‘La Guerra de los Mundos’ 82 años después: ¿hubo de verdad pánico generalizado en Estados Unidos por esta obra de ficción?

La víspera de Halloween de 1938, hace hoy ya 82 años, el entonces joven actor y director Orson Welles retransmitió en la cadena estadounidense CBS La Guerra de los Mundos, una adaptación radiofónica de la novela de ciencia ficción escrita por H. G. Wells. En nuestro imaginario colectivo todavía perdura la imagen del caos que supuestamente se generó en Estados Unidos, con las calles repletas de personas entradas en pánico que, a pesar de las advertencias emitidas en varias ocasiones durante el programa para anunciar que se trataba de ficción, habrían creído que se encontraban en medio de una invasión alienígena.

Orson Welles y miembros de The Mercury Theatre on the Air durante un ensayo de 'La Guerra de los Mundos'
Orson Welles y miembros de The Mercury Theatre on the Air durante un ensayo de ‘La Guerra de los Mundos’. Fuente: The Gastonia Daily Gazette, Wikimedia Commons.

A la mañana siguiente, las portadas de los periódicos informaban de que lo que realmente había invadido Estados Unidos esa noche fue el «terror» por el relato que muchos habían creído como cierto. A día de hoy, más de 80 años después, todavía se conserva la idea de que buena parte de la población enloqueció ante aquella supuesta invasión extraterrestre.

Pero, ¿hubo tal caos en la noche del 30 de octubre de 1938? Os lo contamos.

Los periódicos del día siguiente avivaron la idea del pánico generalizado

El relato de ficción La Guerra de los Mundos, publicado en 1898 por el escritor británico H.G. Wells, narra una invasión alienígena a la Tierra proveniente de Marte. Treinta años más tarde de su publicación, Orson Welles decidió adaptar el guion al relato radiofónico que posteriormente emitió en octubre de 1938 en su programa de la CBS The Mercury Theatre on the Air.

Durante la retransmisión Welles dio voz al científico que explicaba cómo estaba siendo esa invasión que había comenzado en la pequeña comunidad de Grover’s Mill, en el estado de Nueva Jersey.

Hasta en tres ocasiones se advirtió a los oyentes de este programa de una hora de que lo que escuchaban no era real sino que estaban ante una narración ficticia. No obstante, en las portadas del 31 de octubre de 1938 se podían leer titulares como «Radioyentes entran en pánico, confunden un drama bélico con un hecho real», «Una obra radiofónica aterroriza a la nación» o «Una falsa ‘guerra’ despierta el terror en Estados Unidos», entre los más de 12.000 artículos sobre la obra que se publicaron en los días siguientes en el país, según National Geographic.

Portadas de varios medios de comunicación estadounidenses del 31 de octubre de 1938 tras la emisión de La Guerra de los Mundos.
Portadas de varios medios de comunicación estadounidenses del 31 de octubre de 1938.

Pensar en la emisión de La Guerra de los Mundos es pensar en un acontecimiento que marcó un hito en la historia del periodismo. Como decimos, más de ocho décadas después se sigue pensando que generó un caos absoluto en el país. Sin embargo, hay estudios que señalan que los efectos que produjo la novela narrada en la población no fueron los que hemos creído durante mucho tiempo.

Orson Welles reunido con la prensa un día después de la emisión de 'La Guerra de los Mundos'.
Orson Welles reunido con la prensa un día después de la emisión de ‘La Guerra de los Mundos’. Fuente: Acme News Photos, Wikimedia Commons.

Algunos estudios sostienen que no hubo tal oleada de pánico

El investigador Hadley Cantril realizó una serie de entrevistas y plasmó sus conclusiones en el estudio de 1942 «La invasión desde Marte». Cantril asegura que del 1,7 millones de personas que escucharon la narración de Welles, 1,2 millones tuvieron realmente miedo. Defendía así la idea del pánico generalizado en la población.

Sin embargo, el sociólogo Robert E. Bartholomew publicó en 1998 un artículo titulado «The Martian Panic Sixty Years Later» o «El pánico marciano sesenta años después», en su traducción al español, en el que pone en duda el trabajo de Cantril. «Hay pocas pruebas anecdóticas que sugieran que muchos oyentes realmente tomaron alguna medida después de escuchar el programa, como empacar sus pertenencias, coger armas o huir en vehículos de motor. De hecho, gran parte del estudio de Cantril se basó en entrevistas con sólo 135 personas«, explica Bartholomew.

Cantril también había explicado en 1942 que la noche del 30 de octubre la American Telephone Company indicaba que las llamadas a medios de comunicación y cuerpos de seguridad habían aumentado un 40% respecto a otros días. Pero el nvestigador David L. Miller señaló en su libro de 1985 «Introducción al comportamiento colectivo» que Cantril había omitido la naturaleza de esas llamas: aunque es cierto que hubo gente que llamó para saber dónde podía acudir a donar sangre, por ejemplo, «algunos llamaron simplemente porque estaban enfadados con que se permitiera emitir un programa tan realista, mientras que otros llamaron a la CBS para felicitar al Mercury Theatre por el emocionante programa de Halloween», explica Miller.

Tanto Miller en los años 80 como Bartholomew en los 90 sostenían que esta idea del pánico fue en realidad una creación de los medios de comunicación tradicionales. Según cuenta National Geographic, en los años de la Depresión en Estados Unidos, tras el crac del 29, la radio acaparó la mayor parte de los ingresos por publicidad de los medios de comunicación. Puede que los periódicos del momento vieran en este suceso una oportunidad de desacreditar a la radio y volver a ocupar el lugar que antes tenían.

En definitiva, es un acontecimiento al que es posible que se le diera mayor repercusión de la que tuvo y que, además, generó una controversia que Orson Welles nunca negó.


Primera fecha de publicación de este artículo: 30/10/2020


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