Los rebeldes del Black Friday

Oscar Wong via Getty ImagesUna mujer compra con su móvil. No todo el mundo está contento con el Black Friday. Lo que en un principio fue un día de ofertas importado de Estados Unidos se ha

No todo el mundo está contento con el Black Friday. Lo que en un principio fue un día de ofertas importado de Estados Unidos se ha convertido en más de una semana de bombardeo a los posibles compradores. Algunas empresas, pequeñas y grandes, se resisten a subirse a la ola. Son los rebeldes del Black Friday, y sus razones son variadas. 

El Black Friday se ha consagrado como el día de más ventas del año. A pesar de que las tiendas se sumaron rápidamente a esta iniciativa, algunas de ellas se han desmarcado en los últimos años al considerar que no es una buena idea. Tras el boom del consumo se disparan las devoluciones y no se fideliza nunca al cliente.

La pandemia del coronavirus ha cambiado la forma de consumir. Muchos ciudadanos han vuelto a acudir a las tiendas cercanas a sus casas durante el confinamiento, en detrimento de los grandes centros comerciales. Además, se ha generado una mayor conciencia social y climática.  

“La apuesta por el pequeño comercio, el comercio local y las empresas eco han ganado notoriedad. La contaminación y el deterioro del medioambiente es otro de los graves problemas sociales. Muchas empresas han decidido cambiar para poner su granito de arena y cuidar de nuestro planeta”, señala Marcos Pizarro, director general de la empresa de moda de baño Venus.

Ante este aumento disparado del consumo durante estos días, las autoridades europeas y organizaciones ecologistas como WWF lanzaron hace cinco años la alternativa Green Friday, una campaña para concienciar y potenciar un consumo responsable y respetuoso con el medio ambiente. Una iniciativa que cada vez gana más adeptos.

“El consumismo crece de forma considerable y esto no ayuda nada al cuidado del entorno. Para aquellas firmas que han apostado por defender un modelo de negocio sostenible es bastante contraproducente sumarse a una iniciativa como esta”, afirma Pizarro.

Algunas pequeñas empresas han empezado a plantear diferentes iniciativas, ya que el gran beneficiado de un evento como el Black Friday es Amazon. La cooperativa catalana Opcions, aliada con otras empresas de la economía social, se prepara para lanzar La Zona, un mercado digital alternativo al gigante del comercio electrónico que apueste por el comercio local y recurra a una distribución con menor impacto ambiental.

La iniciativa ha obtenido ayudas de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona. La plataforma se lanzará primero en fase de pruebas entre enero y marzo de 2021. A diferencia de otros portales, no tendrá ofertas que incitan a un consumo irresponsable. Los repartos se realizarán en bicicleta. 

El pequeño comercio no se suma al Black Friday de la pandemia

La pandemia del coronavirus ha afectado notablemente al comercio, que sufrió unas pérdidas históricas en los meses más duros del confinamiento. Alrededor del 15% de las tiendas que cerraron entonces no han vuelto a abrir

A pesar de la reapertura, las ventas todavía siguen por debajo de los niveles que había antes de la pandemia, en algunos casos la caída de facturación se sitúa en el 50%. La moda suele ser una de las categorías más demandadas durante el Black Friday, sin embargo, las ventas del sector textil todavía estaban en julio un 23% por debajo que hace un año.

Esto ha llevado a que muchos pequeños negocios —la gran mayoría de las tiendas españolas— no puedan realizar descuentos debido a los márgenes tan pequeños. Alrededor del 60% de los 450.000 pequeños comercios no se sumarán a la campaña del Black Friday, según los cálculos de la Confederación Española de Comercio.  

Un 40% de los pequeños establecimientos sí se han unido, más por obligación que por convicción. “La mayoría lo harán arrastrados por otros formatos comerciales o resignados, para evitar perder las ventas de la campaña de Navidad, que se adelantan a estas fechas”, asegura Pedro Campo, presidente de la CEC.

Algunas empresas han recuperado el hashtag #NoBlackFriday en la red social Twitter para protestar contra este día de rebajas, alertando de que un 30% de las compras realizadas este día se devuelven.

“La compra local o de cercanía es una opción cada vez más adoptada por muchos consumidores ya que la experiencia de compra va más allá de la adquirir un producto. La profesionalidad, cercanía y personalización del comerciante redundará en beneficio de una compra exitosa y satisfactoria para el consumidor”, afirman desde CECU (Confederación de Consumidores y Usuarios).

Algunos gigantes se suman

No todos son pequeñas empresas. Una de las últimas compañías en renunciar a los descuentos ha sido la cadena de muebles Ikea. Esta compañía, fundada por Ingvar Kamprad en 1943, ha optado por no hacer ofertas en sus tiendas en 27 países durante este viernes. En su lugar, la cadena comprará los muebles a los clientes que ya no los necesitan.

Este servicio de recompra de la multinacional ya existe en España desde 2016. Sin embargo, ahora la multinacional multiplicará por dos el valor de tasación habitual. Solo servirán los muebles comprados en Ikea, que se volverán a poner a la venta como segunda mano. A cambio, los clientes recibirán una tarjeta de reembolso.

“El objetivo es dar una segunda vida a miles de productos y evitar que acaben convertidos en basura, cosa que no son. Todos podemos contribuir a proteger el planeta y esto es compatible con el acceso a muebles asequibles por una gran mayoría de las personas”, asegura Mosiri Cabezas, directora de desarrollo de negocio y transformación de Ikea en España.



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