Santa María la Antigua de Carabanchel: los vecinos denuncian el estado de abandono de la ermita más antigua de Madrid

El 17 de octubre se aprobó por unanimidad de todos grupos políticos de la Asamblea de Madrid una de las reivindicaciones del proyecto ‘Carabanchel Zona 0’: la protección del entorno de la ermita de Santa María la Antigua, que construida en la primera mitad del siglo XIII, se trata del edificio más antiguo de la ciudad.

El colectivo Carabanchel, Historia y Patrimonio ha denunciado en reiteradas ocasiones el «abandono por parte de las administraciones» de los alrededores de la ermita declarada Bien de Interés Cultural en 1981. «No hay pavimentación en el entorno de la Iglesia, ni en el tramo final de la calle Monseñor Oscar Romero que llega a la ermita, casi no hay limpieza y ni mantenimiento de la zona, con vertidos ilegales a escasos metros». Además, denuncian también las pintadas que pueden verse en sus muros y que los vehículos puedan apacar pegados al templo. «La fachada norte y sur, que se ha degradado más con una situación de chavolismo y una fábrica de mármol en las inmediaciones, que dudo que tengan permisos, agravan todavía más el panorama», denuncia Rafael de Andrés, miembro del colectivo y secretario de la asociación Carabanchel Alto.

La ermita guarda un extraordinario valor por tratarse del templo mudéjar más antiguo de toda la Comunidad de Madrid, además de convertirse en el único templo de culto de este periodo de tiempo que se conserva completo y que sigue en pie en la ciudad. Declarada Bien de Interés Cultural en 1981, la Iglesia se ubica entre el solar de la antigua cárcel de Carabanchel y el antiguo cementerio del distrito. El edificio se asienta sobre un enclave que estuvo poblado desde tiempos prerromanos. Los trabajos de restauración llevados a cabo en el templo en el año 1998 pusieron al descubierto restos arqueológicos de origen carpetano y romano, como cerámicas, losas y ánforas.



La tradición sitúa en esta iglesia dos de los milagros (el del lobo y el de la hogaza de pan) atribuidos a San Isidro (1080-1172), santo que vivió dos siglos antes de que se iniciara la construcción del edificio actual, y que se dice que rezaba en la antigua iglesia de la Magdalena. De planta rectangular y ábside semicircular, está cubierta a dos aguas y apoyada en muros y pilares que a su vez la dividen en varios tramos.

«Se realizó hace un año una rehabilitación para mejorar las estructuras y filtraciones», explica De Andrés. Cuenta el vecino del distrito que la zona tiene muchos nacientes de agua: «Las humedades causadas por las corrientes subterráneas que nutren al pozo han provocado el daño en los muros». Pese a los otras dos intervenciones en 1997 y 2000, los problemas estructurales no consiguen dar un respiro al templo ni a sus defensores. En las últimas obras acometidas hace unos meses, se implantó un sistema de drenaje por el perímetro de la iglesia para dar salida al agua de la superficie y evitar el daño en los cimientos.

«El exterior de la ermita se usa de baño y para botellones»

Sin embargo, a pesar de las últimas mejoras que se han realizado, los vecinos denuncian que la fachada continúa agrietada además de las pintadas grafiteras que decoran cada día los muros. Y «para empeorar la situación, una línea de alta tensión se ubica cerca del campanario», añade el vecino. Hace unos días, los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid tuvieron que intervenir para evitar que parte del recubrimiento de la torre «saliera volando». Y el exterior, detalla De Andrés, se ha convertido en el baño de personas y animales, «con orines y excrementos que contaminan el entorno». Un paisaje, califica, «desolador cuando además se trata de un edificio BIC». Los vecinos no entienden cómo las administraciones no dedican una «mayor atención» a un edificio que goza de esta categoría de protección.

Desde la Dirección General de Patrimonio Cultural señalan que «la responsabilidad corresponde al titular de la Iglesia para garantizar el adecuado mantenimiento del bien cultural». En este sentido, la limpieza y cuidado depende del titular porque se trata de un edificio privado, explican también fuentes del Ayuntamiento de Madrid.. En cualquier caso, desde Patrimonio aseguran que se pondrán en contacto con la Diócesis de Madrid «para recordarle su obligación a este respecto, e instarle a que adopten las medidas que sean necesarias para garantizar la adecuada conservación de la Iglesia»,

En todo caso, recuerda la Dirección General, se han impulsado actuaciones para proteger y garantizar la conservación de la Iglesia Santa María La Antigua: «En primer lugar, desde el punto de vista de la protección, con fecha de enero de 2020 se incoó un expediente con objeto establecer un entorno de protección adecuado para evitar la alteración o perdida de los valores ambientales y paisajísticos asociados en la percepción del monumento».

Por otro lado, la Declaración como Bien de Interés Cultural de esta Iglesia, que tiene fecha de octubre de 1981, «no incluía un entorno», señalan desde Patrimonio, pero aseguran que en la próxima declaración del mismo (que tendrá lugar antes de que finalice el año) «solucionará esta laguna y reforzará su régimen de protección». El organismo explica que todavía quedan pendientes de acometer algunos trabajos de restauración de las pinturas del entrevigado del forjado del coro, afectadas por la humedad ambiental. Se realizará en lo que queda de año y en 2021 se restaurarán las pinturas murales del ábside, así como la colocación de las pinturas de la hornacina del altar lateral.

En cuanto a las visitas al templo, que también centra parte de las denuncias vecinales: «No se puede visitar la ermita salvo los días de culto y no lo entendemos al tratarse de un edificio BIC». Según fuentes de la Parroquia de San Sebastián, de la que depende la ermita, además de las misas, «se puede solicitar visita a la Iglesia dirigiéndose a dicha Parroquia, de 18 a 20 horas».

Los vecinos de Carabanchel y también de Aluche también critican la pasividad de la administración en los alrededores de lo que llaman Vereda de Aluche, con una anchura de 21 metros. En ese camino, denuncian, es habitual encontrar basura y desperdicios. Los residentes también recuerdan que bajo el suelo cercano a la Iglesia, incluyendo el Parque Eugenia de Montijo y los terrenos de la antigua Cárcel de Carabanchel, está demostrada la existencia de un yacimiento romano y de épocas anteriores: «Solicitamos el estudio, la protección y excavación del yacimiento».

Mientras tanto, ahí sigue la ermita haciendo frente al paso del tiempo y con las misas programadas para las 11 horas de los sábados. Quienes quieran visitarla y no puedan esos días, deben desplazarse a la parroquia de San Sebastián Mártir -muy cerca- y habar con el párroco para fijar otra fecha de visita.




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