¿Tendré que llevar mascarilla después de la vacuna para la covid-19?

Por David Bernardo, personal docente y también investigador en Inmunología Humana, Centro de Biología y Genética Molecular (IBGM), Universidad de Valladolid-CSIC, Universidad de Valladolid: Resumiendo lo que entendemos de inmunología, tras ser inmunizados (ya sea

Por David Bernardo, personal docente y también investigador en Inmunología Humana, Centro de Biología y Genética Molecular (IBGM), Universidad de Valladolid-CSIC, Universidad de Valladolid:

Resumiendo lo que entendemos de inmunología, tras ser inmunizados (ya sea de forma natural –infección– o artificial –vacuna–) nuestro sistema inmune adaptativo se activa y produce anticuerpos. Para ello, el sistema inmune desarrolla un género de células productoras de anticuerpos llamados plasmablastos en un proceso ligado de la generación de linfocitos T y B concretos.

Este proceso dura aproximadamente unos 10 días. Si nos fijamos en los resultados de la vacuna, aquí es exactamente donde se apartan las curvas de los pacientes que han recibido la vacuna (quedan protegidos) y los que han recibido el placebo (se prosiguen contagiando).

Dicho esto, tenemos que acordarse que esta protección comienza 10 días tras la segunda dosis. Por consiguiente, empezar la pauta de la vacunación no quiere decir ni muchísimo menos que ahora esté todo hecho, sino falta un mes a fin de que esta haga efecto ya que la segunda dosis se administra 21 días después. Ahí es cuando nuestro sistema inmune empieza la cuenta atrás de 10 días para quedar protegidos.

Posibilidad de reinfección

Mencionado lo anterior, ¿son probables las reinfecciones de gente que ahora ha superado la patología? Hace unas semanas, en las noticias salía que los anticuerpos de la multitud que había superado la infección disminuyen con el tiempo. O sea un mecanismo habitual.

Nuestro cuerpo genera todos los días anticuerpos frente a sustancias extrañas. Si estos no decayesen transcurrido un tiempo, en el momento en que tuviésemos 40 años nuestra sangre sería gelatina de la cantidad de proteína que tendríamos (los anticuerpos al fin y al cabo son proteínas).

Si hemos generado anticuerpos, da igual que decaigan con el tiempo porque para eso hemos generado linfocitos T y B específicos, varios de los cuáles se distinguen hacia células de memoria y nos van a acompañar durante el resto de nuestra vida para volver a activarse si fuese primordial.

Esto asimismo enseña por qué razón solamente hay situaciones de reinfecciones. Hoy, tuvimos más de 70 millones de infecciones confirmadas en el mundo, y menos de 100 casos comprobados de reinfección.

Pero es que la mayor parte de estos casos han sido asintomáticos. Por servirnos de un ejemplo, si hemos pasado la varicela (que unicamente se pasa una vez en la vida) y medimos los niveles de anticuerpos en nuestra sangre frente a la patología probablemente sean indetectables. Pensaremos que no estamos protegidos. Sin embargo, no es el caso, porque nadie (o bien casos muy excepcionales como gente con inmunodeficiencias o inmunocomprometidos) pasa la varicela dos veces.

¿Por qué ocurre esto? Porque tenemos linfocitos T y B de memoria, que tan rápido se hallen el virus de la varicela se activarán y pondrán el sistema inmune en marcha (incluyendo la producción de anticuerpos que es sólo una pequeña parte de nuestro sistema inmune adaptativo) y se detendrá la infección antes que nos demos cuenta.

En verdad, si estamos al lado de una persona que está inficionada de la varicela, el virus no va rebotar en . Como es natural que va a entrar en nuestro cuerpo, pero nuestro sistema inmune lo neutralizará antes que nos enteremos.

No obstante, si nos hacemos una PCR va a salir un resultado positivo para el virus. Naturalmente que lo somos, mas no desarrollamos la enfermedad. O sea precisamente lo que esta pasando con los casos de “reinfecciones por covid-19”.

