¿Afecta el grupo sanguíneo a la posibilidad de contraer la COVID-19 y a la gravedad de la enfermedad?

En Maldita Ciencia ya os hemos explicado qué relación existe entre la COVID-19 y la sangre. Ahora nos habéis preguntado qué papel juega el grupo sanguíneo en el riesgo de padecer esta enfermedad. ¿Influye en la posibilidad de contagiarse? ¿Y en la probabilidad de tener un mejor o peor pronóstico una vez que se tiene la COVID-19? Os contamos lo que sabemos al respecto.

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Algunos estudios apuntan a que los pacientes de grupo 0 tienen una menor probabilidad de contagio, pero hacen falta más evidencias

Lo primero que hay que explicar es qué son los grupos sanguíneos. El grupo sanguíneo es un sistema de clasificación de la sangre humana. Alrededor de los glóbulos rojos existen unas moléculas, los antígenos, que son diferentes en cada grupo sanguíneo. De hecho, son las responsables de que un donante y un receptor sean compatibles en una transfusión de sangre.

¿Cuándo se descubrieron? En 1900, el patólogo alemán Karl Landsteiner comenzó a mezclar sangre de diferentes personas y se dio cuenta de que algunas mezclas eran compatibles, mientras que otras no lo eran. Estableció así, en función de sus características, cuatro tipos de grupos sanguíneos: A, B, AB y 0.

Tipos de grupos sanguíneos y sus características. Fuente: Wikipedia.

Carmen Cámara Hijón, de la Sociedad Española de Inmunología, explica a Maldita Ciencia que la relación entre grupos sanguíneos y una mayor susceptibilidad a enfermedades infecciosas se ha demostrado en diferentes tipos de infecciones desde hace tiempo. Por ejemplo, para el grupo 0 algunos estudios indican que existe una mayor susceptibilidad para tener cólera (una enfermedad diarreica aguda causada por la ingestión de alimentos o agua contaminados) o de contraer infecciones por la bacteria Helicobacter pylori (que causa problemas en el estómago).

En el caso de la familia de los coronavirus, la experta cita una carta al editor publicada en 2005 en Jama Network: “En un grupo de trabajadores sanitarios que se habían expuesto ante un paciente infectado por SARS-CoV-1 (otro coronavirus que no es el actual), los que tenían el grupo 0 se habían infectado menos que los que tenían el resto de grupos”, recuerda.

Si hablamos de la actual pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, un análisis estadístico realizado con 1289 personas con COVID-19 encontró que las personas con los grupos sanguíneos B y AB tenían más probabilidad de dar positivo que los del grupo 0. 

Estos hallazgos han sido corroborados por otra publicación en la que los investigadores analizan los datos de más de 14.000 pacientes. Pero es importante tener en cuenta que se trata de un preprint. Es decir, no ha pasado la necesaria revisión previa a ser publicado en una revista científica. Esto no invalida sus conclusiones pero sí hace necesario tomarlas con cautela.

Consolación Martínez Redondo, doctora en Medicina por la Universidad de Murcia y médico especialista en Hematología que nos ha prestado sus superpoderes, confirma a Maldita Ciencia que hay evidencias de que el grupo sanguíneo influye en la probabilidad de contagio, aunque “de una forma muy discreta”. Según explica, existe consenso en la comunidad científica para interpretar con cautela estos resultados y destaca la necesidad de realizar más estudios al respecto.

Por su parte, Franco Vairoletti, químico con formación en virología e inmunología que nos ha prestado sus superpoderes, considera que ninguno de nosotros debería tomar una decisión ni alterar nuestra conducta respecto a la infección en base a nuestro grupo sanguíneo. “En caso de existir una correlación entre grupo sanguíneo y susceptibilidad de infección, el tamaño del efecto será pequeño comparado con los factores de riesgo más determinantes para adquirir una infección como la carga viral, el tiempo de exposición o el estado general de salud”, indica a Maldita Ciencia.

No todos los pacientes producen los mismos anticuerpos

Martínez Redondo explica que puede haber una base biológica que explicaría estos resultados. “Algunos artículos indican que los anticuerpos anti-A presentes en todos los pacientes no A (grupo O y grupo B) bloquean la proteína Spike del coronavirus, impidiendo la interacción entre esta proteína y su receptor en las células humanas”, afirma.

