Escenarios para Estados Unidos: “Aún es pronto para decir que EEUU está acabado”

[ad_1]

Ante las elecciones presidenciales de Estados Unidos de este próximo 3 de noviembre, la Fundación Ramón Areces y la London School of Economics (LSE) han organizado un debate con el lema ‘Escenarios para Estados Unidos: Elecciones, economía y ¿el declive del poder global de Estados Unidos?’. En él han participado dos de los mayores expertos en Relaciones Internacionales de esta escuela de negocios británica: Michael Cox, director fundador de LSE IDEAS, y Peter Trubowitz, director del centro de Estados Unidos en la LSE.

Durante este coloquio online, ambos han destacado la importancia de estos comicios, en los que se calcula que pueden votar 115 millones de norteamericanos. “Estas elecciones son distintas, nos encontremos donde nos encontremos en el espectro político. Estados Unidos está en un punto de inflexión. Es la elección presidencial más importante de cuantas he vivido y ya llevo unas cuantas”, ha comentado Trubowitz. A juicio de este experto en la política exterior de la primera potencia mundial, “hay mucho en juego y aún es pronto para decir que Estados Unidos esté acabado”. Sobre el papel del actual presidente, ha comentado que “Trump es causa y síntoma de las dificultades a las que se enfrenta América”. “Es causa y síntoma de estas divisiones, del resentimiento, en razas… El país ya estaba dividido antes de que fuera elegido Trump, pero durante su mandato estas divisiones han ido a más”.

Para este profesor de la LSE, la pandemia ha dado al presidente norteamericano la oportunidad de unir al país, “pero Trump ha respondido siendo él y ha aprovechado la crisis para echar leña al asador de la división”. “Las encuestas nos dicen que la mayoría de los norteamericanos dicen ‘basta’ y que no pueden permitirse otros cuatro años gobernando de este modo. Las capitales europeas, incluida Madrid, respirarían si así sucediera”, ha asegurado. Y ha ido más allá al indicar que “Trump ha impulsado la polarización en cuestiones como la xenofobia, el racismo, el negacionismo de la ciencia… El resentimiento racial, la antiglobalización, son caldo de cultivo en este país y Trump ha sabido aprovechar estas divisiones. Ha sido el primero en hacerlo de forma abierta, manifiesta y sistemática”. Y ha advertido Trubowitz que, “aunque Trump perdiera las elecciones estas divisiones no van a desaparecer”.

Sobre el papel hegemónico de Estados Unidos en el mundo, a juicio de Trubowitz, “en muchos países de la OCDE la marca América ha perdido valor”. Y ha recordado que no es la primera vez que esto ocurre, que Estados Unidos se comporta de forma dañina para sus propios intereses, recordando como ejemplo lo sucedido en las guerras de Vietnam o Irak. “Con un nuevo líder, Estados Unidos podría recuperar sus fortunas internacionales”, ha comentado. Y ha parafraseado a Adam Smith cuando al hablar de las grandes potencias advertía que “hacen falta muchos errores por parte de los líderes políticos para acabar con un país próspero”. Al respecto, Trubowitz se ha preguntado: “¿Aguantará esta teoría de Adam Smith si Trump consigue otro mandato?”

El uso político de la mascarilla

Por su parte, Michael Cox ha llamado la atención sobre cómo “se ha politizado el hecho de llevar o no la mascarilla”. “Allí hemos visto críticas a los científicos, ¿cómo explicamos eso?” Ha coincidido con Trubowitz en que “en estos momentos Estados Unidos es un país polarizado”, aunque también ha recordado que ya en el año 2002 se publicó el libro ‘Los Estados divididos de América’ y que también hubo divisiones durante los mandatos de Bill Clinton, George W. Bush y Barak Obama. “Trump ha hecho muchas cosas para explotar esas divisiones. Sabe movilizar a la gente. No hay que infravalorarle y pensar que la victoria de Biden se da por sentado, porque no es así. Ha aprovechado todas las divisiones, pequeñas o grandes, sobre la clase, la raza, la identidad, sobre cómo leer la Historia americana, también sobre la religión… El 41% que le apoya no va a desaparecer cuando hayan pasado las elecciones”, ha señalado Cox.

Este experto en Relaciones Internacionales de la LSE ha señalado que “Trump ya llegó con mala fama a la Casa Blanca” y que “sus malas notas no han mejorado mucho desde entonces”. “Los últimos cuatro años no han sido buenos para la imagen de Estados Unidos”, ha resumido, “aunque países como Israel y Brasil se sientan atraídos hacia el actual presidente”. “Vladimir Putin tampoco se ha pronunciado sobre quién quiere que gane, pero podemos pensar que no estará lejos de buscar un éxito electoral de Trump”, ha añadido.

Sobre el desarrollo de la pandemia del Covid-19, Michael Cox ha explicado que, en términos deportivos, puede hablarse de un partido en dos mitades. “La primera fue fatal, pero China, aprovechando su realidad semiautoritaria, da la impresión desde fuera que ha dejado atrás la crisis sanitaria y también la económica. China ha superado la crisis mejor que Estados Unidos”, ha sentenciado.

Michael Cox fue nombrado presidente de la LSE en 2002, habiendo ocupado anteriormente cargos en el Reino Unido en la Queen’s University de Belfast y en el Departamento de Política Internacional de Aberystwyth. Ayudó a establecer el Centro de Estudios de la Guerra Fría en la LSE en 2004 y luego cofundó LSE IDEAS en 2008 con Arne Westad.

Peter Trubowitz es profesor de Relaciones Internacionales y Director del Centro de Estados Unidos en LSE y miembro asociado en Chatham House. Sus principales intereses docentes e investigadores se encuentran en los campos de la seguridad internacional y la política exterior de Estados Unidos.



[ad_2]
Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *