Amós García Rojas: «Las vacunas no van a frenar la tercera ola»

CORTESÍA DE LA AEVAmós García Rojas El presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) tiene nombre de profeta pero es epidemiólogo, y cree que su aptitud para profetizar ha mermado con los años. Amós

El presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) tiene nombre de profeta pero es epidemiólogo, y cree que su aptitud para profetizar ha mermado con los años. Amós García Rojas (Santa Cruz de Tenerife, 1954) no se atreve, por tanto, a poner fecha al fin de la pandemia, mas ve muy difícil, “si no irrealizable”, que este verano podamos llevar a cabo vida ‘normal’. 

Por supuesto, las vacunas no llegarán a tiempo para frenar la tercera ola que está “pegando tan fuerte” en nuestro país, opina García Rojas. El “caldo de cultivo” que fueron las Navidades se refleja ahora en la presión hospitalaria y, mientras tanto, las vacunas no llegan todo lo rápido que deberían, lamenta.  

, que ha recibido la primera dosis de la vacuna, asegura que Bill Gates no le da la lata, si bien sí unos cuantos negacionistas que no dejan de molestarle en Twitter.

¿De qué manera están afectando los retrasos en la llegada de vacunas al proceso de inmunización en España?

Lógicamente, si se retrasa la llegada del producto, en este caso las vacunas, se retrasará también la actividad vacunadora. El número de dosis recibidas está siendo muy inferior al aguardado, y esto ha supuesto que debamos guardar las vacunas que tenemos ahora y las que nos lleguen en los próximos días para administrar las segundas dosis. En estos instantes, es difícil que se logre iniciar la vacunación a los otros grupos de población que se priorizan en el plan nacional. 

El número de dosis recibidas está siendo muy inferior al esperado

Europa ya está presionando a las compañías. ¿Es suficiente para que se retome el ritmo de envíos predeterminado? 

El marco legal no es mi campo, yo soy epidemiólogo. Pero entiendo que si tengo un contrato con alguien y no lo cumplo, la otra persona tiene todo el derecho a exigirme que lo cumpla, y eso es lo que pasa en estos instantes con la Unión Europea y AstraZeneca, por servirnos de un ejemplo. Y pienso que eso es lo que hay que llevar a cabo.  

¿Están finalizando las vacunas de la UE a cargo de mejores pujadores, llámense Israel, Reino Unido o USA? 

No sé si va a ser verdad, mas es susceptible a que se piense. Si estos países han pagado un costo superior al que ha pagado la UE, que por otra parte no se sabe cuál es, y no tienen inconvenientes de abastecimiento para el suministro de vacunas, es lógico que se crea que a lo mejor aquí no nos están llegando pues se está priorizando a otros países. Espero que no sea de esta manera, mas lógicamente queda esa duda.  

¿La vacunación llegará a tiempo para frenar esta tercera ola?

No, si bien lleguen a tiempo, las vacunas no van a frenar la tercera ola. Es imposible, irrealizable. Hay que vacunar a demasiada gente en un período temporal muy corto, y el efecto sobre la evolución de la pandemia empezará a verse en el momento en que tengamos un porcentaje extenso de la ciudadanía vacunado.

Pero si las vacunas llegaran pronto, asistiría a que pudiéramos proteger a los más vulnerables. Ya hemos protegido a las personas que están en residencias, mas todavía faltan bastante gente vulnerables, que son todas y cada una aquellas mayores de 90, de 80 o de 70 años. Si pudiésemos protegerlos de manera veloz sí podríamos hallar algo: eliminar un poco la cara más amarga de la pandemia, que es la que representan los fallecimientos y los capital en UCI, protagonizados en su mayor parte por personas mayores. Si pudiéramos proteger a este colectivo, veríamos de alguna forma la disminución de la presión que está aguantando el sistema sanitario en estos momentos, mas esto será complicado.

Con estos ritmos no es que sea difícil, es que es prácticamente imposible que el 70% de la población esté vacunada en verano

¿Confía en que para verano esté vacunado el 70% de la población española, como ha dicho el ministro Illa? 

Ojalá, ojalá. No será por el deseo de los sanitarios, que como siempre vamos a poner toda la carne en el asador, mas con estos ritmos no es que sea difícil, es que es casi imposible. Todo semeja indicar que a lo mejor en el mes de marzo se normaliza la situación [de llegada de dosis] y se integran novedosas vacunas… Esperemos.

¿Entonces no está según la afirmación de que el 70% de la gente estará vacunada para verano?

No es que no esté en concordancia, es que por el ritmo y la cadencia que vemos, es muy difícil.  

¿Cuánto durará la inmunidad a esas personas vacunadas? 

Eso no se sabe todavía, esencialmente por una cuestión de tiempo. Las vacunas se están comenzando a suministrar ahora, y hay que ver y investigar al cabo del tiempo cuánto puede perdurar la respuesta.

Tampoco se conoce si con la vacuna se impide la transmisión o bien solo la enfermedad, ¿no?

Efectivamente. Esto pasa con otras vacunas que ponemos habitualmente, que evitan la patología pero no la transmisión. Se encuentra dentro de los elementos por los que, a pesar de estar vacunados, debemos mantener todas las medidas que hemos ido aprendiendo en pandemia: distancia, lavado de manos, mascarilla, etcétera.    

Todo fué endiabladamente complicado en el desarrollo de esta pandemia

¿Qué supone la aparición de nuevas variantes para las vacunas?

Precisamente este es otro de los elementos que complejizan la vida en la pandemia. Nada, nada fué simple en el desarrollo de la pandemia. Todo ha sido endiabladamente difícil. 

El tema de las cepas no debería dar problemas en relación con la vacuna, todo indica que la vacuna no altera su eficacia frente a la aparición de nuevas variedades; deberían darse cambios muy específicos y muy rotundos en el virus a fin de que la eficacia de la vacuna pudiera verse alterada. ¿Que si es viable? Puede ser, pero en este preciso momento no estamos en ese instante, semeja.

En cualquier caso, las vacunas tienen la capacidad de amoldarse a esa nueva variante en un período no excesivamente film, unos cuantos meses, quizás.  

Usted es especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. ¿Cómo valora la situación epidemiológica de hoy que vive España? 

Es muy complicada. Nos encontramos en el contexto de una tercera ola que está pegando durísimo, no solo a nuestro país. Ya advertimos del pánico y el canguelo que nos daban las Navidades como una época del año muy proclive al trueque de relaciones personales, a la bajada de guarda, a los encuentros familiares y por consiguiente a la transmisión del virus. Ciertamente, estas Navidades han sido un caldo de cultivo formidablemente poderoso para desembocar en esta tercera ola tan dura. 

¿Piensa que las medidas acordadas para Navidades fueron bastante laxas? 

Pienso que de a poco se han ido tomando medidas bastante contundentes. Hay toques de queda, lo que es una situación que nadie hubiese planeado antes de la pandemia y que recuerda más bien a un contexto bélico de otra época. 

También se tomaron otras medidas muy duras relacionadas al cierre de establecimientos, pero en una situación como la presente hay que entender que cualquier medida tiene que estar siempre, siempre sobre la mesa, y que, si es necesario, hay que tomarla sin miedo, porque lo que nos debe dar miedo es el impacto de la pandemia. 

Ojalá, con fortuna, a fines de año la situación haya mejorado considerablemente

En varias zonas lo están pasando peor ahora que en la primera ola. ¿Usted se imaginaba que esto pudiera llegar a ocurrir? 

En una pandemia producida por un microorganismo como el SARS-CoV-2, algún ámbito es viable. Ahora lo que nos interesa es que las vacunas nos fluyan de manera adecuada para lograr proteger al mayor número de personas posibles y hacer el terreno conveniente que nos deje decir adiós a este drama en un tiempo. 

¿Cuándo piensa que vamos a poder decir adiós a este drama? 

Soy incapaz de decirlo. llevo por nombre Amós, que era profeta menor, mas mi capacidad de profetizar ha disminuido bastante con los años (risas). Creo que a lo largo de este año vamos a seguir peleándonos con la pandemia. Ojalá, con fortuna, a fines de año la situación haya mejorado considerablemente. 

De todas formas, hay otro elemento de análisis. En los países desarrollados, gracias a la vacuna tendremos la posibilidad de modular el problema en nuestros territorios, mas ¿qué pasa en Honduras, en Guatemala, en Nigeria, en República Democrática del Congo? Nos encontramos en pandemia, no conviene olvidarlo. Este inconveniente no va a desaparecer globalmente hasta el momento en que los países en vías de desarrollo no tengan también la posibilidad de vacunar en sus territorios. El esfuerzo solidario será clave en el futuro.

Sobre las vacunaciones ‘irregulares’ que se están conociendo estos días… ¿Piensa que hay falta de claridad en los protocolos?

tengo claro que los causantes no políticos, los expertos que trabajan en el campo de las vacunas, de la epidemiología y de la salud pública son servicios fundamentales. No concibo que se logre actuar frente a una pandemia sin los causantes de salud pública, o bien sin los microbiólogos, que si bien no estén en contacto directo con enfermos son fundamentales para analizar las muestras de los pacientes. Espero que en eso no haya duda.

[Anthony] Fauci, por ejemplo, fue uno de los primeros profesionales estadounidense que se vacunó. La mayor parte de las comunidades han vacunado ahora a todos los sanitarios. En Canarias se ha vacunado a más del 80% de los sanitarios, y en el momento en que hablo de sanitarios me refiero a personal administrativo, de limpieza y a todo aquel que trabaja en un centro de salud.

Excluyendo a los cargos políticos, pienso que no existe ninguna duda con que los expertos que desempeñan un papel clave en el abordaje de la pandemia tienen que vacunarse.

