Manuel Tamayo y Baus (dramaturgo, 1829-1898)

La sepultura de este dramaturgo del siglo XIX es una de las que está rematada por el busto del finado en el cementerio de San Justo. El conjunto es sobrio aunque llama la atención. En el sarcófago, con cubierta a dos aguas, aparece una cruz rodeada por una corona en la que se lee: D. Manuel Tamayo y Baus. 15 septiembre 1829 +20 de junio de 1898. En uno de los laterales también aparece esta inscripción: María Mayquez Sánchez. Viuda de Tamayo y Baus falleció en 14 de junio de 1916 R.I.P. Encabezando el sepulcro, una pirámide truncada sirve de base al busto de don Manuel. Por las dos pilastras que se ven delante del conjunto podemos suponer que tuvo algún cerramiento o soportaban faroles. La tumba está en bastante buen estado.

Se unen en este sepulcro dos de los grandes apellidos del teatro español. Manuel Tamayo y Baus perteneció a una familia con numerosos miembros en la escena. Su esposa, María Amalia, era sobrina del legendario actor Isidoro Máiquez. Se habían casado el 14 de septiembre de 1849.

Manuel nació en Madrid, en la actual calle Echegaray, el 15 de septiembre de 1829 siendo su padres José Tamayo y Joaquina Baus, ambos primeros actores en los teatros de la capital. Antera y Teresa, hermanas de su madre, fueron también destacadas actrices. Teresa Baus fue su madrina de bautismo en la parroquia de San Sebastián. Su abuelo materno, Francisco Baus, también había sido empresario teatral en Murcia y Cartagena. El dramaturgo Antonio Gil de Zárate era tío suyo. Todo ello le permitió estar dentro de ese ambiente desde sus primeros instantes. Así se cuenta que, con solo doce años, estrenó en un teatro de Granada su primera obra: Genoveva de Brabante. Naturalmente, la primera actriz era su madre.

A las primeras obras juveniles le siguió el primer gran estreno en el teatro de la Cruz: El 5 de agosto. Después seguirían Virginia (1853) y Locura de amor. Este drama sobre Juana la Loca y Felipe el Hermoso se estrenó el 12 de enero de 1855, a beneficio de Teodora Lamadrid. Es, seguramente su obra más representada y que llegó a ser llevada al cine en el año 1948. Los estudiosos del dramaturgo consideran Lo positivo (1862) y, sobre todo, Un drama nuevo (1867) su obras más destacadas. La última fue traducida a numerosos idiomas. Firmó algunas de sus obras con el seudónimo de Joaquín Estébanez. Tres años más tarde abandonó el teatro. Todavía en 1943 Un drama nuevo se representó en el teatro Español con dirección de Cayetano Luca de Tena. Hoy el teatro de Tamayo y Baus está totalmente desaparecido de las carteleras.

Tenía cuarenta y un años cuando, tras un sonoro fracaso de su obra Los hombres de bien, decidió dejar la escritura para la escena. Fue su último estreno en el teatro Lope de Rueda. Cuando, en los años siguientes, le pedían que volviera a escribir teatro, siempre respondía que ya no había actores que lo pudieran representar bien.

Sobre él escribió Emilio Cotarelo (Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, junio 1898):

Tamayo, según sentencia formulada por muchas y muy autorizadas plumas, es nuestro primer dramático de los tiempos modernos, no por el número de sus obras ciertamente, sino por la calidad. Él mismo, que tantas excelentes cosas dijo, formuló también la razón de su superioridad: El mérito de los escritores no se mide por la frecuencia, sino por la magnitud de los aciertos.

En 1858, con solo veintinueve años fue elegido miembro de la Real Academia de España, de la que llegó a ser secretario perpetuo. Su discurso de ingreso versó sobre De la verdad como fuente de belleza en la literatura dramática. El 12 de octubre de 1884 fue nombrado director de la Biblioteca Nacional. Ese año fue uno de los organizadores del traslado de la RAE desde la sede de la calle Valverde al actual edificio. En este cargo le sucedió Marcelino Menéndez Pelayo. Falleció el 20 de junio de 1898.

Su hermano Andrés escribió algunas obras y su otro hermano, Victorino Tamayo, siguió la senda de sus padres y tías y se dedicó a la interpretación con notable éxito. Murió en 1902.

Don Manuel tiene una calle en el barrio de Chueca en la que se levanta el teatro María Guerrero, sede del Centro Dramático Nacional.

Manuel Tamayo y Baus

Cementerio Sacramental de San Justo

Patio de Santa Gertrudis, sección 4ª




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