BiciMad no sacia el apetito de los ciclistas madrileños


“Siete de la mañana, he tenido que recorrer cinco estaciones y solo había una bicicleta en el total de las estaciones: Manuel Silvela, Fuencarral, Manuela Malasaña, Barceló y Hortaleza. ¡Todas las estaciones vacías!”.

“He tenido malas experiencias cuatro de las últimas cinco veces que he intentado coger una bici y al final tengo que buscar un transporte alternativo”.

Estos lamentos, de Antonio Grattam y de Álvaro D., respectivamente, son solo una muestra de las decenas de comentarios que cada semana se le amontonan a BiciMad en sus perfiles sociales. El servicio de público de alquiler de bicicletas de Madrid no pasa por su mejor momento justo cuando todos los indicadores reflejan un cambio en los desplazamientos por la capital que revela que la apuesta por las bicis cotiza al alza. Un nuevo ejemplo de que las promesas políticas suelen chocar más veces de lo deseada con la terca realidad.





El Ayuntamiento de coalición de PP y Ciudadanos anunció para este 2020 una inversión de 2,15 millones de euros para ampliar la red hasta contar con un total de 258 estaciones y 2.964 bicicletas distribuidas en 15 distritos de la capital. Pero esta estructura, sumada al aumento de las incidencias técnicas, se ha revelado como insuficiente para un servicio público que en junio, después de la primera oleada del coronavirus, alcanzó la cifra récord de 73.000 abonados mensuales. Un incremento que también se replicó en el uso del servicio hasta alcanzar el 19 de junio los 13.338 viajes diarios y que explica buena parte de las quejas por la falta de oferta ante tanta demanda.


El servicio prevé cerrar el 2020 con un total de258 estaciones y 2.964 bicicletas distribuidas en 15 de los 21 distritos





La Comunidad de Madrid ha implementado un programa de ayudas para la compra de bicicletas eléctricas de uso urbano e interurbano para ayudar a paliar ese déficit. Dichas ayudas alcanzarán a bicicletas eléctricas con un precio máximo de hasta 4.000 euros y supondrá el 50% del precio total, con un máximo de 600 euros.

Pero la lista de críticas no acaba ahí al sumarse a la ecuación BiciMad Go, la nueva propuesta de movilidad sin base fija –explotada por cinco empresas privadas y una pública– y por la que los usuarios no tienen la obligación de anclar las bicicletas a los puntos de carga repartidos por la ciudad en vistas a que estén situadas alrededor de estaciones de metro, de autobuses o nudos de transporte para favorecer la intermodalidad. Desde la oposición, Más Madrid estudia emprender acciones legales después de constatar que el Ayuntamiento está retirando bicis y reduciendo plantilla del servicio público de BiciMad en favor de BiciMad Go, “cuyos precios de empresa privada multiplican por diez” los públicos.





La derivación de bicis, ha resaltado la concejal Esther Gómez, “supone una actuación irregular a efectos de contratación, pues se están adquiriendo las bicicletas sin promover la concurrencia pública, cuando la EMT como empresa pública está obligada a ello”. La edil denuncia que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, está “expoliando Bicimad y haciendo decaer uno de los servicios mejor valorados durante la pasada legislatura y que cada día arrastra más problemas.


Asociaciones de ciclistas critican que el Ayuntamiento no haya consolidado los carriles que habilitó en la desescalada





Las políticas en torno a la bicicleta que desarrolla el Ayuntamiento de Madrid no satisfacen en absoluto a las asociaciones cicloturistas. Pedalibre, mayoritaria en la capital, ha denunciado un “nuevo ataque” del equipo de gobierno del alcalde José Luis Martínez-Almeida a las bicicletas en la ciudad y ha reprochado al primer edil de ignorar los “criterios básicos” en la promoción ciclista, como son los trazados directos y la necesidad de lugares seguros para estacionar la bicicleta.

El desencuentro parte de la decisión municipal de prohibir que las bicicletas circulen por los túneles y sus accesos, al igual que el estacionamiento de estos vehículos y patinetes en las aceras, de forma que, cuando entre en funcionamiento la nueva normativa, los ciclistas no podrán aparcar en ningún caso en las aceras incluso si no se obstaculiza el paso de los peatones.





Desde Pedalibre critican que el Ayuntamiento no haya consolidado los seis carriles bici provisionales habilitados durante la desescalada y que vienen a sumar 12,3 kilómetros de trazados a los 46,7 ya existentes. En sus quejas ponen como ejemplo el de la calle Ribera del Sena que, a su juicio, “no cumple bajo ningún manual de diseño comprobado los criterios mínimos de seguridad para la vía en que se encuentra”, y que ni está protegido físicamente ni está adyacente a la acera. Tampoco queda protegido de los coches por ninguno de sus lados, apuntan, ya que el trazado para bicis queda “encajonado” entre dos carriles de circulación de coches y uno de aparcamiento.






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