Obviamente va a haber casos puntuales de reinfecciones reales donde la gente desarrolle patología, pero serán muy puntuales, al igual que la multitud que pasa 2 ocasiones las paperas, la varicela o bien el sarampión. Las salvedades no son ni mucho menos la norma.

Qué llevar a cabo si ya pasamos la covid-19

Si ahora pasamos la covid-19 no es requisito vacunarse. O sea ya que, en primer lugar, la inmunidad otorgada por una vacuna jamás será tan efectiva como la inmunidad brindada por una inmunidad o bien infección natural.

Por tanto, no sería primordial vacunar a las personas que tengan un diagnóstico previo afirmado de covid-19, si bien la hayan pasado de forma asintomática, puesto que han habilitado su sistema inmune adaptativo y, por tanto, muestran células de memoria.

Es cierto que vacunar a estas personas no les hará mal, pero tampoco dará ninguna ventaja. En verdad, esta estrategia produciría un gasto adicional de vacunas y retrasaría la vacunación a gente no inmunizada y que verdaderamente lo necesita.

Mencionado lo anterior, en este punto es importante tomar en cuenta que el diagnóstico debe haberse ratificado con una PCR o bien con un test veloz de antígenos, debido a que la presencia de anticuerpos reactivos en oposición al SARS-CoV-2 no es necesariamente indicativo de haber vivido la enfermedad. Podría deberse a un mecanismo de inmunidad cruzada donde no sabemos si este mecanismo otorga una inmunidad total o bien sólo parcial.

¿Vamos a poder decir adiós a la mascarilla?

Cuando nos hayamos vacunado, tanto la mascarilla como las medidas de distancia social seguirán siendo primordiales hasta el momento en que hayamos conseguido la ansiada inmunidad de grupo.

Esto es debido antes que nada a que aún no sabemos si los vacunados, pese a estar inmunizados, son un foco transmisor de la patología. Parece bastante improbable, mas aún no lo podemos descartar.

Pero hay otro aspecto bastante más esencial, y es la discriminación biológica subyacente similar a la que se propuso con el “pasaporte biológico” para los que hayan superado la infección.

Si dejamos una secuencia de prebendas y virtudes para los individuos inmunizados, estaríamos cruzando una barrera ética y legal muy dañina. Pensemos del revés. ¿Qué opinaríamos si en una entrevista de trabajo preguntamos si la persona es portadora del HIV? La situación es la misma, debido a que estaríamos haciendo discriminación efectiva en base a factores biológicos.

Hay que tomar en cuenta además de esto que no todo el mundo se puede vacunar, como son algunos pacientes inmunocomprometidos o bien, por servirnos de un ejemplo, personas con alergias severas (y aquí me refiero a personas que llevan consigo la aguja de adrenalina todos y cada uno de los días).

O sea exactamente lo que sucedió en dos personas del Reino Unido, mas es que para este tipo de personas no está sugerida ni esta ni ninguna otra vacuna. ¿Estamos, por consiguiente, dispuestos a discriminar a los que no puedan ponerse la vacuna, o bien resuelvan en su libertad individual no ponérsela?

Si cruzamos esta barrera, ¿dónde ponemos el límite? Al final, pero no por ello menos considerable, hay otro aspecto a tener en cuenta. Si dejamos que las limitaciones se levanten para la gente vacunadas, muchas personas trataría de hallar la vacuna de forma privada para volver a su antigua independencia (algo que no todo el mundo se puede aceptar económicamente). Por no charlar del mercado negro que surgiría no solo de falsas vacunas, sino más bien de falsos certificados de inmunización.

Por tanto, y desgraciadamente para todos, hasta el momento en que no hayamos logrado alcanzar la inmunidad de grupo la respuesta es que sí. Las medidas de seguridad y distancia social van a deber seguir manteniéndose a fin de que todos tengamos la posibilidad disfrutar de una desescalada segura y no discriminatoria.




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