Qué debe pasar para lograr viajar en verano (y de qué forma hacerlo bien)

Emmanuele Contini/NurPhoto via Getty ImagesJóvenes con mascarilla en la playa de Maspalomas en Enorme Canaria, el 23 de enero de 2021. “Últimas novedades de cruceros”, “14 buenas razones para viajar a Francia”, “Cala d’Or: infórmate

“Últimas novedades de cruceros”, “14 buenas razones para viajar a Francia”, “Cala d’Or: infórmate antes de ir”, “Playa Bella, primera playa 100% accesible de Costa Rica”. Estos 4 correos electrónicos recibidos esta semana en la cuenta de El HuffPost dan una pista de que, aunque sea febrero y la pandemia prosiga, la gente ahora está pensando en las vacaciones de verano. 

Vaya por delante que los españoles no son los únicos. Ahora en noviembre de 2020, en Alemania se hizo una encuesta sobre a dónde pensaban viajar los alemanes en 2021, y un informe de Deutsche Welle anunciado hace tres semanas concluía que los germanos prosiguen siendo reacios a meditar en enormes viajes, a pesar de que ciertos “ya han hecho reservas para este verano en los primordiales sitios europeos, entre ellos España y Grecia”, señala el producto. 

A los británicos también les inquieta esta cuestión. Si el pasado 1 de febrero, su primer ministro, Boris Johnson, dijo ser “ilusionado” sobre las vacaciones veraniegas, diez días después tuvo que desdecirse. Su ministro de Transportes alertó de que “la multitud no debería reservar sus vacaciones todavía, ni dentro ni fuera del país”. Y entonces Johnson matizó que probablemente era “demasiado próximamente” para andar haciendo planes. 

Por su parte, los vecinos portugueses ya han decidido que sacrificarán la primavera para socorrer el verano. Y España, ¿qué?

“Nos equivocamos si planteamos los objetivos en lo que se refiere a datas”

El directivo del Centro de Coordinación de Alertas y Urgencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, piensa que es próximamente para meditar en verano, y que además de esto es un fallo epidemiológicamente hablando. “Nos confundimos si proponemos los objetivos en lo que se refiere a datas. La meta debe ser en lo que se refiere a escenarios de transmisión”, respondió Simón a El HuffPost a lo largo de una rueda de prensa el 11 de febrero. “Si logramos llegar a niveles de transmisión muy bajos, muy pronto se podrán relajar las medidas, sin tener que esperar a Semana Santa o Navidad”, ha dicho.

El director del CCAES reconoció la inquietud de la población, pues comprende “que las vacaciones se planean cada vez con mucho más antelación, también en nuestro país, y que la gente quiere entender si podrá irse de viaje”. Fernando Simón está en la verdad. 

Si logramos llegar a niveles de transmisión muy bajos, prontísimo se van a poder relajar las medidasFernando Simón

Según datos de Expedia Group, entre finales de 2020 y enero de 2021, las buscas para viajar a España en el próximo verano se han incrementado algo mucho más del 20%, tanto por la parte de viajeros domésticos como extranjeros. 

Para pasajeros españoles, la opción ‘local’ cobra fuerza, y el mercado interior representa a día de hoy mucho más del 65% de las buscas, ante las dudas de posibles restricciones entre países y con la iniciativa de eludir destinos masificados y de reflotar un campo bastante tocado.

La seguridad, la oferta de turismo de naturaleza y las experiencias organizadas son componentes decisivos para escoger vacaciones este año, según los datos que recopila la asesora Interface Tourism mediante la plataforma europea European Traveller Intelligence Monitor. La pandemia ha enseñado alguna ‘lección’ a los viajeros, que en este momento eligen buscar estancias con oportunidad de cancelación y reembolso, viajes por carretera y opciones de alojamiento con cocina. 

A esta altura, ahora sabemos lo que deberíamos llevar a cabo en vacaciones para no cagarlaManuel Franco

“A esta altura, ya entendemos lo que deberíamos llevar a cabo en vacaciones para no cagarla”, comenta el epidemiólogo Manuel Franco, representante de la Sociedad De españa de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). “Las vacaciones tendrán que ser con distancia, con mascarilla, al aire libre, evitar interiores, utilizar los protocolos… Eso es lo fundamental, y será bueno para la población por norma general y para el campo de la hostelería y el turismo, que se llevó un buen palo esta pandemia”. 

Con respecto al verano anterior, el de 2021 se vislumbra de otro modo, para bien y para mal. “Las buenas noticias pasan por la vacunación”, explica Franco. “Si somos capaces de vacunar a un porcentaje muy alto de la población, para verano u otoño ahora veremos resultados, que a propósito ahora hemos comenzado a ver”, apunta.

