“No comprendo como, a día de hoy, el presidente Sánchez no ha llamado ni una sola vez”

Begoña Villacís recibe a La Vanguardia una vez superadas las rampas más duras de la Covid-19. Después de haber liderado durante semanas el luctuoso ranking de las ciudades en las que más rápido avanzaba el

Begoña Villacís recibe a La Vanguardia una vez superadas las rampas más duras de la Covid-19. Después de haber liderado durante semanas el luctuoso ranking de las ciudades en las que más rápido avanzaba el virus, Madrid enfila su reconstrucción post-pandemia tras la firma de los Pactos de la Villa. Un acuerdo sellado por unanimidad por el conjunto de las fuerzas políticas con representación municipal y del que la vicealcaldesa presume con orgullo para vertebrar la enésima reinvención de la capital. Con un compromiso claro por “aprender de los errores” cometidos y por afianzar “las libertades que la caracterizan” sobre la ampliación del concepto del “espacio público”.





-La crisis del coronavirus ha obligado al conjunto de instituciones a tomar decisiones que han impactado drásticamente en el día a día de millones de personas. ¿Cómo lo ha vivido?

Ha sido muy complicado. Por un lado yo era la vicealcaldesa de una ciudad que estaba a punto de atravesar uno de los momentos más duros que se conocen. Y por otro también era ciudadana destinataria de las mismas políticas por lo que entendía su impacto. Ha habido momentos en los que ha sido difícil separar ambas facetas. Recuerdo perfectamente la Junta de Gobierno en la que se abordó la toma de decisiones para las que no había precedentes en nuestra democracia. Era la primera vez que, de forma efectiva, íbamos a recortar derechos y restringir libertades en Madrid, la ciudad de la libertad por antonomasia. Y se toma la decisión de empezar a cerrar los centros de día, los colegios, los centros culturales… y ahí, desde mi experiencia como madre, es cuando empecé a ser consciente de cómo le íbamos a cambiar la vida de muchas familias.

¿Cuál fue el peor momento?

Ha habido muchos momentos duros… un cúmulo de responsabilidades y preocupaciones, y ves imágenes que vas a llevar contigo toda la vida. Pero recuerdo la llamada de una chica, cuya madre acababa de fallecer en casa, y que no pedía otra cosa que ayuda para la recogida del cuerpo. Ese horror lo han vivido miles de personas. Y encima en muchos de los casos no se podía producir una despedida con lo que eso afecta al duelo. Fue ahí cuando empezamos a trabajar en la iniciativa de llamar a todos los mayores de Madrid habilitando un teléfono para ellos. No para atenderles, porque para eso está el de teleasistencia que hace un trabajo proactivo. Sino para escucharles. Porque había mucha gente sola.





¿Qué opinión le merece la respuesta de los vecinos madrileños?

Sumamente generosa. Madrid ha demostrado ser una ciudad responsable. Era muy impredecible, porque las restricciones se fijaron apenas 48 horas después de la celebración de una gran manifestación y no fue fácil explicarlo. Todo cambió muy rápido en aquellos días de marzo pero la ciudadanía pronto entendió la gravedad de la pandemia a la que nos enfrentábamos. Lo que sí quiero añadir es que es importante que la responsabilidad no se quede en lo que ocurrió hace un mes. No debemos bajar la guardia. La mejor manera de ser solidario es ser responsable.



“Todo aquello que convierte a las ciudades en prósperas es precisamente aquello que promueve el virus”



¿En qué no se acertó o se pudo haber hecho mejor?

Nos ha pillado a todos sin un manual de instrucciones, y se han cometido errores comprensibles. El Gobierno de Madrid y el Ayuntamiento fueron un ejemplo adelantándose varios días a lo que hizo el Gobierno de España. Igual debió de haber mayor sincronización. Pero deberíamos haber sido más drásticos con los actos multitudinarios. Soy de las pocas representantes políticas que ha reconocido que se arrepiente de haber salido a la calle el 8-M. No dejo de preguntarme si, como yo, mucha otra gente se hubiera quedado en casa, quizás el impacto hubiera sido menor.





