Bolsonaro aún busca un nombre para su cuarto ministro de Educación


Brasilia, 5 jul (EFE).- El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aún se encuentra en busca de un nombre para el que será su cuarto ministro de Educación en un año y medio, después de que el mejor posicionado para ese cargo, el economista Renato Feder, declinase la oferta este domingo.

El titular de la cartera de Educación se encuentra vacante desde el martes pasado, cuando el economista Carlos Alberto Decotelli renunció después de que se destapasen una serie de falsedades en su currículum.

Decotelli dimitió apenas cinco días después de haber sido designado por Bolsonaro, líder de la extrema derecha brasileña, y ni siquiera llegó a ser juramentado para el cargo.

En el currículum del economista figuraba una maestría en la Fundación Getulio Vargas (FGV), un doctorado de la Universidad de Rosario (Argentina) y un posdoctorado en la Universidad de Wuppertal (Alemania).

Pero las tres instituciones matizaron o negaron esos títulos e incluso la FGV abrió una investigación por sospechas de plagio, lo que generó un enorme escándalo y obligó al Gobierno a suspender y después cancelar la ceremonia en la que asumiría oficialmente.

Desde la renuncia de Decotelli fue ganando fuerza el nombre de Renato Feder, también de perfil técnico y que actualmente ejerce como secretario de Educación del estado de Paraná (sur).

Feder es economista y administrador, con estudios en la Universidad de Sao Paulo (USP) y la Fundación Getúlio Vargas, y fue profesor de matemáticas en instituciones privadas durante una década.

También fue director de una escuela, dictó clases para adultos y fue consultor voluntario de la Secretaría de Educación del estado de Sao Paulo, además de actuar en la empresa privada en el sector de tecnología.

Feder reconoció hoy en sus redes sociales que el pasado jueves recibió una llamada de Bolsonaro invitándole a ser el nuevo ministro de Educación, pero ha decidido rechazar la oferta.

«Le agradezco al presidente Jair Bolsonaro, a quien le tengo un gran aprecio, pero declino la invitación recibida. Sigo con mi proyecto en Paraná. Deseo suerte al presidente y una buena gestión en el Ministerio de Educación», expresó.

A medida que el nombre de Feder ganaba espacio en los medios de comunicación, los ataques contra él del llamado «bolsonarismo» fueron creciendo en las redes sociales por su apoyo a la campaña del gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, ahora enemigo político del jefe de Estado, y sus presuntas relaciones con oenegés del sector educativo, entre otros aspectos.

Descartado Feder, Bolsonaro seguirá buscando un nombre para sustituir a Abraham Weintraub, que era un de los ministros más radicales del Gobierno y renunció en medio de presiones de vastos sectores de la base parlamentaria oficialista.

El primer ministro de Educación que tuvo Bolsonaro, en el poder desde el 1 de enero de 2019, duró poco más de tres meses y fue el filósofo colombiano naturalizado brasileño Ricardo Vélez Rodríguez, quien también renunció tras implicarse en discordias con sectores del Gobierno y el Parlamento.

Fue sucedido por Weintraub, cuya su gestión estuvo marcada por numerosas polémicas que le valieron algunas investigaciones en su contra que tramitan en la Justicia.

Una por sospechas de participar en la difusión de noticias falsas contra los jueces del Supremo, a cuyos miembros llegó a tildar de «vagabundos» y sobre quienes dijo que deberían estar en la «cárcel».

Y la otra por un delito de racismo, debido a unas expresiones despectivas sobre ciudadanos chinos publicadas en su perfil de Twitter, en el que también insinuó que la pandemia de COVID-19 sería parte de presuntos planes de la potencia asiática para «dominar el mundo».


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