Por qué las mascarillas no «causan enfermedades neurodegenerativas», como dice Margarite Griesz-Brisson

Nos habéis preguntado por un post de Facebook con una imagen que recoge varias afirmaciones falsas en relación al uso de mascarillas y su repercusión en nuestra salud, atribuidas a una persona llamada Margarite Griesz-Brisson.

Nos habéis preguntado por un post de Facebook con una imagen que recoge varias afirmaciones falsas en relación al uso de mascarillas y su repercusión en nuestra salud, atribuidas a una persona llamada Margarite Griesz-Brisson. La principal, que «el uso diario de mascarillas provoca enfermedades degenerativas» o que estas «están contraindicadas en niños y adolescentes». Sin embargo, como ya explicamos en Maldita Ciencia, las mascarillas no suponen un riesgo para nuestra salud.

Usar mascarilla no provoca daños cerebrales

Según el razonamiento de Griesz-Brisson, la supuesta falta de oxígeno que provoca la mascarilla, en caso de prolongarse más de 3 minutos, mataría a las células nerviosas de nuestro cerebro. Añade que este daño «es lento y progresivo». «Aunque al principio el organismo compensa el déficit y uno aguanta a medio y largo plazo, el deterioro cerebral puede ser irreversible», indica el texto, y continúa afirmando que «en unos años aumentarán notablemente los casos de demencia». Esto es falso.

Es cierto que las células cerebrales necesitan oxígeno para sobrevivir, pero usar mascarilla no va a impedir que el gas llegue a ellas, porque no causan déficit de oxígeno. Además, no hay ninguna evidencia científica ni estudios al respecto de que la mascarilla esté relacionada con las consecuencias que apunta Griezs-Brisson. Esta no provoca daños cerebrales, demencia ni enfermedades neurodegenerativas.

Repetimos: utilizarlas no supone un riesgo para nuestra salud y no está relacionada ni con la falta de oxígeno en sangre (hipoxia) ni con el exceso de dióxido de carbono (hipercapnia).

La mascarilla no causa ni hipoxia ni hipercapnia

Según el texto atribuido a Griesz-Brisson, la causa de que usar mascarillas ocasione enfermedades degenerativas es que estas «provocan déficit de oxígeno y saturación de dióxido de carbono». Como ya hemos explicado en Maldita Ciencia, esto es falso: utilizar mascarilla no causa ni hipoxia ni hipercapnia.

Los tejidos utilizados en la fabricación de mascarillas dejan pasar el gas, y el oxígeno es un gas. «Respiramos oxígeno mezclado con nitrógeno y espiramos CO2, que también es un gas. Si fuera cierto, los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no solo cansados”, afirmaba en Maldita Ciencia María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Tampoco produce un aumento de la concentración del dióxido de carbono en la sangre o hipercapnia. «No existe ningún estudio que demuestre (ni siquiera un estudio serio que lo investigue) que la mascarilla quirúrgica cause hipercapnia o hipoxia«, aclaraba a Maldita.es Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Microbiología.

También explicamos cómo se mide el oxígeno en sangre y qué niveles se consideran normales.

Margarite Griesz-Brisson: defensora de las terapias naturales y la medicina alternativa

El contenido no solo se mueve en español, también en alemán, portugués, inglés y francés. Procede de un vídeo en el que una supuesta neuróloga alemana, Margarite Griesz-Brisson, «critica las medidas tomadas por las autoridades alemanas para frenar la propagación del covid-19″, como recoge el medio de verificación AFP Factual.

Como explica el medio de verificación alemán Correctiv, varios especialistas e instituciones alemanas ya han desmentido el discurso de Griesz-Brisson, quien dice estar especializada en terapias naturales (como la desintoxicación iónica a través de baños de pies) y ser adepta a la medicina alternativa (rechazando los tratamientos no naturales). En octubre de 2020, Griesz-Brisson incluso se ofrecía para redactar certificados que eximiesen el uso de mascarilla a quienes los demandasen. Todos ellos son comportamientos que de ninguna forma están respaldados por la evidencia científica.

De hecho, el nombre de la supuesta experta no aparece ni en los registros oficiales de la Asociación Federal de Expertos y Especialistas Alemanes ni en plataformas como Google Scholar o PubMed.


Primera fecha de publicación de este
artículo: 13/01/2021


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