. La compañía fue condenada a pagar importes superiores a los 100.000 euros en cada caso y, en uno, una indemnización de 10.000 euros por daños morales. Logaron la nulidad de los contratos que les vinculaban con la compañía entonces liderada por Currás.

Piñol indica que no se trata de casos “aislados” porque las prácticas que denunciaron eran “generalizadas”. El argumento de la compañía siempre es que los franquiciados administran mal sus negocios, pero el abogado demostró lo contrario.

En un principio, interpuso una querella penal, pero fue rechazada y se vio obligado a plantear la denuncia por la vía civil. A la vista de lo que sucede con Currás en la Audiencia Nacional, insiste en que “hay motivos para dar continuidad a la investigación por la vía penal”.

Nieves Monteserín es una abogada madrileña que representa a una decena de franquiciados de DIA de diversos puntos de España. Advierte que “a las tiendas que van bien, les intentan imponer una modificación de condiciones, y a las que van mal, les dicen ‘sigue conmigo: tienes que cumplir todo el contrato’”.

Monteserín precisa que se encuentra ante tres situaciones: franquiciados que intentan conseguir la nulidad de los contratos, otros a los que se les intenta introducir modificaciones substanciales y, finalmente, los que quieren resolver el contrato cuanto antes porque están trabajando a pérdidas.

Señala que a algunos de los franquiciados les plantearon expectativas económicas sobre resultados absolutamente irreales. Han encargado informes periciales a catedráticos de Economía para acreditarlo en los juicios.

A muchos, DIA les reclamó diversos importes, contrataron avales y ni siquiera disponían de documentación. Indica que se puede llegar a la conclusión de que “los franquiciados no sabían lo que contrataban”.

El despacho de Albert Rivera

Monteserín forma parte del bufete de abogados Martínez-Echevarría, que desde el pasado marzo está presidido por Albert Rivera, exlíder de Ciudadanos.

En realidad, las delegaciones de Martínez-Echevarría de Madrid y Andalucía representan a franquiciados de DIA desde antes de que Rivera y José Manuel Villegas, exsecretario general de Ciudadanos, aterrizaran en este despacho.

Otros abogados han llegado a acuerdos extrajudiciales con DIA. Un letrado de AIC Abogados, con sede en Málaga, relata que a principios de año consiguieron la nulidad de un contrato de franquicia sin que su cliente tuviera que pagar una indemnización como le requirió en principio la compañía.

Otro abogado de Torrijos (Toledo) indica que representó a su propio hijo, franquiciado de DIA, para rescindir el contrato. Describe esto proceso como “un mal sueño”. Indica que lo solucionó “a las bravas”. Tampoco aportó ninguna indemnización para rescindir el contrato.

No todos los procesos tienen un final feliz. Un juzgado de Vic (Barcelona) arhivó en 2018 una demanda colectiva de un grupo de afectados. Estos cargaron contra su abogado. Este no respondió a Economía Digital.

Una pequeña empresaria de Lleida ha sido la última en acudir a los tribunales. Después de regentar un supermercado de esta firma durante cinco años, hasta el pasado octubre, este junio presentó una querella por supuestos tratos abusivos.




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