Los grafitis legales de Barcelona llegan a Madrid


Los grafitis
legales de Barcelona llegan a Madrid tras dar la vuelta al mundo y florecer hasta en 24 países los últimos ocho años, luego de instalarse en Italia, Países Bajos, Estonia, Tailandia, Filipinas, México, Estados Unidos, Canadá… Los Murs Lliures nacieron en la plaza de las Tres Ximeneies del Poble Sec en el 2012, de la mano del gobierno del alcalde Xavier Trias y de la asociación cultural Rebobinart, y ya suman 94 muros en todo el planeta. Tú vas y te apuntas, desde hace unos pocos años mediante una app llamada Wallspot, y pintas lo que quieres en el muro asignado.





El Ayuntamiento de Madrid arranca hoy una prueba piloto en los distritos de Moratalaz y de Puente de Vallecas. La edil de Cultura, Andrea Levy, que es de Barcelona y ya conocía la idea, está muy ilusionada con esta forma de autogestión artística. En un par de meses harán balance y verán qué hacen. Para este fin de semana ya se apuntaron 85 artistas, pero sólo podrán desenfundar el aerosol 26. Marc García, de Rebobinart, cuenta que próximamente montarán unos cuantos saraos muy artísticos para conocer mejor las inquietudes del vecindario e integrar mejor estos muros en la vida de sus barrios.


Este sistema facilitó la realización de 26 obras en la capital catalana en el 2012, y de 1.747 el año pasado





Ahora, con la pandemia, sigue García, el uso de los Murs Lliures barceloneses está cayendo, pero en realidad corren unos buenos tiempos para el arte urbano. ¿Qué mejor lugar que un muro en la calle para contemplar una obra arte en estos extraños tiempos en los que a la gente le hace cada día menos gracia meterse en espacios cerrados? “Montas una obra en la calle y todas las personas que pasen por allí la verán de un modo casual, y también la verán todas aquellas personas que se acerquen con esa idea. El espacio público puede funcionar como un inmenso museo al aire libre. Y la gente ya está harta de consumirlo todo a través del móvil”.





La caída de la demanda de los Murs Lliures barceloneses de los últimos meses responde a la caída del turismo y a las restricciones a la movilidad. Antes del confinamiento, en los muros de Drassanes y las Tres Ximeneies, en los más exitosos de la docena que ahora funcionan en la ciudad, las obras apenas duraban un día o dos. En el 2012 se tramitaron 26 reservas para pintar en los Murs Lliures de la ciudad, y el año pasado 1.747. Artistas de todo el mundo dejaban su huella, hacían un par de fotos y se marchaban la mar de contentos con un montón de likes . Ahora los trabajos duran una o dos semanas. También dejaron de venir muchos artistas del área metropolitana ansiosos de pintar en el espacio público, en la galería más grande del mundo, sin mirar todo el rato si viene o no la policía.






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