La OMS alerta de futuras pandemias. ¿A qué nos encaramos?

JOSEP LAGO/AFP via Getty ImagesNumerosas jóvenes pasan por delante de un grafiti del artista italiano TvBoy, donde se lee ‘Feliz Sanidad’ en vez de ‘Feliz Navidad’. Barna, 24 de diciembre. Es posible que el coronavirus

Es posible que el coronavirus desaparezca o, lo más probable, puede que se quede entre como una patología endémica más, al estilo de la gripe. Lo que es seguro es que esta no será la última pandemia sobre el mundo. 

El año en el que hemos comprobado de qué forma un virus diminuto puede terminar con poblaciones enteras también deberíamos haber aprendido a estar listos para lo que puede estar por venir… y no parece que esto haya ocurrido. “La historia nos dice que esta no va a ser la última pandemia. Las epidemias son un hecho en la vida”, señaló el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un vídeo anunciado este domingo.

Este 27 de diciembre se festejó el primer Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias, y el doctor Tedros recordó que, si bien la pandemia del COVID-19 pilló a todo el mundo con el pie cambiado, las organizaciones de todo el mundo llevaban años alertando de que esto iba a ocurrir. 

En este momento, 12 meses tras haber reconocido el SARS-CoV-2, y aún sufriendo sus estragos, toca preguntarse si se ha avanzado en esa preparación. 

“Quiero pensar que hemos aprendido un poco de esta pandemia, mas no sé si seremos capaces de ordenar una defensa anterior para la próxima epidemia, porque esto requiere una coordinación a nivel mundial, y hasta el momento no hemos demostrado que seamos capaces de llevarlo a cabo”, responde Salvador Macip, doctor en Medicina y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Ahora estamos viendo cuáles han sido los errores realizados en esta pandemia; en este momento falta traducir todo lo mencionado en un plan de defensa coordinado, congruente y claro de cara a la próxima”, sostiene.

Pandemias habrá, seguro. Lo que no entendemos es si la próxima va a ser en 5 años, de 10 o de 50

El profesional considera que este emprendimiento, tanto en todo el país como internacional, está todavía “en pañales”, y además de esto teme que, una vez se dé por terminada esta pandemia, los gobiernos y también instituciones se olviden del próximo virus amenazante que esté por venir.  

“Pandemias va a haber, seguro”, zanja. “Lo que no sabemos es si la próxima va a ser dentro de 5 años, de 10 o de 50, y tampoco se puede comprender qué virus será el responsable: puede ser que sea el de la gripe, puede que sea otro coronavirus o bien puede que venga de otra familia que hasta ahora no haya dado inconvenientes y mute. Eso es imposible de vaticinar”, reconoce Macip, autor de Las considerables epidemias modernas.

Las epidemias no son cosa del pasado (como creíamos)

“Hasta ahora se tenía la sensación de que esto de las pandemias era algo del siglo pasado, de que por el momento no sucedían como antes porque teníamos suficientes elementos para combatirlas. La Covid demostró que no es de este modo, que cualquier ocasión puede surgir un virus nuevo que se realice pandémico y dé problemas a nivel mundial”, advierte el doctor, estudioso de la facultad de Leicester. 

Macip explica que hasta el año pasado, la mayoría de científicos creía que la primordial amenaza estaba en que el virus de la gripe tuviese una mutación agresiva y causara una pandemia con mucha mortalidad. “Lo que escasos esperábamos es que esta enorme pandemia estuviese producida por un coronavirus”, admite. Existían los casos del SARS y del MERS (los dos coronavirus), “pero como estas epidemias no se expandieron tanto, se perdió un tanto el miedo a los coronavirus”, señala. “La Covid demostró que un grupo de virus en principio inocentes puede hacer el mayor problema de salud planetaria del siglo”. 

La Covid demostró que un conjunto de virus en principio inocentes puede crear el mayor problema médico planetaria del siglo

El director de la OMS ha marcado tres pautas a fin de que los países se preparen de cara a la próxima gran pandemia: invertir en prevención, detección y refuerzo de la atención principal; adoptar un enfoque integral que implique a todo el gobierno y a toda la sociedad de una nación, no sólo a los sanitarios; y cuidar las relaciones entre los humanos y los animales, prestando particular atención a la amenaza del cambio climático. 

España = Requiere Hacer mejor (antes, durante y tras la pandemia)

En España, el Gobierno ha incrementado este año un 60% la inversión en ciencia, la más grande subida registrada jamás en el país. Esto es una buena noticia, mas no lo es tanto comprender que los campos de la epidemiología y la salud pública siguen exponiendo visibles deficiencias.

