Trump, desbocado: regresa a incluir a Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo

La Administración del presidente saliente de EEUU, Donald Trump, reintegró este lunes a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, de la que había sido retirada en 2015 por el Gobierno de Barack

La Administración del presidente saliente de EEUU, Donald Trump, reintegró este lunes a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, de la que había sido retirada en 2015 por el Gobierno de Barack Obama a lo largo del “deshielo” de la relación bilateral.

Nueve días antes que Trump abandone la Casa Blanca, el secretario de Estado, Mike Pompeo, dio a comprender la resolución que puede probablemente complicar las opciones de que el gobernante entrante, Joe Biden, reanude rápidamente los acercamientos con La Habana.

“Con esta acción, una vez más vamos a hacer responsable al Gobierno de Cuba y enviaremos un mensaje claro: el régimen de los Castro debe terminar a su apoyo al terrorismo en todo el mundo y a la subversión de la justicia estadounidense”, señaló Pompeo en un comunicado.

El jefe de la diplomacia estadounidense justificó el retorno de la isla a la lista “por brindar apoyo repetidamente a actos de terrorismo internacional al otorgar cobijo seguro a terroristas”.

 

Y defendió que “la Administración de Trump se ha centrado desde el comienzo en negar al régimen de los Castro los elementos que usa para oprimir a su pueblo en casa, y contrarrestar su interferencia maligna en Venezuela y en el resto del hemisferio occidental”.

Pompeo acusó al Gobierno cubano de haber “alimentado, alojado y brindado atención médica a asesinos, desarrolladores de bombas y secuestradores, mientras que varios cubanos pasan apetito, no tienen hogar y no tienen medicinas básicas”.

En concreto, mencionó a la negativa de La Habana a extraditar a diez líderes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que viajaron a la isla para mantener negociaciones con el Gobierno colombiano y fueron requeridos por ese país una vez que el grupo se atribuyera la compromiso en un atentado contra una escuela de la Policía en Bogotá,  que causó 22 fallecidos y más de 87 heridos.

“Cuba también aloja a numerosos fugitivos estadounidenses buscados por la justicia o bien condenados por cargos de crueldad política”, agregó el secretario de Estado, quien apuntó que la isla regresó a la lista “después de haber roto su deber de parar de apoyar el terrorismo”.

También acusó a Cuba de haberse involucrado “en una serie de hábitos malignos en toda la región”, al apuntar que su aparato de inteligencia y seguridad “se ha infiltrado en las fuerzas militares y de seguridad de Venezuela” y ha ayudado al presidente de ese país, Nicolás Maduro, a “sostener su dominio sobre su pueblo”, mientras que ha apoyado a disidentes de las FARC y el ELN.

La inclusión de un país en la lista negra de terrorismo implica dificultades al comercio y más sanciones, pero sobre Cuba ya pesan todas esas limitaciones debido al embargo comercial y financiero.

De allí que la medida de el día de hoy buscará sancionar a “personas y países que se dedican a cierto comercio con Cuba, restringe la asistencia exterior de EE.UU., prohíbe las exportaciones y ventas de defensa e impone ciertos controles a las exportaciones de artículos de doble uso”, en un instante de profunda crisis económica para los cubanos.

Tras su llegada al poder, Trump frenó el proceso de normalización de relaciones con la isla iniciado en 2014 por Obama, de quien Biden fue vicepresidente.

El pasado 30 de noviembre, el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, denunció una supuesta “maniobra” de Estados Unidos para devolver a Cuba a la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, con la que consideró busca “complacer a la minoría anticubana en la Florida”.

Rodríguez indicó entonces en su cuenta de Twitter que USA “garantiza refugio y también impunidad a grupos terroristas que actúan contra Cuba desde su territorio”.

En el mes de mayo pasado, Washington dio un paso en esta dirección con la inclusión de Cuba en la lista de países que “no cooperan completamente” con los sacrificios antiterroristas de EE.UU., de la que asimismo forman parte Venezuela, Irán, Corea del Norte y Siria.

El Gobierno cubano contestó entonces que es su país el que es “víctima” del terrorismo con la complicidad de EE.UU., en referencia a los distintos ataques (desde secuestro de aeronaves hasta planes de asesinato de líderes) atribuidos a grupos anticastristas en las últimas seis décadas, primordialmente a lo largo de la Guerra Fría.




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