Esto es lo que pasó en Cantora el 2 de agosto e hizo estallar la guerra entre Isabel Pantoja y Kiko

El programa especial emitido la noche del pasado viernes en Telecinco Cantora: la herencia envenenada llegó a reunir a casi 4.000.000 de espectadores frente al televisor y fue el programa más visto con un 31,5% de share.

Ya lo había anunciado su director días antes, “vamos a hacer historia de la tele”. Y lo consiguieron, manteniendo la tensión durante las más de tres horas que duró el programa y en el que los titulares se sucedían unos a otros, echando cada vez más leña al fuego de la guerra emprendida por Kiko Rivera contra su madre, Isabel Pantoja.

Una fiesta de cumpleaños infeliz

Uno de los episodios de la entrevista que más ha dado que hablar fue lo ocurrido el pasado 2 de agosto de 2020, fecha que el DJ señaló como la del radical cambio en la idílica relación que siempre ha tenido con su madre.

Isabel Pantoja y Kiko Rivera en una de sus apariciones en la tele

Isabel Pantoja y Kiko Rivera en una de sus apariciones en la tele

Ese día, el clan Pantoja celebraba el 64 cumpleaños de la tonadillera en Cantora, la finca de Medina Sidonia que ha sido la parte más nombrada de la herencia de Paquirri. Fue durante esos días cuando Kiko Rivera descubrió algo que desmontó toda su vida y la imagen que él mismo tenía de su madre.

El “pequeño del alma” se coló en la habitación de su padre en Cantora cuando, por casualidad, estaba abierta y descubrió que allí estaban todas las pertenencias del torero fallecido el 26 de septiembre de 1984 en la plaza de toros de Pozoblanco (Córdoba). Pero es que todos esos enseres -capotes, trajes de toreros, cabezas de toro y crucifijos- y según siempre ha sostenido Isabel Pantoja y su entorno, fueron robados hace ya muchos años.

La denuncia de Carmina

La gran mayoría de esos objetos de Paquirri tenían que haber sido entregados y repartidos entre sus tres hijos, Fran, Cayetano y Kiko, herederos universales del matador, según el testamento del torero.

Entrada de la Finca La Cantora

Entrada de la Finca La Cantora

Durante muchos años, los hermanos Rivera Ordóñez reclamaron a la viuda de su padre esos capotes y esos trajes de luces que tanto valor sentimental tenían para ellos sin poder recuperarlo. Finalmente, fue la propia Carmen Ordóñez, madre de los hermanos Rivera, la que llevó a los tribunales a Isabel Pantoja para que devolviese a sus hijos estas piezas.

Carmina Ordóñez con Fran y Cayetano

Carmina Ordóñez con Fran y Cayetano

Pero nunca nada de eso llegó a estar en su poder porque en esos días, Isabel Pantoja denunció un robo en Cantora y la consiguiente desaparición de todas esas cosas.

De eso hace ya 25 años y hace sólo dos meses que su hijo, Kiko Rivera, ha descubierto la gran mentira sobre la herencia más sentimental de Paquirri. ¡Si Carmina levantara la cabeza!

El salto de Isabel Pantoja en ‘Supervivientes’


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