La ministra de pesca británica no leyó el acuerdo de Brexit porque se encontraba liada… y el lío viene ahora

OLI SCARFF/AFP vía Getty ImagesUn pescador, en el puerto de Whitby (Inglaterra) el 4 de enero de 2021.  Los pescadores británicos viven desde hace unos días una “tormenta perfecta” llamada Brexit. 2021 ha sido (por

Los pescadores británicos viven desde hace unos días una “tormenta perfecta” llamada Brexit. 2021 ha sido (por fin) el año en que Reino Unido se ha separado oficialmente de la Unión Europea. Y aunque varios sectores, entre el pesquero, defendieron esta separación como una buena nueva, en este momento no les hace tanta felicidad.

Se calcula que, desde el 1 de enero, la industria pesquera británica estuvo perdiendo un millón de libras cada día (más de 1,1 millones de euros) por los retrasos en la exportación, debidos a la cantidad de papeleo y burocracia precisos para poder vender pescado a países europeos (en este momento que Reino Unido por el momento no forma parte de la UE).

Los pescadores están “furiosos”, y más una vez que la subsecretaria de Estado de Ganadería y Pesca, Victoria Prentis, haya reconocido que no se leyó el acuerdo comercial alcanzado el 24 de diciembre porque se encontraba “ocupadísima” con las preparaciones navideñas de su pueblo. 

El miércoles pasado, durante una comisión en la Cámara de los Lores, preguntaron a Prentis si no se quedó pasmada al notar el acuerdo exactamente el mismo día de Nochebuena. respondió: “No, el acuerdo llegó en el momento en que todos estábamos muy ocupados con la Navidad, en mi caso, organizando la ruta local del Belén”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha asegurado que mantiene su seguridad puesta en Prentis, en tanto que la oposición del Partido Nacional Escocés (SNP) ha pedido su dimisión. 

Prentis aceptó que “las cosas ahora están complejas” con las exportaciones, pero que su conjunto estaba “trabajando duro” para resolver la cuestión. 

Esta es la cantidad de documentos precisos para las exportaciones de pesca: en la tabla de la izquierda, los requisitos para miembros de la UE; en la de la derecha, para países con acuerdos de libre comercio, como Canadá y, ahora, Reino Unido. 

Mientras que los pescadores intimidan con tirar el pescado podrido sin vender frente a la vivienda de Boris Johnson, el Gobierno británico trata de aliviar los ánimos y ha prometido compensaciones, esperando de poder solucionar el tema del papeleo. No obstante, la encargada de Pesca ahora comenzó a rebajar las esperanzas.

“Hemos soñado demasiado”

“Creo que el acuerdo es bueno para Reino Unido en concepto de pesca, mas también es cierto que, como industria, a veces hemos soñado demasiado y hay que decir que en algunas ocasiones no conseguimos todo lo que solicitamos”, señaló Prentis en el momento en que reconoció que no leyó el artículo del acuerdo hasta tras Navidad. 

Otros colegas suyos están inclusive menos preocupados que ella. En plena polémica por las pérdidas del sector pesquero, el diputado conservador Jacob Rees-Mogg quitó hierro al asunto y animó a quedarse con ‘el lado bueno’: que “los peces están ahora más contentos” porque son británicos, según .

Hemos recuperado a nuestros peces. En este momento son peces británicos, y están mejor y son más contentos por ello

“El Gobierno trata de solucionar la cuestión lo antes posible, pero la clave es que hemos recuperado a nuestros peces. Ahora son peces británicos, y están mejor y son más contentos por esto”, dijo Rees-Mogg la semana pasada a lo largo de una sesión en el Parlamento

El presidente de la Cámara de los Comunes, el socialista Lindsay Hoyle, debió intervenir para aclarar que “por supuesto, de esto no tenemos prueba”.


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