¿Debemos estar preocupados por la novedosa variante del coronavirus?

Por Ignacio J. Molina Pineda de las Infantas, catedrático de Inmunología, Centro de Investigación Biomédica, Facultad de Granada: Toda Europa se ha visto, súbitamente, convulsionada por la notificación por parte de las autoridades británicas de

Por Ignacio J. Molina Pineda de las Infantas, catedrático de Inmunología, Centro de Investigación Biomédica, Facultad de Granada:

Toda Europa se ha visto, súbitamente, convulsionada por la notificación por parte de las autoridades británicas de una exclusiva variación del SARS-CoV-2. La preocupación se ha extendido rápidamente, provocando instantaneamente restricciones de viaje y de movilidad. Mas, ¿está justificada esta alarma?

Todos y cada uno de los virus mutan

En primer lugar, debemos recordar que todos los virus, bacterias, parásitos y organismos superiores van a mutar de una manera natural. La aptitud del ADN para hacerlo espontáneamente es una de sus características intrínsecas, y gracias a , se ha generado la evolución de las especies.

Estas mutaciones, algunas veces, proporcionan una virtud al organismo en el que se ha producido de cara a su propagación futura y en otras ocasiones es justo lo contrario, con lo que las consecuencias de ese cambio no se transmiten de forma exitosa a la descendencia. Aquí logramos hallar las claves de la diversidad genética, no solo entre especies, sino también entre individuos correspondientes a una misma.

¿Es esta la primera mutación del SARS-CoV-2?

Pues no. El virus originario de Wuhan se fue transformando en varias variedades sutilmente diferentes que el día de hoy colonizan el mundo. En lo que respecta a Europa, a fines de marzo se detectó por vez primera la variación conocida como D614G, y que contenía el cambio de un aminoácido de la proteína de espícula del virus, esto es, la proteína más externa y responsable de la formación de esa corona tan característica. Este pequeño cambio dio como resultado un virus con más grande capacidad de transmisión que el original, al infectar de manera más eficiente. Tanto es así, que para el mes de junio casi todos los virus circulantes en Europa ya eran de esta variación.

La mutación en otro aminoácido dio lugar a la variante llamada 20A.EU1 y aparecida en España en el mes de junio. Esta también se extendió muy rápidamente, lo que de entrada indicaba que tenía una virtud selectiva aún más grande. Sin embargo, esto último no está totalmente claro, ya que se ha asociado últimamente a la intensa movilidad personal del verano más que a su mayor transmisibilidad.

¿Por qué razón esta variación es tan especial?

Por varias razones. La novedosa variación, llamada VUI 202012/01 (Variant Under Investigation; variación bajo investigación, año 2020, mes 12, variación 01) acumula, increíblemente, un total de 17 mutaciones. De entre estas mutaciones, 8 se ubican en la proteína de espícula, en tanto que las restantes afectan a otros elementos.

De entre las mutaciones encontradas, hay 3 que generan preocupación.

  • La primera es la llamada N501Y, que representa un cambio del aminoácido asparagina por tirosina, y que perjudica de manera directa al sitio de unión del virus al receptor que le va a permitir ingresar en la célula.

  • La segunda es la P681H, en la que una prolina es reemplazada por una histidina.

  • La tercera es la pérdida (deleción) de los nucleótidos 69 y 70 que codifican la proteína de espícula.

¿Qué significado biológico tienen estas mutaciones?

Se demostró que la primera (N501Y) deja que el virus se una al receptor de entrada con mucha mayor afinidad, por lo que infectará con más sencillez. La segunda (P681H) está situada justo al costado del sitio de corte de la furina, lo cual va a dejar que la membrana del virus se funda más fácilmente con la de la célula en la que va a ingresar, a fin de permitir su tránsito hacia el interior. Y la tercera (deleción 69-70) se ha implicado en mecanismos del virus para evadir la respuesta inmunitaria.

O sea, poseemos 2 mutaciones que van a permitir una entrada mucho más eficiente y otra más que puede ayudar a que el sistema inmunitario no reconozca al virus, escapando de esta forma de su control.

Todas estas mutaciones sería preocupante por separado, con lo que tenemos la posibilidad de comprender que todas las alarmas se hayan encendido cuando se superponen las tres. Esto, sin contar con las que sobran 14 mutaciones de las que aún no conocemos si pudieran tener algún significado biológico importante. Mas, como mínimo, el aumento de la transmisibilidad es evidente.

La primera oportunidad que se detectó esta variación fue el 20 de septiembre, y el día de hoy representa más del 10 % de los virus circulantes en el Reino Unido, con un veloz desarrollo en las últimas dos semanas.

Esto es, hablamos de una variación con una gran capacidad de infección, estimada en un 70 % mayor a la del virus predominante, acrecentando el índice de reproducción en al menos un 0,4. Eso es mucho, por lo que nos encontramos ante una variante que debe estar preocupados, de todas formas, bastante.

¿Cuál es el origen de esta variación?

Esta acumulación de mutaciones es muy sorprendente, puesto que, debemos recordar, el SARS-CoV-2 muta muy modestamente. Si bien es imposible saberlo, la hipótesis más plausible ahora mismo es que esta variante sería el resultado de cambios ocurridos en un solo tolerante, probablemente uno inmunodeprimido y de larga evolución clínica.

Esto habría hecho que el virus estuviese en ese tolerante durante muchas semanas, en las que habría ido juntando las consecutivas mutaciones en un entorno de un régimen infructífero así como una ineficaz respuesta inmunitaria, para terminar liberando esta nueva variación, con todas y cada una de las mutaciones juntas.

¿Es más virulenta? ¿Qué pasa con las vacunas?

Son dos enormes cuestiones para las que no tenemos aún respuesta. Mientras que la aparición de esta variación coincidió con una veloz expansión de la covid-19 en el Reino Unido, evidencia indirecta de su mayor transmisibilidad, no se vio acompañada de mayores índices de mortalidad o bien complicaciones en los centros de salud.

Esto podría sugerir que la novedosa variación no es más virulenta que el virus parental, pero hay que introducir un matiz importante: la mayoría de los pacientes examinados eran menores de 60 años, por lo cual no entendemos qué va a ocurrir en el momento en que otros de más edad se vean afectados. Y, con relación a las vacunas, los cambios producidos no semejan afectar a elementos estructurales del virus, por lo que la efectividad de las vacunas, a priori, no se vería perjudicada, pero es evidente la urgencia de estudiar si esto es así.

¿Qué podemos llevar a cabo ahora?

Reaccionar. El Centro Europeo de Control de Enfermedades Infecciosas hace ciertas sugerencias inmediatas.

En primer lugar, es requisito buscar mediante secuenciación esta novedosa variación en muestras de virus, para supervisar su extensión. En la situacion de España, esto es muy importante, dada nuestra relación con el Reino Unido. Baleares y Canarias, la costa mediterránea y Andalucía (por la cercanía a Gibraltar) habrían de ser prioritarias. La elección de las muestras debe ser cautelosa, para asegurar una buena representatividad de las mismas.

Debemos, además de esto, estar principalmente observadores frente probables cambios en los patrones epidemiológicos.

Y naturalmente, hacer lo que ninguno queremos: imponer restricciones y limitar la movilidad.




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