-¿Y qué se puede mejorar de cara a la desescalada?

Hemos ido muy por detrás en el tema de los test PCR. Si algo hemos aprendido y debemos corregir es la necesidad de comprar de forma más organizada en los mercados. Yendo de la mano de las Comunidades Autónomas.

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, durante la entrevista.
La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, durante la entrevista.
(Emilia Gutiérrez)



-A la vista de la evolución de la desescalada en Aragón, Galicia o Catalunya, ¿trabaja el Ayuntamiento en un escenario de cierre de la ciudad?

Madrid siempre está trabajando en un escenario, pero a día de hoy no se dan los datos. A nivel de ciudades, somos una de las que más ha asumido el uso de la mascarilla y, personalmente, creo que deberíamos avanzar un paso más apostando por la obligatoriedad de su uso.

-¿Se ha hecho algún tipo de estudio de la afectación de la Covid-19 en la ciudad de Madrid? ¿Qué barrios han sido los más afectados?

Si, lo sabemos. Tenemos localizadas las zonas en las que se ha registrado un mayor impacto pero no somos autoridad sanitaria, eso le corresponde a la Comunidad de Madrid. Aún así, hay infraestructuras en las que estamos trabajando con un exceso de celo por su importancia como puede ser Mercamadrid -el mayor mercado de distribución de alimentos de España-.





-¿Qué papel pueden jugar las ciudades, y principalmente la capital, en la reconstrucción post Covid-19?

Un papel importantísimo… vital.Tenemos mucho más calado y más capilaridad. El Gobierno se tiene que dar cuenta de ello. A nivel mundial, las ciudades juegan un papel estratégico. Hay teorías que decían que las zonas más afectadas estaban alineadas -en referencia a la conjetura verbalizada por la propia vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, reparando en que “Nueva York, París, Teherán y Pekín están casi en línea recta”- … mi teoría es que este virus afecta especialmente a las ciudades como entes internacionales que son al tener un vector claro que son los aeropuertos. A eso hay que sumar la concentración de la población y que también son nodos de transporte a nivel nacional. Somos receptores y propagadores del virus gracias a la maravillosa infraestructura de transporte que tiene Madrid. Fíjate en la paradoja. Todo aquello que convierte a las ciudades en prósperas es precisamente aquello que promueve el virus. Hemos pasado por el siglo de los imperios, los reinados, los estados… y ahora estamos claramente en el siglo de las ciudades.

-¿Qué nivel de profundidad va a tener los Pactos de la Villa suscritos unánimemente por todas las fuerzas con representación en el Ayuntamiento?





El máximo. Somos la piel de la política y la piel de la Administración. Tenemos la realidad más cerca y podemos ofrecer una ayuda más rápida. Somos los que vemos, sentimos e incluso olemos los problemas antes, como ocurre con la contaminación. No comprendo cómo a día de hoy el presidente no ha llamado a la ciudad de Madrid ni una sola vez. Una de las ciudades más afectadas de todo el mundo. El Gobierno no ha entendido la importancia de lo local a la hora de gestionar.

-El Gobierno ha anunciado que dejará gastar parte del superávit de los Ayuntamientos, lo que ayudará a la ejecución de los Pactos de la Villa.

Es un anuncio que llega tarde y que es insuficiente para las necesidades que tenemos. Es el Ayuntamiento el que está dando de comer a 88.000 familias. No es el Estado.



“Si la gente no ingresa, el Ayuntamiento no puede ingresar a su costa”



-¿Es inevitable, entonces, un cambio de la política fiscal?

No vamos a subir los impuestos, vamos a bajarlos. Tanto en cuanto sepa sumar y restar, todo el mundo lo entiende. Si nuestros autónomos y empresas están bajando persianas por no tener ingresos, el Ayuntamiento de Madrid no puede generarles un gasto y contribuir a ser un problema más. Si la gente no ingresa, el Ayuntamiento no puede ingresar a su costa. Hay que apostar porque las empresas sobrevivan. Aunque sea siendo más pequeñas o con menos beneficios. Pero una empresa que sobrevive puede crecer, mientras que una empresa que asfixias, muere.





