EEUU se blinda ante una ola de crueldad en sus 50 estados

SCOTT OLSON/GETTY IMAGESManfestantes pro-Trump armados USA aún no ha terminado de lamerse las lesiones del ataque que sufrió su democracia el miércoles 6 y ahora se enfrenta a una nueva amenaza: la posibilidad de padecer

USA aún no ha terminado de lamerse las lesiones del ataque que sufrió su democracia el miércoles 6 y ahora se enfrenta a una nueva amenaza: la posibilidad de padecer manifestaciones igual de violentas o bien más en todos los capitolios estatales y inmuebles gubernamentales del país.

Antes incluso del asalto al Capitolio del día 6, el FBI ya había advertido a los funcionarios del estado de que se prepararan para potenciales manifestaciones violentas de la extrema derecha en diversas capitales del país, según informó Yahoo News el primer día de la semana. En un documento del FBI fechado a 29 de diciembre, se mencionaban específicamente las manifestaciones en Michigan, Minnesota y otros estados, convocadas para el 17 de enero por los Boogaloos, un movimiento de extrema derecha.

Estas aclaraciones han sembrado el terror entre los legisladores, las fuerzas del orden y los profesionales en seguridad pública por la creciente amenaza de probables insurrecciones a nivel estatal, puesto que varios de las construcciones gubernamentales serían más vulnerables que el Capitolio. Las autoridades estatales de todo el país han asegurado que están alerta de las advertencias del FBI y que siguen monitorizando las probables amenazas, comunica el medio Law & Crime

“Hay una preocupación destacable”, afirma el senador demócrata Vincent Hughes. “Ves lo que pasó en Washington, ves lo que ha pasado en otras ocho capitales donde asimismo hubo revueltas, ves las fotografías de la horca en oposición al Capitolio… atas cabos y piensas: ‘Lo que ocurrió fue peligroso y toda esta situación sigue siendo peligrosa’”.

En todo el fin de semana aparecieron más rastros de que la violencia no terminó. El sábado, incontables manifestantes armados se reunieron frente al capitolio de Kentucky para protestar por todo, desde las restricciones por el coronavirus hasta la negativa de Mitch McConnell, líder de la mayor parte republicana del Senado, a apoyar los esfuerzos vanos pero peligrosos de Trump de torcer el resultado electoral.

“Es desquiciante”, dice Morgan McGarvey, líder de la minoría demócrata del Senado de Kentucky. “El informe del FBI debería haber hecho saltar las alarmas de los gobiernos estatales de todo el país. Lo que hemos visto el miércoles pasado nos obliga a tomarnos muy seriamente esta clase de amenazas. Este mismo sábado en Kentucky, de la nada y sin un fundamento claro, tuvimos ciudadanos armados en frente de nuestro capitolio”.

Por todo el país, el descontento por las limitaciones se ha conjuntado con la indignación por el resultado electoral y, en consecuencia, varios estados están tolerando manifestaciones cada vez más peligrosas.

A fines de abril, unos participantes de la manifestación armados han tomado el capitolio estatal de Michigan, una manifestación que, al igual que la del miércoles 6, incitó Trump: “Liberad a Michigan”, tuiteó en plena primera ola de la pandemia refiriéndose a las limitaciones por la pandemia. Numerosos de los participantes de la manifestación armados consiguieron acceder al interior de este edificio del gobierno y continuaron ahí a lo largo de la sesión legislativa que se estaba celebrando. Cuando menos dos de ellos fueron detenidos bajo la acusació de planificar el rapto de la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer. 

Desde el 3 de noviembre se han producido manifestaciones en todas y cada una de las capitales del país con las que los adeptos republicanos han tratado de “parar el robo”, el lema eufemístico con el que quieren mantener en el cargo por la fuerza a un presidente no electo. 

Lo que hemos visto el miércoles pasado nos ordena a tomarnos muy seriamente este tipo de amenazas

En diciembre, los gobernantes de Michigan cerraron el capitolio estatal frente a las nuevas amenazas de crueldad recibidas durante el desarrollo de certificación de los desenlaces electorales. Por esas datas, una multitud de fanáticos de Trump consiguieron abrirse paso hasta el interior del capitolio estatal de Oregón durante una sesión donde los legisladores debatían las medidas que debían adoptar contra el coronavirus. 

