Qué sabemos sobre la vacuna contra la COVID-19 desarrollada en la Universidad de Oxford

En la carrera por desarrollar una vacuna contra la COVID-19, en las últimas horas ha sido noticia la Universidad de Oxford por los resultados positivos obtenidos en un ensayo con 1.000 personas. Os contamos lo

En la carrera por desarrollar una vacuna contra la COVID-19, en las últimas horas ha sido noticia la Universidad de Oxford por los resultados positivos obtenidos en un ensayo con 1.000 personas. Os contamos lo que sabemos.

Las mentiras embarran el debate público y pueden ser peligrosas para la salud. La información verificada sobre el COVID-19 marca la diferencia. La verificación está bajo ataque. Si nuestro trabajo te es útil y crees que es más necesario que nunca, pincha aquí para hacerte Embajador/a y ayúdanos a luchar contra los bulos de la pandemia.

Resultados positivos en un ensayo con 1.000 personas

La Universidad de Oxford es una de las que más adelantadas va en el desarrollo de una potencial vacuna contra la COVID-19. Este pasado lunes 20 de julio publicaba en la revista científica The Lancet los resultados de un ensayo iniciado en abril con 1.000 personas sanas de entre 18 y 65 años.

Según esos datos, el fármaco desarrollado genera una fuerte respuesta inmune, que es precisamente lo que busca una vacuna, sin provocar efectos adversos graves. Según un comunicado de la universidad, «el perfil de seguridad es similar al de otras vacunas de este tipo e incluye dolor e inflamación en el sitio de la inyección, y síntomas asociados a la gripe, como dolor de cabeza, fiebre y dolor muscular. Esos síntomas se registraron principalmente el primer día después de la aplicación de la vacuna y mejoraron en los individuos a los que se administró paracetamol duranto las 24 horas siguientes»

Esta fase ha servido para determinar la seguridad del fármaco y para establecer la dosis óptima y medir su eficacia. Ahora toca iniciar la siguiente fase de investigación en la que se probará en decenas de miles de personas (15.000 en Reino Unido, 5.000 en Brasil y 2.000 en Sudáfrica) que tendrá que demostrar que sirve para prevenir la infección por coronavirus.

Aquí os contamos las distintas fases que tiene que pasar una vacuna antes de ser aprobada para ser aplicada a la población general y para qué sirve cada una de esas fases.

Una vacuna a base de virus de chimpancés

Sarah Gilbert, vacunóloga, lidera la investigación. Ella misma ha reconocido que su equipo ha podido condensar en unos meses el trabajo que normalmente requiere varios años gracias al trabajo previo realizado con otros coronavirus.

La vacuna con la que trabaja Gilbert y su equipo está basada en una versión atenuada del virus que causa resfriado común en chimpancés, modificado para evitar que se replique y para que fabrique las proteínas con las que el SARS-CoV-2 consigue entrar en las células humanas. En este reportaje publicado por El País puedes leer más sobre cómo el coronavirus invade nuestras células.

Tal y como explica Manuel Ansede en este otro artículo de El País, esas proteínas han demostrado ser capaces de entrenar al sistema inmune del cuerpo humano para que produzca dos tipos de células: por un lado anticuerpos capaces de bloquear las partículas extrañas y por otro linfocitos T que destruyen las células infectadas. Según los resultados publicados, estas defensas se mantenían hasta dos meses después de la inyección a los voluntarios.

Las limitaciones de este estudio y sus resultados

Aunque esta es una noticia esperanzadora, aún hay fases de investigación que cumplir y cosas por saber de esta potencial vacuna.

De momento, entre el millar de personas que la han probado no había personas muy mayores (el límite eran 65 años) ni con enfermedades previas, que son precisamente los dos grupos de mayor riesgo ante la COVID-19. La edad promedio eran 35 años. La ampliación en el número de voluntarios de las siguientes fases buscan solucionar estas limitaciones.

Además, no está del todo claro cuánto durarán estas defensas generadas por la vacuna ni cómo de fuertes tienen que ser para evitar la infección por coronavirus, especialmente si el virus muta y eso afecta a la carga viral de los infectados.

Las vacunas son seguras y salvan vidas

Con la pandemia han cobrado fuerza los bulos antivacunas. Sin embargo, como ya os hemos dicho, el proceso de aprobación de una nueva vacuna es muy largo y riguroso para asegurar principalmente que son seguras y eficaces. No hay a día de hoy evidencias de que las vacunas causen patologías graves y todos los ingredientes que llevan estos fármacos son necesarios y seguros en las cantidades que contienen.

Fact-checkers de 30 países nos hemos unido para luchar contra la ola de desinformación que ha traído consigo el nuevo coronavirus iniciado en China, puedes leer más sobre los desmentidos en este artículo y en este otro del IFCN.

Os estamos contando todos los bulos por los que nos estáis preguntando respecto a la COVID-19 en este recopilatorio. Además, tenemos un especial sobre este tema donde también puedes consultar consejos de prevención y preguntas y respuestas sobre el brote del nuevo coronavirus.


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