En Maldita Ciencia ya os hemos explicado cómo nuestro cuerpo fabrica los anticuerpos y de qué forma la inmunidad celular contribuye a protegernos frente a una reinfección por coronavirus. 

Los anticuerpos IgM normalmente son producidos por los linfocitos B en la primera fase de la infección, cuando aún no se han expuesto al patógeno o no se han expuesto lo suficiente como para especializarse, así que son la primera respuesta inmune del cuerpo ante la infección. Los anticuerpos IgG llegan un poco después, cuando el linfocito B ha seguido expuesto al patógeno invasor. Estos anticuerpos son la principal respuesta inmune ante las infecciones.

Según cuenta Martínez Redondo, parece que los anticuerpos anti-A que se producen en los pacientes de grupo 0, al ser de clase IgG, tendrían un efecto más potente que los de los pacientes grupo B, que suelen ser de clase IgM: “Esto explicaría el mayor efecto protector frente al contagio de los pacientes con grupo 0”. 

No hay evidencias suficientes para afirmar que un paciente pueda tener un mejor o peor pronóstico en función de su grupo sanguíneo

Los investigadores siguen tratando de responder a la pregunta del millón y si tendría algo que ver con el grupo sanguíneo. “¿Por qué hay un 10% de los pacientes que desarrollan síntomas graves cuando el 90% son asintomáticos o leves?”, pregunta Cámara. 

Numerosos científicos intentan determinar qué los hace diferentes del resto de la población: “Se está buscando tanto dentro del sistema inmune como fuera de él, siendo los grupos sanguíneos una de las líneas de investigación”, afirma Cámara.

¿Una persona con COVID-19 puede tener un mejor o peor pronóstico en función de su grupo sanguíneo? Martínez Redondo indica que hasta ahora no se han encontrado diferencias en el pronóstico, probabilidad de muerte, probabilidad de intubación ni desarrollo de neumonía entre los diferentes grupos sanguíneos.

Para Cámara, sería necesario realizar más estudios bien diseñados con un elevado número de pacientes y con grupos control perfectamente seleccionados. Además, considera que actualmente no hay evidencia científica suficiente para considerar una paciente con COVID-19 de mayor o menor riesgo de enfermedad grave por tener determinado grupo sanguíneo.

“La influencia de determinados grupos sanguíneos en el pronóstico de la enfermedad se propuso en los dos primeros artículos científicos sobre este tema”, afirma. El primero fue realizado por un equipo chino que comparó una serie de 2.173 pacientes ingresados por COVID-19 con población sana. Encontraron que el grupo 0 tenía menor riesgo y el grupo A, mayor. Hay que tener en cuenta que esta publicación es un preprint (como decimos, no ha pasado una revisión por pares por lo que no la calidad de sus datos no ha sido confirmada aún).

El segundo artículo fue publicado en la revista New England Journal of Medicine. En Maldita Ciencia ya os hablamos de él. Los autores realizaron un estudio de los genomas de 1.610 pacientes con COVID severo (italianos y españoles) y de 2.205 personas sanas. Encontraron que determinadas variantes en dos zonas concretas del genoma estaban asociadas a mayor severidad y mortalidad. Una de ellas era la zona que determina el grupo sanguíneo. Según el estudio, las personas con grupo A tenían en torno a un 50% más de probabilidades de formas severas y, en cambio los de grupo 0, un 35% menos de riesgo.

Sin embargo, hay investigaciones posteriores que no confirman estos datos. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Annals of Hematology no encontró ninguna asociación entre grupo sanguíneo y mayor riesgo de intubación o muerte

“Menos bulos, más rigor científico” es un proyecto de DKV Salud con contenido editorial de Maldita.es.

Primera fecha de publicación de este artículo: 19/10/2020.

En este artículo ha colaborado con sus superpoderes la médica especialista en Hematología Consolación Martínez Redondo y el químico Franco Vairoletti. Gracias a vuestros superpoderes, conocimientos y experiencia podemos luchar más y mejor contra la mentira. La comunidad de Maldita.es sois imprescindibles para parar la desinformación. Ayúdanos en esta batalla: mándanos los bulos que te lleguen a nuestro servicio de Whatsapp, préstanos tus superpoderes, difunde nuestros desmentidos y hazte Embajador.

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