Yo decreto mi confinamiento | El HuffPost

nadia_bormotova vía Getty ImagesYoung male character self isolated at home, quarantine and social distancing Buenos días. Comparezco ante todos ustedes para informarles de que, en reunión mantenida conmigo esta misma mañana, he decidido dictaminar mi

Buenos días. Comparezco ante todos ustedes para informarles de que, en reunión mantenida conmigo esta misma mañana, he decidido dictaminar mi confinamiento personal desde las 00:00 horas de mañana lunes. Como parte de la ciudadanía, deberé quedarme en casa sin salir al exterior, más que para efectuar las compras indispensable, visitas a farmacias o consultas médicas que sean inaplazables, ocupaciones estas en las que voy a deber continuar acatando en todo instante la utilización de máscaras y guardando las distancias de seguridad precriptas. Todo el resto de mi actividad externa queda suspendida durante las próximas dos semanas, sin perjuicio de que este plazo pueda prorrogarse dependiendo de la evolución de la pandemia.

No ha sido una medida simple de tomar, pero me he visto en la obligación de hacerlo dadas las alarmantes cifras que se están alcanzando en esta tercera ola, tal como la negativa de la administración central a decretar un confinamiento similar al que se efectuó en el mes de marzo pasado y que logró detener en decisión correcta la difusión de la enfermedad. El gobierno encabezado por Pedro Sánchez no sólo se niega a dictaminar tal confinamiento, sino impide que pueda ser decretado por las comunidades autónomas. No soy jurista, conque cruzo los dedos y espero que mi decreto de confinamiento personal no sea anticonstitucional ni vaya alén de las competencias que me concede la ley. 

Sé que carece de sentido invocar a la responsabilidad individual en una sociedad sumergida desde hace décadas en la apología de la impulsividad, la insolidaridad y el hedonismo. Lo vimos estas navidades. Los valores que fortalecen el consumo individual no siempre son los más deseables cuando se trata de accionar tal y como si fuésemos una sociedad. Y si algo nos ha enseñado esta pandemia es que los límites entre la dimensión individual y popular del accionar personal son turbios. En el momento en que las cosas se ponen complejas en un país, mas complejas complicadas enserio, apelar a la libertad individual es tan eficaz como pedir a cada ciudadano, frente a la inminencia de un huracán, que sople realmente fuerte en la dirección contraria. Por otro lado, en este momento es el único recurso del que dispongo.

Tengo la enorme suerte de que mi trabajo no desplaza de un lugar para otro fruta, medicinas o ladrillos, sino más bien expresiones e ideas, lo que me deja hacerlo completamente de forma telemática. No todo el planeta tiene esta virtud, y no parece que el gobierno vaya a darles la oportunidad de la que sí disfruto, para lograr autodecretar su confinamiento sin gravísimas consecuencias económicas. A este respecto, se recuerda aquí el artículo 128 de nuestra Constitución: “Toda la riqueza del país en sus diferentes formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. La oposición entre economía y salud solo tiene sentido en un corto plazo; a largo plazo haríamos mejor en oponer situaciones reversibles y también irreversibles, penurias y duelos, o bien solidaridad y muerte.

Muchas gracias por su atención. Quedo a disposición de las preguntas que quieran proponer.




Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *