Por qué las personas con sobrepeso pasan menos frío

En Maldita ciencia ya os hemos explicado por qué el frío no hace que enfermemos (aunque sí ayuda) y os hemos dado consejos para cuando las temperaturas son muy bajas. Ahora nos habéis preguntado si

En Maldita ciencia ya os hemos explicado por qué el frío no hace que enfermemos (aunque sí ayuda) y os hemos dado consejos para cuando las temperaturas son muy bajas. Ahora nos habéis preguntado si las personas con sobrepeso pasan menos frío. Pues sí, no es un mito. La grasa corporal funciona como un aislante térmico que protege del frío.

Así lo confirma a Maldita Ciencia Susana Monereo, de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Ruber Internacional. “Por ello, las personas obesas que tienen mayor cantidad de grasa son capaces de mantener mejor la temperatura corporal”, señala. 

El cuerpo humano trata de mantener la temperatura corporal en torno a los 37,5 grados y cuenta con diferentes mecanismos para preservar el calor. Uno de estos mecanismos para preservar la temperatura corporal es precisamente la grasa, según Monereo. “Normalmente las personas obesas tienen más calor, sobre todo en verano o en ambientes cálidos, y tienden a tener sudoración aumentada para reducirlo. Es como si llevaran un abrigo térmico puesto siempre”, menciona.

Guadalupe Fontán, enfermera del Consejo General de Enfermería, explica a Maldita Ciencia que la grasa corporal es importante para el cuerpo porque cumple varias funciones: protege los órganos, cubre las articulaciones, almacena vitaminas, sirve como fuente de energía para el cuerpo y controla la temperatura.

La grasa subcutánea, que se encuentra bajo la piel, funciona como una barrera que impide que el cuerpo pueda liberar calor, según Fontán. “Estudios realizados en humanos sumergidos en agua fría han demostrado que las personas con obesidad, que tienen una mayor proporción de grasa, tienen mayor capacidad de conservar el calor. Su temperatura corporal en agua fría desciende más lentamente y sin tanta necesidad de aumentar el metabolismo”, indica.

Para Monereo, el papel más importante de la grasa en la regulación térmica es el de la producción de calor cuando la temperatura ambiente es muy baja. “Este fenómeno se produce en un tipo de grasa especial que está dentro del cuerpo conocida como grasa parda o tejido adiposo marrón”, indica. 

Se trata, según cuenta, de un tipo de grasa especial que los humanos tenemos en pequeña cantidad, que va disminuyendo con la edad y cuya misión es aumentar el gasto energético. Es decir, quemar calorías para producir calor: “Este fenómeno de producción de calor es intenso en los niños o cuando estamos expuestos a temperaturas bajas durante largos periodos de tiempo”.

María del Campo, miembro del programa de actividades preventivas y de promoción de la salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (PAPPS-semFYC), explica a Maldita Ciencia que el tejido  adiposo pardo es más común en jóvenes que en personas mayores y en mujeres que en hombres. “La cantidad de tejido adiposo pardo disminuye con la edad y se correlaciona inversamente con el Índice de Masa Corporal (IMC)”, señala. 


Primera fecha de publicación de este
artículo: 08/02/2021


Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *