En el momento en que los montes paseen | El HuffPost

Youssef El Maimouni (1981). El germen se creó el año que cursé primero de BUP, cuando el instructor de Lengua y Literatura Catalana me llamó la atención. ¿De qué forma podía ser que no conociera

El germen se creó el año que cursé primero de BUP, cuando el instructor de Lengua y Literatura Catalana me llamó la atención. ¿De qué forma podía ser que no conociera a Mohamed Chukri? Lo resolvió prestándome durante el periodo de vacaciones El pan desnudo, que devoré en unas pocas tardes y debido al escritor más esencial de la literatura marroquí descubrí un Marruecos irreconocible, inimaginable y que a mí se me negaba, por mi corta edad y por pertenecer a una familia creyente que rechazaba cualquier acercamiento a los bajos fondos marroquís: “aquello lo conocemos y no hay nada bueno en ello”.

Aquel mismo verano hice mis primeros pinitos en el mundo laboral. Cortaba el césped y cuidaba de las plantas de un complejo residencial. Entre los vecinos nos contrató, además de esto, para pintarle la casa con la condición que debía de hacerse de manera inmediata; teníamos un par de días antes de que llegara el resto de la familia. Aquel señor apenas nos volvió a regentar la palabra en las más de veinte horas que estuvimos mi compañero y yo dándole capas de pintura a las paredes de la casa ubicada en primera línea de la Costa Dorada.

Era altísimo, con un fino bigote canoso, de unos ochenta y largos años, con los ojos vidriosos y vestía ropa de marcas muy caras. No nos quitaba el ojo de encima y todo cuanto podía lo cerraba con llave. En uno de los descansos, releí a Chukri. Mi compañero, Abdeslam, se reía de mí, se reía de todo. Si quería historias, me podía argumentar muchas. Por poner un ejemplo, de qué forma jugarse la vida cruzando el Estrecho en patera. El señor Joan, de este modo se llamaba, vio que nos relajábamos y que alargábamos, a su parecer, el descanso. Borramos la sonrisa de la cara y nos pusimos manos a la obra. Antes, fui al baño y al salir encontré al señor Joan leyendo la contraportada. “Los moriscos siempre habéis sido unos… En la guerra civil Franco trajo a los moriscos para que hicieran lo que les diese la gana: quitar, violar, matar”. Nunca antes había visto a alguien charlar de mis congéneres con tanta rabia en los ojos. Acabamos el trabajo, nos pagó y dormí veinte horas seguidas.

Cuando los montes paseen nace de la necesidad de comprender a la decena de cientos de marroquís que se embarcaron en una guerra de un país que no era el suyo y en el que no eran bien recibidos por ninguno de los 2 bandos. Es una novela histórica, no cabe duda, mas prefiero considerarla un bildungsroman, una novela de estudio en que el protagonista, Yusuf, se encamina por una geografía arrasada, por un no-sitio bélico, en un viaje dramático movido por una sucesión de siniestros y de malas elecciones. 

En este año, en que se cumple un siglo del Desastre de Annual, sería estupendo que aparecieran novedosas publicaciones o bien reediciones que traten de explicar a partir de los hechos históricos, que para bien o bien para mal han marcado la relación de los dos países y de sus sociedades, la herencia de unos temores y recelos que hoy en día todavía arrastramos. Escribiendo la novela (y es otro motivo por el que elegí dar mi granito de arena) me sorprendió comprobar lo que me temía: escasea el material. Hay muy poco escrito y estudiado sobre la presencia de los moriscos en la guerra y más si uno lo compara con los relatos de las Brigadas De todo el mundo, la participación italiana o bien el acompañamiento logístico por parte de Alemania. Por ello, en la novela me he permitido la licencia de dar pequeños homenajes o guiños a los trabajos de María Rosa de Madariaga, Arturo Barea o Chaves Nogales, etc, que sí se distancian de las percepciones negativas dominantes para anunciar una verdad, que, si bien dolorosa, habría de ser más entendida y, con la comprensión, poder erradicar la maurofobia y ciertos estereotipos que no ayudan ni a unos ni a otros.

En el momento en que los montes paseen es una historia dura, sin concesiones, en la que el joven protagonista sufre la discriminación de los suyos y del resto. Es la sección primera de lo que me he permitido denominar Trilogía de la discriminación.

Espero que la gocéis.

Youssef El Maimouni (1981) nació en Ksar el Kebir. Un mes después de su nacimiento, la familia se instaló en Coma-ruga. Estudió Filología Árabe y Mediación de enfrentamientos. Su carrera profesional se ha centrado en la educación social en proyectos para jóvenes. En nuestros días compatibiliza la escritura con la dirección de un espacio juvenil en el centro de Barcelona. Desde 2009 redacta una columna en la gaceta Masala. Cuando los montes anden es su primera novela.




Source backlink

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *