Ocho folios para vergüenza de la democracia española

PIERRE-PHILIPPE MARCOU vía Getty ImagesLuis Bárcenas “Mostré los papeles a Rajoy en 2009 y los destruyó. Me guardé una copia!” ¡Booooom! Luis Bárcenas tira de la manta. Y tira bien fuerte. Lo hace desde la

“Mostré los papeles a Rajoy en 2009 y los destruyó. Me guardé una copia!” ¡Booooom! Luis Bárcenas tira de la manta. Y tira bien fuerte. Lo hace desde la prisión, con una carta a la Fiscalía Anticorrupción para enseñar su predisposición a ayudar. Ocho folios para la historia. Caiga quien caiga. Y con un dolor inmenso que le carcome desde hace meses: su mujer Rosalía está también entre rejas. No lo puede soportar.

El extesorero del PP lo hace, además, a escasos días de que empiece el juicio de los llamados papeles de Bárcenas. Apuntando de manera directa hacia arriba, al expresidente del Gobierno y exlíder del PP Mariano Rajoy. Exactamente el hombre que le nombró guardián de las cuentas de Génova 13 y el que le pedía en privado que fuera fuerte. No piensa callarse nada, nada. 

Un terremoto político y económico sobre esa caja B del Partido Popular, que ya quedó probada en el primer juicio del caso Gürtel (tanto en la sentencia de la Audiencia Nacional como en la del Tribunal Supremo). Pero entonces sólo se juzgó la sección primera del caso Gürtel y ahora toca confrontar a otro juicio, que pueden ofrecer considerablemente más quebraderos de cabeza a la cúpula del partido.

En la anterior sentencia se hacía referencia a esa red corrupta que se extendió en gestiones regidos por el PP, singularmente en Majadahonda y en Pozuelo. El PP, si bien fue culpado a título lucrativo, siempre y en todo momento ha intentado desmarcarse diciendo que se trataba de unos cuantos corruptos en ayuntamientos, pero en este momento el juicio al que se encara va de forma directa a los que poblaron las plantas nobles de Génova 13.

El despacho de Rajoy… y el mal por Rosalía

En la carta que le ha enviado a la Fiscalía, Bárcenas lo narra en su dimensión: fue al despacho de Mariano Rajoy a lo largo del año 2009 para enseñarle una copia de la contabilidad opaca. Según el extesorero, el entonces líder del partido fulminó esos papeles en una máquina “destructora”. Pero guardaba otra copia sin que lo supiese la cúpula.

La presencia de una caja B ahora la reconoció nuestro Bárcenas ante el juez Ruz a lo largo de la instrucción hace unos años, pero esta vez, como plasma en la misiva, desea dar una información más amplia. ¿Por qué? ¿Qué ha cambiado en este momento? “Con ingenuidad di por buena la promesa que se me había hecho llegar mediante mediadores de que mi mujer no entraría en prisión”.

“Se me hizo llegar que Rosa no entraría en prisión merced a las gestiones que se habían iniciado”, confiesa Bárcenas en su deslumbrante carta. Entonces decidió firmar la “paz” con el PP. Pero eso no se ha logrado y en este momento quiere que se sepa todo. Rosalía Iglesias entraba en prisión a las 17.15 horas del pasado 8 de noviembre para realizar prácticamente 13 años de prisión, impuestos en la sentencia del Supremo que revisaba la previo de la Audiencia Nacional. Ya en mayo de 2018 había estado, pero apenas unas horas por el hecho de que logró abonar la fianza de 200.000 euros para su independencia.

Pero en este momento duerme en Alcalá Meco. En aquella sentencia del Supremo, se establecían condenas de hasta 51 años de cárcel para Francisco Correa, 29 años y un mes para Luis Bárcenas y 12 años y 11 meses para Rosalía. El tribunal, unánimemente, entendía que se había desarrollado un “auténtico sistema de corrupción que manipuló la contratación pública a través de la relación con influyentes miembros del PP”. Y, además de esto, confirmaba la condena al PP por lucrarse.

Para sorpresa de varios, Rajoy corría unas horas después para producir un aviso diciendo que esa sentencia era una “reparación moral” a su persona. Pero se le olvidaba decir que ese fallo sí confirmaba esa caja B y que no había condenas concretas por porque eso se estudia en el juicio que ahora arranca y en el que va a ayudar activamente Bárcenas. En su carta lo afirma de forma muy meridiana el extesorero: “Desde 1982 existió institucionalizado un sistema de financiación del PP con percepciones en B”.

Desde 1982 existió institucionalizado un sistema de financiación del PP con percepciones en B

Va más allí: los principales líderes cobraron sobres. Bárcenas lo enseña de esta manera: “La gente que han recibido estos complementos salariales fueron en concreto: Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, Federico Trillo, Pío García Escudero, Francisco Álvarez Cascos, Ángel Acebes, Javier Arenas, Rodrigo Rato y Jaime Ignacio del Burgo”. El modus operandi: “Estas entregas eran realizadas en lo personal por don Álvaro Lapuerta, y en ocasiones por mí, con mi conocimiento, por cuanto que me daba normas de sacar el metálico de la caja fuerte ubicada en mi despacho con una periodicidad que dependía de la liquidez de la caja diversa, de forma que las introducía en un sobre en el que ponía el nombre pertinente”.

Mariano Rajoy se enfrenta ahora a una complicada situación judicial. Pertence a los testigos que tendrá que ir a declarar -con la obligación de decir la verdad- durante este juicio de la caja. Siendo presidente del Gobierno, tuvo que ir a prestar declaración frente a la Audiencia por la sección primera de Gürtel en 2017. Entonces, dijo que el partido “nunca” recibió donativos en efectivo de empresarios y negó hasta en siete oportunidades que se ocupase de los temas económicos.

Y negó frente al tribunal esos sobresueldos: “Son absolutamente falsos. Cobrábamos un sueldo de diputado y bastantes personas tenían un complemento que abonaba el partido y que se declaraba a Hacienda. Cuando dejamos el Gobierno dejamos de cobrarlo pues no se podía hacer”.

Además, Bárcenas se dispone en este momento a tirar del hilo tras entender la operación Kitchen, el gadget policial montado en paralelo por el Ministerio del Interior de entonces para hurtarle a su familia información comprometedora mediante su chófer. Por este caso están imputados tanto el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz como el exsecretario de Estado de Seguridad Franciso Martínez. 

“A esto hay añadir, nada menos, el secuestro y las amenazas de muerte sufridas por mi familia, en nuestro hogar familiar, por el llamado falso cura”, reconoce el extesorero.

En el juicio que en este momento llega se van a ver las costuras del PP como organización política. En la carta, Bárcenas admite que se compraron acciones deLibertad Digital por el hecho de que “era afín a las ideas del PP y a la proposición de autoría de ETA del 11-M. Las donaciones, además, de los hombres de negocios se hacían en el despacho de Lapuerta o en restaurantes: no pedían recibo y se apuntaban en una tarjeta de visita “para su perseverancia”. Parte de los fondos fueron al Banco Vitoria y otros al Habitual, y el resto a la caja fuerte del despacho.

Más allá de que el PP procura presentarlo como una cosa del pasado, nuestro Pablo Casado fue promocionado y nombrado vicesecretario por Mariano Rajoy. Además, recibió el apoyo en las primarias de María Dolores de Cospedal, otra de las destacadas por Bárcenas como receptora del dinero en sobres. 

La caja B del PP, en su esplendor. ¿Qué más guardaba dentro?


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Rajoy afirma en el juicio de la Gürtel


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