Cuál es la mejor forma de tratar las llagas en la boca y los labios y qué debes evitar para que no empeoren o te duelan más

Seguramente te haya pasado alguna vez. Estás comiendo y ¡zas!, te muerdes el labio u otra zona de la boca. Además de un profundo sentimiento de estupidez por morderte sin querer, arrastrarás durante días molestias

Seguramente te haya pasado alguna vez. Estás comiendo y ¡zas!, te muerdes el labio u otra zona de la boca. Además de un profundo sentimiento de estupidez por morderte sin querer, arrastrarás durante días molestias y dificultades para comer o beber. Las llagas, técnicamente llamadas aftas, se tratan de varias maneras. Y no todas surgen por morderte, ojo.

Las llagas tienen varias causas y por lo tanto hay diversos factores de riesgos y formas de prevenirlas. El roce de dientes o prótesis, alergias alimentarias, algunos medicamentos, el estrés emocional, los trastornos hormonales o el tabaco son algunas de las causas más habituales, señala Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas. La mayoría de las llagas en la boca o labios se producen por infecciones víricas aunque también pueden deberse a un déficit de nuestro sistema inmunitario «como el que se produce tras la toma de antibióticos o por un descenso de vitaminas o minerales», indica a Maldita Ciencia Manuel Mozota Núñez, responsable del Grupo de Trabajo de Otorrinolaringología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Mujer haciéndose una herida en la boca con la espina de una rosa

Las llagas «son úlceras de pequeño tamaño, de color blanquecino y rodeadas por una zona roja» y no son contagiosas, explica Óscar Castro. Suelen ser benignas y de corta duración que se resuelven espontáneamente «pero hay que evitar que se compliquen», aclara Manuel Mozota Núñez.

Para ello, hay que extremar la higiene bucal y usar geles tópicos, cremas y pomadas que llevan antiinflamatorios y analgésicos o enjuagues con antiinflamatorios y antisépticos, señalan los dos expertos. El ácido hialurónico aplicado en la zona también ha probado ayudar a superar las llagas, que no suelen dejar cicatriz. Tomar cosas frías mejora la inflamación, indican los expertos consultados.

Los enjuagues bucales con alcohol deben evitarse porque empeoran la lesión. Mientras se cura hay que evitar también las comidas ácidas o picantes porque producirán dolor. Pero si no desaparece pasado unos 10 o 15 días, aumenta de tamaño o genera mucho dolor, se debe consultar al dentista para descartar otras patologías más severas, aclara el presidente del Consejo General de Dentistas.

El trauma, el estrés, determinados alimentos, desequilibrio hormonal y tabaco son factores de riesgo para la aparición de llagas, según una revisión de estudios. La prevención pasa por mantener una higiene bucodental adecuada, tener una dieta variada rica en frutas y verduras, consumir alimentos ricos en vitamina C y omega 3 y evitar las comidas muy calientes, picantes y muy condimentadas, señala Castro Reino.


Primera fecha de publicación de este
artículo: 07/12/2020


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