Por qué no hay evidencias de una relación directa entre los edulcorantes y el cáncer (aunque sí con un estilo de vida poco saludable)

También nos habéis consultado sobre si el consumo de edulcorantes como la sacarosa (azúcar de mesa), la sacarina y el aspartamo tiene relación con el cáncer. La respuesta corta es que con la evidencia científica actual no hay relación entre consumir edulcorantes con la aparición de cáncer.

“El mito de la relación entre los edulcorantes y el incremento de riesgo de cáncer parte de estudios realizados en los años 70, fundamentalmente en Canadá, que vinculaban la ingesta de sacarina con el desarrollo de cáncer de vejiga en rata”, explica a Maldita Ciencia Beatriz Robles, tecnóloga de alimentos y dietista-nutriconista. “Una evaluación del IARC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer por sus siglas en inglés) de 1987 consideró que la sacarina era ‘posiblemente carcinogénica para humanos’. No obstante, a la luz de las evidencias posteriores, el propio IARC reclasificó la sustancia en 1999: sí que produce carcinogénesis en la vejiga de ratas, pero es mediante un mecanismo irrelevante en humanos, debido a las diferencias entre las especies”.

La sacarina estuvo prohibida en Canadá desde 1977 hasta 2014, cuando se levantó su prohibición. En Estados Unidos también se dejó de considerar seguro en 1977 y desde el año 2000 se puede usar sin las advertencias anteriores sobre su relación con el cáncer, añade Robles.

Otros edulcorantes como el aspartamo o el ciclamato también son seguros, explica Robles: “Todos los edulcorantes que se emplean en la Unión Europea han pasado una evaluación por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria por sus siglas en inglés) y se reevalúan periódicamente. Una vez que se comprueba su seguridad, la Comisión Europea los autoriza sólo para alimentos específicos y en determinadas dosis, que se establecen con un margen de seguridad lo suficientemente amplio como para que no haya riesgo de que aparezca ningún efecto adverso: sería necesario beberse cientos de litros de bebidas con edulcorantes para observar algún síntoma”.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la Sociedad Estadounidense del Cáncer y el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer también concluyen que no hay evidencia actualmente que relacione los edulcorantes con el cáncer.

Pero que su consumo sea seguro no significa que sea sano. “Los edulcorantes son seguros en las cantidades en que se utilizan en la industria alimentaria. La cantidad máxima a utilizar está muy por debajo de aquella que puede provocar algún tipo de daño. Ahora bien, un consumo elevado de productos edulcorados está relacionado con un estilo de vida poco saludable y eso conlleva otros factores como el sedentarismo, el consumo excesivo de harinas refinadas y el bajo consumo de frutas y verduras. Un estilo de vida poco saludable está relacionado con el aumento de las probabilidades de desarrollar distintos tipos de cáncer, así como otro tipo de enfermedades cardiovasculares”, aclara a Maldita Ciencia el dietista-nutricionista Daniel Ursúa.

Primera fecha de publicación del artículo: 26/10/2020.


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