Las noticias buenas (vacunas) y las malas (nuevas cepas)

La noticia sería espléndida si no fuese por el hecho de que la meta de vacunar a un 70% de la población española y europea para finales de verano suena todavía bastante lejana, e incluso irrealizable. Hoy, en la Unión Europea se pusieron algo mucho más de cinco dosis de vacuna por cada cien pobladores, lo cual no supone que el 5% de la población esté vacunada, pues para cada inmunización se necesitan 2 pinchazos. En España se pusieron cerca de 2,8 millones de dosis, y mucho más de un millón de personas ahora han completado la doble pauta. 

Las perspectivas para el verano “dependerán de la agilidad de vacunación”, sentencia David Bernardo, inmunólogo del Centro de Biología y Genética Molecular de Valladolid. “A la agilidad que vamos ahora mismo, no llegamos al verano, y probablemente a la Navidad tampoco. Pero cada vez están viniendo mucho más vacunas y cada vez se están aprobando mucho más. Estoy convencido de que para marzo o abril el ritmo de llegada será muchísimo más alto”, augura. 

Las malas noticias son que este año contamos con la aparición de nuevas variantes del coronavirus más transmisibles y posiblemente más perjudiciales, que podrían descontrolar rápidamente la curva de contagios ahora que se encuentra en descenso. “Si la variación [británica] mantiene esos niveles de transmisibilidad, si la relajación de las medidas es mucho más rápida de lo que debería y si, además, no mantenemos el resto de medidas particulares, podríamos tener aumentos más veloces o afines a los que hemos observado en la tercera ola”, advirtió Fernando Simón la semana anterior. 

La tercera ola prosigue vivita y coleando 

Pero antes de proponer la posibilidad de un nuevo pico de contagios o de una cuarta ola, hay que lograr bajar la incidencia, que actualmente en España se sitúa cerca de 290 casos por 100.000 habitantes a 14 días. 

“En estas últimas semanas estamos viendo de qué forma la curva de contagios está decreciendo y se está trasladando el mensaje de que, una vez superado el pico, la tercera ola ha acabado. Y nada más lejos de la realidad”, aclara José Jonay Ojeda, médico experto en Medicina Precautoria y Salud Pública y portavoz de SESPAS. “A nivel nacional, todavía no hemos llegado siquiera al nivel de peligro 3 [de los 4 que hay]; para eso tendríamos que estar bajo 250 casos por 100.000 pobladores”, recuerda. 

Se está trasladando el mensaje de que, una vez superado el pico, la tercera ola ha acabado. Y nada más lejos de la verdadJosé Jonay Ojeda

“Nuestra situación será aceptable si nos encontramos en 50, 100 o incluso 150 casos por 100.000 habitantes, pero desde luego no va a ser aceptable si estamos en 500, 400 ni en 200”, apuntó hace unas semanas Fernando Simón en el momento en que se le preguntó por la posibilidad de retomar los viajes en Semana Santa.

El objetivo marcado por el Gobierno de llegar a 50 casos por 100.000 pobladores se antojaba casi utópico en el momento en que el país alcanzó una incidencia amontonada de 900 a finales de enero, en el pico de esta tercera ola. Pero entonces cabe rememorar que en el mes de junio de 2020 esta tasa llegó a estar bajo 8 casos por 100.000, y eso sí que suena en este momento a utopía. 

En el mes de junio España salía de prácticamente tres meses de encierro riguroso bajo un estado de alarma de mando único. En 2021 no se ha decretado un confinamiento como tal, y son las comunidades las encargadas de ponderar las limitaciones en función de sus datos, lo que da rincón a incidencias más elevadas por norma general y a datos mucho más dispares entre territorios.

Aunque la media nacional actual se ubica en torno a los 300 por 100.000, hay territorios sobre los 400, como La capital española y Melilla, y otra media decena por encima de los 300. 

Un ámbito “impredecible”… hasta cierto punto 

Dada esta situación, y sabiendo de la necesidad de regresar a “incidencias bajísimas”, Ojeda reconoce que el panorama de cara a verano es “impredecible”. “El peor escenario es que no logremos bajar la incidencia acumulada y que, como ha pasado con esta tercera ola, partamos de un umbral de base considerablemente más alto de lo que nos agradaría. Frente a la aparición de incertidumbres como son las nuevas variantes, podríamos hallarnos con una exclusiva ola como la que hemos vivido en navidades o aun peor”, alarma el epidemiólogo. 

“El más destacable escenario sería reducir los contagios a escenarios parecidos al verano pasado, que tuviéramos los suficientes refuerzos en salud pública, en vigilancia epidemiológica y en atención primaria como para poder entablar un plan para bajar la incidencia a niveles mínimos” añade Ojeda.

Entre el peor y el mejor escenario epidemiológico hay un óptimo rango de grises. Cómo de negro esté el panorama dentro de cuatro meses dependerá de componentes logísticos la vacunación y de cambiantes impredecibles las mutaciones del virus, pero también de aspectos mucho más controlables como las medidas de cada comunidad y el accionar de cada persona, con fatiga pandémica incluida. 


Photo gallery
30 micropueblos con encanto para conocer este verano


See Gallery







Source backlink

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *