El Recreativo Guindalera, cerca del centenario y sin campo propio

El Club Recreativo Guindalera, inscrito en la Federación de Fútbol de Madrid con el número 1176, se coloca a la cabeza como el equipo más antiguo de Regional, según varios historiadores, además de convertirse en la entidad con más solera de la Comunidad de Madrid por detrás del Real Madrid, Atlético de Madrid, y Real Club Deportivo Carabanchel.

Este club amateur fundado en 1924 surgió por un grupo de comerciantes del barrio de la Guindalera, en el distrito de Salamanca, con Antonio Ajenjo Pérez como presidente por aquel entonces y en 1939 el equipo pasó a denominarse Club Recreativo Guindalera –Sociedad Guindalera Deportiva hasta ese momento-. Desde entonces, el Guindalera ha conseguido posicionarse -hasta tres veces- campeón de Tercera Regional y subcampeón de Segunda Preferente en 1932. Actualmente, milita en el grupo III de Segunda División de Aficionados jugando los partidos como local en el campo García de la Mata.



Precisamente el terreno de juego se ha convertido desde hace tiempo en un quebradero de cabeza para la institución, sobre todo si ponen la vista en marzo de 2021 cuando podrán decir que les quedan cuatro años para celebrar su centenario. Un aniversario que pone de manifiesto que se trata de un equipo con trayectoria futbolística a pesar de no englobarse dentro de la categoría profesional y se enfrentan cada día a una circunstancia que les quita el sueño, no pueden entrenar en un campo propio: «Al Rayo Vallecano, Atlético de Madrid, Real Madrid, a todos se les entrega un espacio. Con casi 96 años de historia, nosotros seguimos sin un lugar donde poder estar”, lamenta el presidente del conjunto madrileño, Jesús Manuel Sánchez Resino ´Chusma´.

Para conocer a fondo este problema, hay que remontarse a los años 70 cuando se construyó la M-30. Antes de la inauguración -en el año 1974- de esta autopista de circunvalación, el Recreativo Guindalera fue expulsado del campo, propiedad del Ayuntamiento, donde jugaba como local. No podían continuar en un espacio que debía destinarse a la infraestructura vial. Desde entonces, se tuvieron que buscar la vida si querían seguir con su actividad y para ello, no les quedó más remedio que alquilar campos a la Federación. En la actualidad, disfrutan de un campo de Fútbol 7 en el Parque de Breogán, delimitado por la avenida de Brasilia. 12 equipos componen las categorías inferiores de la histórica entidad. Sin embargo, las dimensiones del terreno de juego no son las adecuadas para el primer equipo y juvenil, basicamente porque juegan en campos de Fútbol 11. Una situación que obliga a ‘Chusma’ a mantener contacto permanente con la Real Federación de Fútbol para alquilar el estadio García de la Mata por un valor de 2.200 euros al año-incluye los dos días de entrenamiento del Senior y el partido de local-.

«Seguimos sin un lugar fijo con casi 96 años de historia»

Con desesperación y enfado, el máximo dirigente del Recreativo Guindalera, que lleva tres años al frente del equipo, confirma que continúan las conversaciones con el concejal del distrito de Salamanca para encontrar alguna solución viable: «Nos reunimos con el concejal antes de la pandemia. Nos dijo que les gusta la idea pero no hay nada claro por falta de financiación. Vamos a ser centenarios en cuatro años y lo suyo es que tengamos una sede fija”. Por su parte, el edil reconoce la buena predisposición para alcanzar un acuerdo que mejore la situación del Guindalera: “Tengo claro que debo apoyar el deporte base y más a instituciones como el Recreativo Guindalera, el cuarto equipo más antiguo de la Comunidad de Madrid”.



Sin financiación suficiente

El Guindalera, con 103 socios conserva los números de los miembros ya fallecidos. La Junta Directiva la componen cuatro ex jugadores, tres del senior y dos personas que ya trabajaban en dicho cargo anteriormente. A pesar del centenar de personas que forman parte del equipo, las arcas no viven su mejor momento. Los gastos ocasionados por el alquiler del campo, el espacio de entrenamiento, las fichas de los jugadores, el pago de árbitros, la equipación deportiva, reconocimientos médicos y los traslados condicionan la supervivencia del equipo.

La principal fuente de ingresos anuales les llega a través de la venta de la Lotería de Navidad: «Ingresamos entre 1.000 y 2.000 euros, dependiendo del número de boletos vendidos, además de la gestión del alquiler de las dos pistas de pádel y el campo de Fútbol Sala ingresando entre 1.500 y 2.000 euros según la época del año». El destino de todos estos ingresos va a parar a la gestión de la instalación, empleados y gastos. La publicidad que vestía los partidos de Senior cada semana, y por el cobraban unos 150 euros, han decidido dejarlo gratuito a los establecimientos y bares sin cobrar a patrocinadores por la crisis motivada por la Covid 19. Una pandemia que ha anulado otra vía de recibir financiación: «Este año no vienen todos los niños a la escuela que tenemos. Algunos padres no ven clara la situación».

Pero a pesar de la preocupante situación, el Guindalera echó a rodar la pasada semana. Y en el transcurso de estos días se van incorporando los jugadores de la cantera con los controles de seguridad e higiene prioritarias, como la toma de temperatura, el paso por una alfombrilla desinfectante en la entrada, el gel para el lavado de manos, la desinfección del material que se utiliza y el entrenamiento con mascarillas.



¿Un campo viable?

El campo que desea el Recreativo Guindalera continúa siendo una incógnita. «Necesitan un campo de Fútbol 11. El que disfrutan ahora, en el Parque de Breogán, necesita una vuelta para que pueda seguir siendo utilizado», explica el responsable municipal del distrito de Salamanca. Un campo ‘trillado’ por los jugadores y que el Ayuntamiento debe comprobar su viabilidad urbanística: «Si altera o no la zona verde«.

Las negociaciones, confirma el concejal, se encuentran en marcha. Pero la desconfianza del el Recreativo Guindalera crece cada día al pensar que todavía no disponen de ua sede fija y sus gastos siguen incrementándose. Incluso los jugadores reclaman una solución: «Llevo ocho años. Nos encantaría que el propio barrio y la gente del club puedan acercarse más cómodamente. No tenemos esa visibilidad dentro del propio barrio para fomentar el deporte y el nombre que llevamos», explica Carlos Arévalo, uno de los capitanes del equipo que pide un poco de flexibilidad con los horarios de entrenamiento.

“La Federación nos presta el García la Mata de 22:15 a 23:30 los martes y viernes, y es muy tarde, especialmente los martes porque al día siguiente trabajamos”. Sin embargo, ante tanto obstáculo esta humilde institución se ha convertido en una «familia», así lo califica otro de los capitanes del senior y miembro de la directiva, Álvaro Guadaño que cumple este año su séptima temporada en «su equipo». Guadaño sueña con «subir al equipo de categoría» y por qué no, jugar algún día en un campo nuevo.




Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *