El coronavirus inficiona las urnas

Anadolu Agency vía Getty ImagesMesa electora en el País Vasco La pandemia azota en todo el mundo. Y no posee carices de dejarnos en paz próximamente. Perjudica a todos los ámbitos de la vida, incluyendo

La pandemia azota en todo el mundo. Y no posee carices de dejarnos en paz próximamente. Perjudica a todos los ámbitos de la vida, incluyendo el pilar de las democracias: el derecho a voto. ¿Se tienen la posibilidad de parar unos comicios por el covid-19? ¿Es legal? ¿Por qué sí se hicieron en Estados Unidos y en Cataluña lo quieren postergar muchos partidos?

Cataluña vive un enredo político judicial tras la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de suspender el decreto de aplazamiento a mayo de los comicios firmado por la Generalitat y mantener provisionalmente las selecciones previstas para el 14-F (tomará una decisión final antes del 8 de febrero). 

En España se vivió meses atrás un hecho insólito: las selecciones de abril en País Vasco y Galicia se retrasaron a julio. ¿Y por qué frena eso ahora temporalmente la Justicia en Cataluña? Las situaciones son diferentes: en la fecha inicial de las gallegas y las vascas estaba vigente un estado de alarma con confinamiento domiciliario, todos los partidos apoyaron ese retraso y nadie lo llevó a los tribunales.

En el caso de las catalanas se dan otras circunstancias: el estado de alarma actual no tiene dentro que los ciudadanos tengan que estar en el hogar, no hay acuerdo unánime (el PSC deseaba dejarlas en febrero o como bastante irse a marzo) y sí han llevado la decisión al TSJC varias entidades y particulares, por lo cual en esta ocasión la Justicia se debe vocalizar.

En contraste al País Vasco y Galicia, en Cataluña no hay confinamiento domiciliario ahora, no hay consenso entre partidos y sí se ha impugnado el decreto

Esperando del fallo, se abren muchas dudas sobre si el motivo del coronavirus basta para frenar así la democracia, si puede predominar el derecho a la salud en oposición al del voto, si se abre la puerta a que mandatarios con esa explicación alarguen ordenes o frenen las urnas, si las leyes deberían incluir criterios sanitarios para aplazar comicios o bien si nuestros sistemas debe actualizarse a fin de que se puedan realizar las selecciones de otra manera.

“Hay una dificultad jurídica visible: no está previsto en la ley de régimen electoral general que se logre suspender el calendario electoral una vez están convocadas las elecciones. Es una debilidad jurídica indiscutible”, razona Xavier Arbós, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona. 

Reflexiona al hilo: “¿Qué sucede? Tenemos el precedente del País Vasco y Galicia, pero se suspendieron para una fecha en la que había un confinamiento domiciliario. Hay vivencias comparadas que permiten pensar que puede estar justificado el aplazamiento de unas selecciones. El 25 de mayo del año pasado hubo un archivo de la Comisión de Venecia en el que se examinaban distintos casos y se llegaba a la conclusión de que podía estar justificado. Es la cuestión de fondo, en el momento en que están en conflicto distintos derechos como el acceso a la salud y el de participación democrático puede llegar a justificarse una resolución que comporte el aplazamiento”.

“Ahora bien, si admitimos que es viable en teoría aplazar unas elecciones, estoy hay que justificarlo. Esto es, hay que aportar argumentos de que es una medida adecuada, proporcional e importante. El inconveniente está en la carencia de justificación del decreto del Govern. No hay razón específica, se hablan de genéricamente los peligros de que logren incrementar los efectos, mas no hay datos específicos para entender si más adelante esos indicadores descienden si se pueden llevar a cabo antes del 30 de mayo. O bien incluso que si están peor, no se logren llevar a cabo en el mes de mayo”, añade Arbós.

¿Quién sabe si lo que ocurrió en Cataluña puede pasar en unos años con unas selecciones generales? La única manera de impedir o sea realizando algún cambio legislativo mínimoXavier Arbós

Para decir ahora: “Puede darse que el 14 de febrero estemos todos en Cataluña apaciblemente en un restaurante a lo largo de una hora charlando sin mascarilla y no pudiéramos ir a votar”. “Eso me chirría”, mantiene Arbós, que afirma que desde la Generalitat ya se habían sosprechado protocolos para poder votar en unas condiciones de minimización del riesgo para la salud.

Recuerda gran diferencia en relación a lo que pasó en País Vasco y Galicia: “Nadie lo recurrió. Se generó un consenso. La vulnerabilidad jurídica de esos decretos gallego y vasco era la misma que la del catalán, mas nadie los impugnó”.

