El significado y la importancia del vestuario en ‘Gambito de dama’

El vestuario de Gambito de Dama no es solo tan exquisito que dan ganas de comprarlo y ponérselo todo, es parte fundamental de la serie. Las prendas que viste Beth, la protagonista interpretada por Anya Taylor-Joy, y el momento en el que elige cada una son un eslabón fundamental para construir su personaje.

Todo el equipo de producción, vestuario y maquillaje acordó una paleta de colores a la que ceñirse para que el armario de la protagonista no resultara violento con las estancias en las que está, algunas con papel de pared estampados o con elementos llamativos. La directora de vestuario Gabriele Binder decidió utilizar tonos neutros como negros, blancos, marrones o grises para sus prendas. El pelirrojo del pelo de Anya Taylor-Joy tiene también mucho que ver con esta elección.

En Gambito de Dama Beth pasa de vestir prendas serias y habituales de los cincuenta a un armario más refinado cuando llegan los sesenta. A medida que va creciendo y su confianza en sí misma aumenta, su vestuario se vuelve más libre con camisas fluidas, camisetas sencillas y pañuelos.

El vestuario de Beth Harmon en ‘Gambito de dama’

“Beth es una persona que se define muy bien a través de lo que viste”, señala Binder, que explica que intentó reflejar el constante cambio y la búsqueda de sí misma en un mundo de hombres en sus prendas. A medida que pasan los capítulos que pasa la protagonista es más glamurosa y eso se manifiesta en sus abrigos.

La directora de vestuario utilizó el ajedrez para construir los looks de Beth a través de prendas vintage y diseños propios. Por eso el estampado de cuadros es constante en el armario de la ajedrecista. Se aprecia en el abrigo que lleva al campeonato en Moscú o en otro que viste para ir de compras mezclando cuadros blancos y rosas.

Las líneas del tablero también son visibles en el vestido beige con rayas negras que la ajedrecista lleva a un torneo en París. Binder reveló en una entrevista con Vogue México que es, además, un homenaje al modisto francés Pierre Cardin.

El mundo del ajedrez también está presente en los colores y Beth viste continuamente prendas en blanco y negro o combinaciones de prendas de ambos colores. En uno de sus bañadores mezcla el estampado de cuadros con estos tonos.

La transformación total de la protagonista llega en el último capítulo cuando Beth gana el campeonato en Moscú y se siente por fin cómoda e integrada en el universo del ajedrez y dispuesta a comerse el mundo. En ese momento final de la serie la protagonista viste un look monocromático en blanco con abrigo, pantalones, botas y boina. El mensaje está claro, la protagonista insegura se ha convertido en la reina blanca. En palabras de Gabriele Binder: “Ella es ahora la reina del tablero y el tablero es el mundo”.


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