Por qué no es recomendable utilizar potingues caseros como mascarillas faciales: su eficacia no está probada y pueden provocar irritaciones y reacciones alérgicas

Nos lo habéis preguntado varias veces y no solo sobre una receta en concreto, sino sobre diferentes mezclas hechas con un poco de «esto» y «aquello» que tenemos por casa: que si limón, café, azúcar,

Nos lo habéis preguntado varias veces y no solo sobre una receta en concreto, sino sobre diferentes mezclas hechas con un poco de «esto» y «aquello» que tenemos por casa: que si limón, café, azúcar, aceite… Nos referimos a las mascarillas faciales caseras de las que seguro que has oído hablar alguna vez. ¿Sirven? ¿No sirven? ¿Pueden ser perjudiciales?

Por norma general y como uso cotidiano, los expertos no recomiendan que nos embadurnemos la cara con potingues de este tipo. «En general, las mascarillas faciales caseras siempre tienen más riesgos que las que se pueden comprar. Son ingredientes que están destinados al consumo alimentario, no cosmético», explica a Maldita Ciencia Inés Escandell, dermatóloga.

«Los productos cosméticos tienen que pasar unos controles de seguridad, eficacia y estabilidad, que en la industria cosmética están regulados. En cambio, en los productos caseros, las relaciones entre los ingredientes no siempre se respetan y tampoco el criterio de mezclar unos con otros«, explica a Maldita Ciencia Gelen Rodríguez, directora técnica de BICOSOME, empresa que desarrolla ingredientes para productos cosméticos. «El resultado es que unos componentes que a priori pueden ser inofensivos para la salud, podrían llegar dañar nuestra piel«, añade.

Por ejemplo, según explica Rodríguez, el limón puede ser buen conservante y debido a su acidez también se puede utilizar como exfoliante, pero en una dosis elevada puede provocar irritación en la piel. Del efecto del limón sobre la piel os hablamos ya aquí. La experta añade que el uso sin control de estos ingredientes puede dar lugar a reacciones alérgicas y dermatitis atópicas. Además, Escandell añade que los cítricos contienen furocumarinas, que pueden dar reacción fototóxica, un tipo quemadura solar que también suele producir hiperpigmentación, si se exponen a rayos UVA.

Con respecto a otros alimentos, Escandell señala que estos podrían estar contaminados con microorganismos que agravasen dermatitis previas. Y si lo que buscamos es exfoliar el cutis, la experta explica que las partículas exfoliantes cosméticas suelen tener forma esférica para evitar provocar erosiones, pero que las partículas de sal o azúcar tienen formas irregulares y muchas veces pequeñas puntas que pueden causar microerosiones y agravar cualquier dermatitis preexistente.

«Esta es una práctica cada vez más popular entre la población. Para satisfacer la tendencia que buscamos de ir a lo natural, actualmente hay productos en el mercado que certifican en origen natural, ecológico u orgánico de los ingredientes y que al mismo tiempo garantizan eficacia y seguridad«, recuerda Rodríguez y concluye que ni todo es bueno ni todo es malo: depende del uso que se le dé y de la eficacia que realmente se quiera obtener.

«Se pueden utilizar ingredientes caseros, como el aceite de oliva, que siempre han utilizado nuestras abuelas, para hidratar y aportar grasa a la piel, pero si pretendes un efecto más específico y prolongado, mejor los productos comerciales que ya tienen su eficacia y seguridad contrastada«, recomienda la experta. Como conclusión, Escandell indica que usando este tipo de mascarillas caseras «se obtiene poco beneficio y se incrementan los riesgos».

Primera fecha de publicación: __ de agosto de 2020.


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