El catedrático añade: “Estoy escuchando comentarios en Cataluña de a conocer si va a ser un juez el que decida la fecha. No, no, la fecha ya se encontraba decidida. Entre otras cosas, porque el Parlamento de Cataluña fue inútil de encontrar un sustituto a Quim Torra en el momento en que fue inhabilitado”. “Otra cosa: por parte de las Cortes hay una dejación considerable y una inoperancia. ¿Quién sabe si lo que ha ocurrido en Cataluña puede pasar en unos años con unas elecciones generales? La única manera de prevenir o sea haciendo algún cambio legislativo mínimo, como integrar la oportunidad de un voto telemático”.

Convendría, entonces, estudiar cambios en la ley electoral del régimen general, a fin de que prevea la eventualidad de una pandemia: “calendarios inusuales, si es requisito aceptar prórrogas, métodos para detallar igualmente la participació, como el voto en línea o urnas móviles”.

El postergamiento que se aprobó en Cataluña, enseña el politólogo Pablo Simón, “es lógicamente ilegal”. “Es un estafa de ley. La ley orgánica del régimen electoral no prevé el aplazamiento de unos comicios una vez citados. En Galicia y País Vasco se llevó adelante porque nadie recurrió. Además de esto, en la situacion catalán no es un decreto de disolución ordinario, sino más bien porque se ha caducado el plazo para elegir un nuevo candidato. Por lo tanto es más difícil”, comenta.

No se ha demostrado que se disparen los contagios por unas seleccionesPablo Simón

“Segunda cuestión. ¿Se toman medidas o bien no para lograr votar en contexto de pandemia? Numerosos países suspendieron a lo largo de su primera ola los comicios, como la segunda vuelta de las municipales en Francia o bien en Estonia. Pero en la segunda ola solo hay un caso: Bosnia. Se supone que en esta segunda ola ya tienes tiempo para implementar medidas que permitan votar de manera segura. No está demostrado, con los datos que poseemos encima de la mesa, que se disparen los contagios por unas elecciones”, dice Simón.

En este punto, se detiene: “Las elecciones se tienen la posibilidad de llevar a cabo de forma segura. ¿Cómo? Hay mecanismos que ya estaban previstos en Cataluña. Se podría prolongar la votación dos días, que haya franjas horarias, potencial vacunación de la multitud en mesa, tener un suplemente más en las mesas, que el voto por correo se extienda hasta el día antes de la elección, mesas al aire libre…”

Hay un efecto, añade, que si se conoce que tiene la pandemia: la abstención sube en los sitios donde pega más fuerte el coronavirus. Hay una desmotivación general, añade este instructor de la Facultad Carlos III de Madrid. “El aplazamiento en Cataluña obedece a causas estratégicas y políticas de los partidos, pienso que está claro”, apostilla. En el decreto, profundiza, no se establecen factores (por servirnos de un ejemplo, el nivel de incidencia) ni medidas complementarios a aplicar en mayo.

Se pronuncia asimismo el profesor de Derecho Constitucional de la Facultad del País Vasco Javier Tajadura: “Lo veo muy claro. Esto no tiene relación con lo de Galicia y País Vasco, porque en el mes de abril estábamos confinados”. “Sí tienen en común la desidia del legislador que no ha incluido en la ley orgánica del régimen electoral supuestos de suspensión de selecciones. Debería llevarlo a cabo”, resume.

Al no haber confinamiento, sigue, “desaparece la causa de fuerza mayor”. “Ahora tenemos un decreto de estado de alarma hasta mayo que de manera expresa afirma que no se tienen la posibilidad de aplazar o bien suspender selecciones”, mantiene. “Luego, un matiz político que es considerable: en País Vasco y Galicia había consenso de todos partidos, pero aquí funcionaron con investigaciones”, concreta. Para rematar: “Es ilegal el postergamiento, es inconstitucional, es antidemocrático”.

Es ilegal e inconstitucional el postergamiento electoralJavier Tajadura

¿Tendría que ajustarse más la democracia a estas situaciones? Tajadura responde: “Por supuesto. Para ofrecer seguridad jurídica y evitar esto. Ya dijimos algunos en abril que se creaban unos precedentes muy peligrosos, aunque estaba justificado. Hay que decir en la ley en qué teóricos se puede hacer, no en el momento en que a uno le apetezca. Con criterios objetivos. Y además de esto explotar para vaticinar otros casos”.

Surgiendo además la duda de si se puede prohibir a los que tengan covid votar para que no logren infectar a otros. “Eso no tiene base”, explica Tajadura. “Sería una arbitrariedad -comenta- que por una orden de un asesor autonómico se elimine un derecho fundamental”. Lo que hay que hacer, subraya, es impulsar el voto por correo, por servirnos de un ejemplo, como en USA.

Bienvenidos a la coronacracia.


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