Otras manifestaciones han pasado de forma totalmente pacífica: según informó Fox News, en Kansas los participantes de la manifestación acataron todos y cada uno de los controles de seguridad. Mas en todas y cada una de las manifestaciones ha habido rumores de violencia: en el momento en que la legislatura de Kentucky inició su primera sesión del año, se preveía una manifestación a las puertas del edificio que no se causó, pero se habían encargado de colocar cuando menos una pancarta que pedía “legalizar la horca para los traidores” con juegos con las palabras que mencionaban precisamente a los lemas de campaña de Donald Trump.

En las manifestaciones del sábado pasado, más de 100 personas se juntaron a las puertas de ámbas cámaras del estado de Kentucky y uno de los manifestantes le ha dicho a un reportero que había traído esposas de plástico de un uso “por si las moscas”, notificó el Courier-Journal

Sobre esa fecha, en el estado de Washington, otros 100 manifestantes traspasaron la verja de la vivienda del gobernador y cuando menos un hombre fue detenido una vez que los manifestantes volvieran a ingresar al capitolio de Oregón el miércoles por la tarde.

En el informe al que ha tenido ingreso Yahoo News, el FBI expresó su preocupación por que los grupos de derechas de Minnesota hayan llevado a cabo manifestaciones pacíficas “para efectuar un reconocimiento del área, de los puntos de huida y de los lugares más fácilmente defendibles en la situacion de una futura manifestación violenta”, como la convocada para el 17 de enero.

Los altercados del Capitolio y otras protestas afines para “parar el robo” ahora han servido de inspiración para más altercados en todo el país: la Policía detuvo el viernes a un hombre por escalar la alambrada de seguridad instalada alrededor de los tribunales federales de Portland y por disparar cinco ocasiones contra el edificio, informa Oregon Public Broadcasting. Según descubrieron después, este hombre ya había participado en una de las manifestaciones pro-Trump festejadas en el estado. El jueves, la Policía detuvo a un hombre por su relación con una amenaza de bomba en el capitolio del estado. Este lunes, varios participantes de la manifestación fueron arrestados por intentar traspasar el muro de seguridad del capitolio del estado de Washington, informan los medios locales.

En vistas de la situación, muchos estados han comenzado a reforzar su seguridad por si las manifestaciones convocadas terminan derivando en situaciones violentas.

La semana pasada, la Policía evacuó a los políticos del capitolio de Nuevo México a lo largo de las manifestaciones. Por otro lado, los cargos escogidos de Kentucky aseguran estar viendo una más grande presencia policial durante los preparativos de la próxima “manifestación patriótica”. Este lunes, en el capitolio de Wisconsin, los trabajadores empezaron a cubrir con tablones de madera las ventanas. En Michigan, la Comisión del capitolio estatal prohibió a los futuros manifestantes portar armas dentro de su capitolio, una práctica que, si bien parezca patraña, se prosigue dando permiso en más de doce estados del país.

Charlie Baker, gobernador republicano de Massachusetts, y los líderes estatales del Congreso y del Senado han asegurado que revisarán sus cuestiones de inseguridad. El senador Hughes, por su parte, apunta que el capitolio de Pensilvania ahora estaba “increíblemente vigilado” debido al coronavirus, pero que aun de esta forma han reforzado más las medidas de seguridad desde la semana pasada. 

No hay actividad a día de hoy en el Senado de Pensilvania, pero con el regreso de sus trabajadores este mes, Hughes insta a su estado y al resto del país a trazar proyectos de seguridad que garanticen que los capitolios sean “sitios considerablemente más seguros”.

Hay que llevar frente a la justicia a todas y cada una de las células cancerosas del cuerpo político de Estados Unidos

“En el momento en que sea hora de volver, volveré al trabajo. No me va a dar miedo”, afirma Hughes. “Quiero opinar en mi sistema y deseo pensar que tenemos la aptitud para ganar esto”.

Y, si bien incrementar la seguridad logre ser una solución a corto plazo para torcer la ola de crueldad que sacude el país, Hughes cree que la única forma de terminar con cualquier forma de insurrección es que los fiscales estatales y federales actúen con dureza contra quienes promueven las revueltas y contra quienes forman parte en .

“Cuando tienes cáncer, debes someterte al tratamiento de quimioterapia correcto. Hablamos de llevar ante la justicia a todas las células cancerosas del cuerpo político estadounidense que han provocado esta insurrección. Si no, se marcha a a extender”, concluye.

Este artículo fue anunciado originalmente en el ‘HuffPost’ USA y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.


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Participantes de la manifestación pro Trump penetran en el Capitolio


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