Tal y como publicaba hace unos días El País Semanal, el Centro Nacional de Epidemiología tiene, en 2020, menos trabajadores de los que tenía en 2008. En ese momento trabajaban allí 100 personas; tras la crisis y las políticas de recortes, la plantilla quedó en 64 trabajadores. Con el refuerzo de la pandemia, en este momento son 77 empleados, 23 menos que hace 12 años.

En España tenemos una deficiencia tremenda en términos de salud pública

“En concepto de salud pública, en España tenemos una deficiencia tremenda”, constata Manuel Franco, profesor de Epidemiología y Salud Pública en las universidades de Alcalá de Henares y Johns Hopkins. “La información científica, de monitorización y de preparación ha sido bastante deficiente. Y en el momento en que la ciencia pasó sus herramientas a la Administración, asimismo hemos demostrado tener destacables faltas. No tenemos un sistema bien aceitado y con recursos en las comunidades autónomas”, lamenta Franco.

“Esto nos debe servir para estar mejor dispuestos para la próxima pandemia, porque esta nos pilló en bolas, tanto a Europa como a Estados Unidos”, mantiene.

“Se dieron pasos, mas no los suficientes”

Franco forma parte de la veintena de científicos que en agosto solicitó, a través de 2 cartas en la gaceta enfocada The Lancet, una auditoría sin dependencia sobre la gestión de la pandemia en España. 4 meses después, y después de que el ministro de Sanidad los recibiese y les mostrara su apoyo, esa evaluación prosigue sin realizarse. 

A mediados de diciembre, estos científicos han publicado un nuevo artículo, titulado Medites sobre cómo considerar y hacer mejor la respuesta a la pandemia de COVID-19, con el que procuran abarcar por qué razón esta pandemia “ha afectado de manera especialmente intensa a España” y ver el “margen de mejora a fin de que más adelante estemos mejor preparados y con más ágil aptitud de restauración ante las amenazas pandémicas que logren surgir”, comentan los autores.

“Esta clase de evaluaciones permiten aprender mucho a los países sobre qué se ha hecho bien y qué se ha hecho mal para poder llevarlo a cabo mejor”, defiende Manuel Franco, que lamenta que hasta ahora “se dieron pasos, pero no los suficientes”.

“Proseguir atacando a los ecosistemas nos hace atacables”

En el vídeo publicado hace unos días por la OMS, el doctor Tedros citaba un factor trascendental en esta pandemia que, por otro lado, frecuenta pasar inadvertido: el medio ambiente. María Neira, epidemióloga de la OMS, explicaba la relación entre uno y otra en un reportaje con El HuffPost realizada a finales de mayo. 

Neira contaba que hace unos años, en el momento en que empezó a trabajar en la Organización Mundial de la Salud, entró a un ‘Departamento de enfermedades emergentes y reemergentes con potenciales epidémicos’ que acababa de construirse porque habían observado que existía un vínculo entre lo que ocurría en el entorno y la aparición de agentes infecciosos. “Había una globalización tremenda, una explosión de viajes, de intercambio comercial, deforestación y destrucción de biodiversidad. Vimos que todo esto impactaba en la aparición de los virus”, señalaba Neira. 

“Proseguir atacando a los ecosistemas nos hace vulnerables”, enseña Neira en dicha entrevista. “La gente piensa que este es un tema de ecologistas, de activistas, de alumbrados. No; en la relación perversa que poseemos con el medio ámbito no es el medio ámbito el que pierde”, decía.

Si seguimos demoliendo ecosistemas, aceleraremos la aparición de nuevas pandemias

“Por si no nos habíamos dado cuenta, la destrucción de ecosistemas no solo perjudica a los animales, sino que puede revertir en problemas de salud para los humanos”, coincide Salvador Macip. “Todas y cada una las considerables epidemias recientes han venido de los animales. Esta última ha salido de los murceguillos, el ébola asimismo, el sida salió de los monos…”, enumera. “Estos virus no deberían haber salido de su hábitat, no deberíamos haber entrado en contacto con estos animales, mas ocurrió, creciendo muchísimo el riesgo de que cualquier virus nuevo salte de especie, pase a los humanos y se realice más agresivo”, enseña. 

“Si proseguimos actuando como hasta la actualidad, y no me refiero solo al calentamiento global sino a la destrucción de hábitats y a un trato inadecuado de las especies, aceleraremos la aparición de novedosas pandemias”, zanja Macip. “Si bien sea desde un punto de vista egoísta, hay que controlar la destrucción que estamos haciendo para evadir que lleguen virus que no habrían de estar entre los humanos”, insiste. 

Macip se refiere al concepto de ‘salud planetaria’, acuñado de manera subjetivamente reciente para argumentar que “la salud de la raza humana depende de la salud del mundo”. “Si no lo cuidamos, no es solo que vayan a fallecer animales y que desaparezca la biodiversidad, es que esto va a repercutir en nuestra salud, y con esta pandemia quedó clarísimo”, advierte.


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