-A la vista de las adhesiones suscritas recientemente, de tener que formarse ahora la Corporación municipal, ¿se apoyaría de nuevo en Vox?

Si algo han demostrado los Pactos de la Villa es que la fórmula Partido Popular- Ciudadanos funciona. No es sectaria, es negociadora y pactista. En estos momentos tan duros, esta ciudad ha tenido a un Gobierno a la altura de las circunstancias. Y si eso ha sido así es porque también ha tenido una oposición a la altura de las circunstancias.

-Y a nivel regional, ¿Qué le está faltando a Ciudadanos para no ser capaz de ampliar ese consenso en la Comunidad de Madrid?

Para pactar no vale con que uno quiera pactar. Hace falta más de uno. Y acabamos de ver cómo Podemos ha criticado a Más Madrid por suscribir los Pactos de la Villa acusándoles de actuar en beneficio para PP y Cs. Ser insultado e insultar no es un gaje del oficio. La bronca no tiene que ser inherente a la política. Es de necios pensar que tú eres muy bueno y los demás muy malos. Tenemos que ser suficientemente empáticos como para ver lo bueno que hay en los otros igual que ellos han hecho ese ejercicio con nosotros. Porque la gente no necesita bronca, sino dirigentes dispuestos a pensar primero en su ciudad y después en su partido.

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, durante la entrevista.
La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, durante la entrevista.
(Emilia Gutiérrez)



-Entre los rasgos que le caracterizan está el optimismo. ¿Cómo ve a Madrid al final de esta década?

Va a ver que luchar y mucho. Y el futuro es complicado, pero vamos a salir. Porque hay una ciudad que siempre tira y esa es Madrid, llena de gente que se reinventa constantemente. Y en esta crisis nos vamos a reinventar. Es la ciudad más solidaria porque convierte en madrileño a quien lo pisa. Es una ciudad llena de gente que dejó un pueblo y sacrificó todas las certidumbres que podía tener en cuanto a trabajo o pareja por venir aquí y perseguir un sueño. Y así va a ser. Madrid se reinventará.

-Dentro de esa transformación, ¿qué papel va a jugar el espacio público?

Creo que es el gran debate. Debemos abordar cuestiones que nos van a hacer evolucionar mucho en poco tiempo. Ahora mismo, en la zona Centro de la capital, creo que debemos sacrificar muchas más bandas de aparcamiento para aprovechar mejor el espacio, Para que pueda ser utilizado por los vecinos, pudiendo mantener las distancias; para una terraza, pudiendo colocar sus mesas; o para una floristería, teniendo dónde colocar sus flores.

-¿Hablamos de un cambio del espacio público temporal?

Yo sería partidaria de que se quedase. Habrá cambios necesarios que se plantean sabiendo que serán efímeros, pero otros no. Ese cielo azul que hemos redescubierto en la pandemia aconseja, y probablemente provoque, el consenso de actuar favoreciendo medidas que nos permitan mantenerlo.

-A nivel local, ¿corre peligro alguna de las obras proyectadas para esta legislatura como el soterramiento de la A-5 o Madrid Nuevo Norte?

A diferencia del Gobierno anterior, hemos contado con la iniciativa privada. En tanto en cuanto se mantengan, como así parece que va a ser, los proyectos se van concretar. Hemos hecho una política muy atractiva de atracción de inversores haciendo mucha pedagogía con respecto de la certidumbre y la seguridad jurídica de las inversiones. Y Madrid está siendo reconocida internacionalmente como un lugar estable y seguro en el que invertir, que no es arbitraria a la hora de implantar políticas.



“Madrid ha tenido a un Gobierno municipal a la altura de las circunstancias. Y si eso ha sido así es porque también ha tenido una oposición a la altura de las circunstancias”




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