Exceptuando a los cargos políticos, creo que no hay duda de que los profesionales que desempeñan un papel clave en el abordaje de la pandemia deben vacunarse

En el momento en que en la guía del Ministerio se define al ‘personal sanitario de primera línea’, asimismo se habla de personal de salud pública que participe en la administración directa de la pandemia. ¿Ahí entrarían también los consejeros de Sanidad?

Eso es otro nivel. tienen una responsabilidad política, no profesional. En el contexto de la compromiso política, no voy a entrar a apreciar sus perfiles. 

Ciertos cargos a los que se ha echado en cara haberse vacunado afirman que lo hicieron porque les llamaron y les afirmaron que les correspondía. ¿Quién escoge precisamente quién se vacuna?

Las comunidades autónomas. La actividad vacunal corresponde normalmente a la gerencia de Atención Primaria o bien a la gerencia de Atención Especializada. Son quienes valoran si la persona debe ser vacunada, independientemente de si es concejal o no, pues a lo destacado tiene su despacho en una residencia sociosanitaria… en esos casos por el momento no sé.

Pero está claro que en un plan vacunal es primordial resguardar a las personas más atacables y con riesgo de complicaciones severas, que son en primer lugar los ancianos de viviendas y que, por suerte, ya están vacunados casi al 100% en España. Entonces van la gente que los cuidan, y después están los sanitarios, que desempeñan un papel clave en el abordaje de la pandemia y que tienen un más grande peligro de exposición al virus. A partir de ahí, van el resto de grupos primarios que se decidió en todo el país.

Algunos centros achacan que vacunaron a personal jubilado o bien a familiares de usados para explotar el 100% de las dosis. ¿Esto tiene sentido? ¿Qué deberían haber hecho? 

No entiendo eso de que ‘como sobraban dosis…’. No, aquí no sobra ninguna dosis. Para comenzar, hay que realizar un plan para en el momento en que sobren dosis, como han hecho ciertas comunidades. Entonces, cuando se va a vacunar a una vivienda, se debe tener con perfección planeado a cuántas personas se marcha a vacunar y cuántas dosis hay que llevar. Pero si por algún situación imprevisible es imposible vacunar a alguien y deja de utilizarse alguna dosis, se debe tener una lista alternativa que te permita explotar esa vacuna. Eso es fundamental.

Pero es que, además de esto, hay una segunda opción. Si al llegar a una vivienda se ve que van a sobrar dosis, lo que se hace es no abrir el vial y regresar al día siguiente cuando todas y cada una la gente estén listas para recibir las vacunas.  

Con el tema de los viales también ha habido polémica estos días al conocerse que varias comunidades, entre otras Andalucía, no estaban utilizando la sexta dosis de cada vial de la vacuna de Pfizer.  

Se suponía que en cada vial venían cinco dosis; lo que ocurre es que los sanitarios observaron que en cada vial quedaba un remanente que consolidaba una sexta dosis. Evidentemente, si en el envase pone que ahí van cinco dosis, según lo predeterminado por los órganos reguladores, no se usa ese remanente. Ahora la EMA ha autorizado el uso de esa sexta dosis. Ciertas comunidades tenían el material necesario para hacer uso de esa dosis extra y otras, no. Son esas las que ahora tienen que comprar ese material.

La idea del pasaporte inmunitario no me gusta

¿Qué opina de la viable implantación de un pasaporte de inmunidad?

No me gusta por tres cosas. La primera es que si la vacuna no es obligatoria, ¿cómo se va a detallar un pasaporte que discrimina por no vacunarse? Seguidamente, la vacuna asegura en frente de la patología, pero no sabemos si protege en frente de la infección. En tercer lugar, me preocupa qué ciudadanos van a poder ingresar al pasaporte, que solo son los ciudadanos de países ricos, los que pueden entrar a la vacuna, con lo que se introduce otro elemento que incrementa aún más la brecha de diferencia entre países ricos y pobres.  

¿Sería comparable a las vacunas que se requieren para viajar a ciertos países, como por poner un ejemplo la de la fiebre amarilla para algunas zonas de América latina? 

No, eso es otra cosa. Eso es pues vas de un país que no posee una patología a otro donde la enfermedad es endémica. Y de esta manera te proteges de una enfermedad que en tu país no está en estudio. Otra cosa es que te exijan un pasaporte inmunitario para ir de España a Dinamarca, y eso no tiene que ver con el reglamento sanitario en todo el mundo. 

Usted ahora se vacunó contra el covid, y en Twitter bromeó diciendo que aguardaba que Bill Gates no le diera la lata. ¿Se la dio? 

Algo de lata me ha dado, porque ciertas personas que afirmaban que Bill Gates iba a controlarme no dejaron de lanzarme mensajes cada vez en tono más subido. Por suerte, el resto de resultados consecutivos fueron positivos. 


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Los expertos que advirtieron de la tercera ola antes de Navidad


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