Los nuevos edificios que se construyan en Madrid deberán ser sostenibles


La lucha contra la contaminación está a punto de oficializar un nuevo frente en Madrid. El Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida ha aprobado inicialmente su nueva ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad, que entre otras medidas recoge unos estándares
obligatorios de sostenibilidad para los edificios de nueva construcción y los macroeventos.

La norma, que requerirá de la aprobación definitiva del Pleno de Cibeles para su entrada en vigor, obligará a todos los inmuebles de nueva planta a contar con puntos de recarga eléctricos y una calificación energética mínima B, y exigirá la elaboración de un plan de sostenibilidad a los promotores de eventos al aire libre con más de 5.000 asistentes.





También habilitará a la Policía Municipal y a los agentes de movilidad para controlar, sancionar e incluso inmovilizar los vehículos cuyos tubos de escape expulsen emisiones excesivas, y prohibirá el uso de calderas de carbón a partir de 2022.

En la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que ahora se abrirá un período de información pública de un mes, y que espera llevar la ordenanza al Pleno de enero para su aprobación definitiva.

Carabante ha recordado que la anterior Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano es de 1985, por lo que urgía adaptar la normativa municipal a la regulación estatal y europea, así como crear un marco jurídico que dé cabida a Madrid 360, la estrategia medioambiental del Ayuntamiento.

Los edificios de nueva planta tendrán que tener una calificación energética mínima B, que será A en el caso de los pertenecientes a administraciones públicas.

Todos los nuevos inmuebles deberán contar, además, con la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos. El Ayuntamiento prevé lanzar líneas de ayudas para favorecer su instalación.

También será obligatorio para los edificios que se construyan destinar el 50% de su superficie a la instalación de placas solares.







Los promotores de los eventos al aire libre con más de 5.000 asistentes deberán presentar un plan de sostenibilidad que incluya “toda la gestión del medio ambiente”, recogiendo sus propuestas para organizar la movilidad, de modo que se favorezca la asistencia en transporte público, o la recogida de residuos, garantizando la separación de los mismos.

Asimismo, tendrán que elaborar su huella de carbono y luego equilibrar sus emisiones contaminantes con acciones “compensatorias”, como por ejemplo la plantación de árboles en zonas verdes.

En el caso de detectar en la calle vehículos cuyos tubos de escape expulsen emisiones excesivas, los agentes de movilidad y Policía Municipal estarán habilitados para requerir “in situ y al momento” a los propietarios que pasen una ITV en el plazo de un mes.

La medida no se refiere a vehículos con una u otra etiqueta ambiental, sino a cualquiera que, por el motivo que sea, tenga una expulsión de emisiones “muy ostensible”.

Si el titular del vehículo en cuestión no pasa la ITV en el plazo indicado, se le impondrá una sanción leve, que será grave en el caso de que el requerimiento se realizara durante un episodio de alta contaminación.

Además, los agentes de autoridad tendrán potestad para inmovilizar dichos vehículos en dos supuestos: si al detenerlo miden su nivel de emisiones y comprueban que supera los límites máximos permitidos, o si estiman que la emisión de humos pone en peligro la conducción o al resto de conductores.





A partir del 1 de enero de 2022 quedará prohibido el uso de calderas de carbón en la ciudad. Según las estimaciones del Ayuntamiento, en Madrid aún hay 200 calderas de carbón y unas 4.500 salas de calderas de gasóleo.

Para la sustitución de ambas tipologías de calefacción, el Consistorio ha habilitado este año una línea de ayudas dotada con 12,5 millones de euros, que se pueden pedir hasta el 10 de diciembre. Durante 2021 se lanzará una nueva convocatoria.

La ordenanza también recoge condiciones y medidas correctoras para el funcionamiento de ciertos tipos de emisiones al aire libre.

Por ejemplo, se exigirá autorización para encender hogueras en suelo público, y el uso de “grupos electrógenos no asociados a edificación” en ferias, mercadillos o similares “se considerará excepcional” y se permitirá únicamente “cuando se justifique la imposibilidad de conexión a la red eléctrica general”.

La ordenanza contiene un régimen sancionador en el que las multas se tipifican como leves (hasta 750 euros), graves (hasta 1.500 euros) y muy graves (hasta 3.000 euros).

Carabante ha insistido en que la norma busca “no la sanción sino la corrección”, y ha destacado la introducción del procedimiento de mediación en los procedimientos de disciplina ambiental no sancionadores.






Será obligatorio para los edificios que se construyan destinar el 50% de su superficie a la instalación de placas solares













Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *