9 discursos en los que el rey Juan Carlos dio lecciones sobre ética, lucha contra la corrupción o pagar impuestos

Durante el reinado de Juan Carlos I, han sido varios los discursos en los que el monarca se ha referido a la importancia de exigir «ejemplaridad» a los representantes públicos, ha pedido «sancionar públicamente las

Durante el reinado de Juan Carlos I, han sido varios los discursos en los que el monarca se ha referido a la importancia de exigir «ejemplaridad» a los representantes públicos, ha pedido «sancionar públicamente las acciones censurables» o crear reglas internacionales «más eficaces» para reforzar «la transparencia» en la economía. Aunque también ha dejado caer que ha intentado evadir impuestos.

En 1991, Juan Carlos I celebraba que la «transparencia» permitiera «descubrir y sancionar públicamente las acciones censurables»

En el discurso de Navidad de 1991, el rey Juan Carlos pedía a la ciudadanía corregir «nuestras faltas y los errores en nuestras conductas» y recordaba que, a pesar del «afán por alcanzar niveles económicos y sociales cada vez más sólidos y destacados», se debían mantener «los principios éticos más elementales». Posteriormente, reivindicaba el papel de la «transparencia» en democracia para «descubrir y sancionar públicamente las acciones censurables».

El emérito presumía de pagar impuestos aunque dejaba caer que también los evadía

Ese mismo año, en un documental sobre la vida del rey Juan Carlos, la periodista británica Selina Scott se encargaba de entrevistar al monarca, durante la conversación, la periodista quiso saber si «como todo el mundo paga impuestos», «y cómo», respondía el emérito entre risas. Acto seguido, Scott le preguntaba si «como todo español, también evitaba pagar impuestos», a lo que Juan Carlos I respondía: «No puedo decirlo, pero probablemente…»

Además el emérito, lanzaba un mensaje a favor del pago de impuestos. «Creo que sí que lo es [importante pagar impuestos]. No por ser rey, sino por ser español«, explica el emérito. «Podría haberse librado de ello, haber dicho ‘no'», responde la periodista. A lo que Juan Carlos I argumenta que de hacerlo «después habría sufrido las consecuencias». Se mostraba seguro de ello, «la gente se preguntaría ‘¿por qué él tiene un tratamiento especial?’ Yo ya tengo un tratamiento especial por ser rey«.

Esta conversación, que se enmarca dentro del documental A year in Spain (Un año en España), emitido en la televisión británica y luego en TVE. En la entrevista el rey emérito también es preguntado por cómo su hijo Felipe, entonces Príncipe de Asturias, se preparaba para sucederle al frente de la jefatura del Estado. Juan Carlos I considera que «lo más importante» es que vea el ejemplo de su padre: «Para él es más fácil porque lo aprende de mi, yo tuve que hacerlo por mi cuenta».

En 1992 pedía «juzgar y sancionar de acuerdo a la ley» las conductas «censurables»

Un año después, Juan Carlos I repitió este mismo mensaje, no debíamos «generalizar sin fundamento las conductas individuales censurables» pero sí «censurar públicamente, juzgar y sancionar con arreglo a la ley las que lo sean«. Además, insistió en que la «probidad y austeridad» eran necesarios para tener la confianza de los ciudadanos.

El rey Juan Carlos recordaba en 1994 que «la ley es igual para todos»

En el mensaje de Navidad de 1994, Juan Carlos I recordaba a los españoles que la ley era igual para todos, hombres y mujeres, tanto si ejercían actividades privadas como públicas. El rey insistía en que los responsables públicos tenían «unos deberes inexcusables de responsabilidad» y decía que los casos de corrupción son «un mal ejemplo» que «erosionan la convivencia».

«Debemos seguir corrigiendo con firmeza los abusos que se han cometido«, apuntaba el emérito inmediatamente después, «pero sin caer en generalizaciones y simplificaciones». Además, pedía «respeto y aprecio» por quienes «en su mayoría desempeñan de manera honesta y desinteresada tareas de servicio a los ciudadanos y al estado en su ejercicio de vocación pública».

Un año después aseguraba que la corrupción no iba a prevalecer en democracia

En 1995, explicaba que «la capacidad y el vigor de las instituciones y la libertad de expresión aseguran siempre que la corrupción no pueda prevalecer en un régimen democrático» y al mismo tiempo que pedía «denunciar y castigar todos los abusos con firmeza», resaltaba que no todos los servidores públicos son iguales.

El rey emérito reforzar «la transparencia» en la economía en su discurso de 2008

Juan Carlos I argumentaba en su mensaje de 2008 que había que «disponer de reglas internacionales más eficaces» para reforzar «la transparencia» del sector financiero.

En 2011 también lanzaba un mensaje directo contra la corrupción

En 2011, cuando España estaba indignada con las informaciones que se publicaban sobre su yerno, Iñaki Urdangarin, Juan Carlos I, en otro de sus tradicionales discursos, mostraba su preocupación por el comportamiento de las personas con responsabilidades públicas a las que exigía ejemplaridad.

El rey emérito aseguraba entonces que no se podían aceptar las conductas irregulares y que era normal que la sociedad reaccionara contra ellas.

En ese mismo mensaje de Navidad, Juan Carlos I insistió ante los españoles que la justicia es igual para todos y que cualquier actuación censurable debía ser juzgada y sancionada de acuerdo a la ley.

En 2012, Juan Carlos I pedía «poner orden en nuestras cuentas»

En la Navidad de 2012, el rey Juan Carlos I reivindicaba la importancia de «poner orden en nuestras cuentas» para permitir el crecimiento de la economía.

El rey dijo en 2013, el que «asumía las exigencias de transparencia y ejemplaridad que reclama la sociedad»

En 2013, el rey emérito dijo en su discurso que, de acuerdo al «mandato y competencias» del orden constitucional, «asumía las exigencias de transparencia y ejemplaridad que reclama la sociedad«.

¡Ay, la Maldita Hemeroteca!


Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *