Tecnoestrés, fichar en el trabajo con geolocalización y recetas médicas en apps: todo en el 38º consultorio de Maldita Tecnología

Categorías Aplicaciones Recursos utilizados Expertos Fuentes oficiales (comunicados, bases de datos, BOE) Material producción propia ¿Qué tal, malditas y malditos? Ya es martes de consultorio tecnológico y aquí estamos para responder las últimas dudas que

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¿Qué tal, malditas y malditos? Ya es martes de consultorio tecnológico y aquí estamos para responder las últimas dudas que nos habéis hecho llegar. En esta ocasión hablaremos sobre el tecnoestrés, las aplicaciones para fichar en el trabajo a través de geolocalización y las recetas médicas dispensadas a través de medios digitales.

Antes de entrar en materia, ya sabéis que podéis seguir mandando preguntas a través de cualquier canal: Twitter, Facebook, al correo electrónico [email protected] o a través de este formulario. Ahora sí, ¡al lío!

Qué es el tecnoestrés y qué podemos hacer para evitarlo

La tendencia parece irremediable, y más aún tras un año de pandemia. El tiempo de uso diario de los aparatos electrónicos sigue al alza en la mayoría de los hogares y esto ya está generando problemas de fatiga digital: el denominado tecnoestrés.

¿De qué se trata? Aunque su nombre es bastante revelador, echamos mano de la definición del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo: “Se refiere al estrés específico derivado de la introducción y uso de nuevas tecnologías en el trabajo, que conlleva efectos psicosociales negativos derivados del uso de las tecnologías de la información y  comunicación (TIC). Concretamente consiste en una mala adaptación para tratar con las nuevas tecnologías de manera saludable”.

Según los datos del estudio ‘El estado global de lo digital 2021’ elaborado por Hootsuite y We Are Social, los españoles pasamos de media seis horas y once minutos utilizando internet en cualquier dispositivo. Con la crisis sanitaria, además, el porcentaje de personas que trabajan desde casa pasó del 5 al 34% en apenas unos meses, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por Cinco Días

Gráfico sobre el consumo de tecnología en España en enero de 2021. Fuente: Hootsuite y We Are Social

Si ahora el trabajo, el ocio y las comunicaciones interpersonales se concentran cada vez más en las pantallas, ¿puede esta sobrecarga de conexión constante situarse entre una de las fatigas más típicas de nuestro tiempo?

Así lo considera la psicóloga clínica Aurora Gómez Delgado, quien explica que “el tecnoestrés es un tema constante en terapia”, sobre todo desde la llegada de la pandemia. En este ámbito, destaca los riesgos de la “fatiga informativa”, producida por la gran acumulación de noticias y contenidos disponibles a golpe de clic en el ámbito digital y, más concretamente, en las redes sociales.

“Ante un contexto de incertidumbre, nuestro cerebro se centra en buscar toda la información posible para poder adaptarnos al entorno y sobrevivir. Y los medios se dedicaron a publicar todo tipo de información posible. Y esto era la bomba perfecta: una necesidad de información, una facilidad para acceder a la misma, y el confinamiento que para mucha gente implicaba que su única ventana al mundo era un móvil o un portátil”, resume Gómez a Maldita Tecnología.

Según su experiencia profesional, cada vez es más frecuente el “atracón” de información, comparable a ese gesto de abrir la nevera para calmar la ansiedad comiendo. “Pero la propia ansiedad impedía concentrarse y leer con atención las noticias con el cuidado que se necesita, todo eso que vosotros explicáis. Tampoco existían fuentes centrales con información clara y veraz al principio de la pandemia”, añade.

¿Cómo podemos combatir esta tendencia? La experta nos da una serie de claves que pueden ayudarnos a la hora de desconectar hacer un uso lo más responsable posible de nuestros dispositivos:

  • Revisar nuestro consumo digital: fuentes, tiempo, apps…
  • Elegir claramente las fuentes veraces.
  • Marcar una franja horaria en la que vamos a consultar las noticias.
  • Poner límites de tiempo en el consumo de internet. Hay sistemas operativos, apps y programas que permiten limitar el tiempo, horario y aplicaciones que podemos utilizar.
  • Si nos interesa un tema específico, tener un RSS de noticias que nos den un feed con las noticias que queremos, en vez de tener que buscar en todos los medios o redes sociales.
  • Evitar que ese tiempo de ver las noticias sea en la cama, antes de irse a dormir. Esto es lo que se conoce como «tiempo de revancha» y favorece el insomnio y sentirse peor al día siguiente.

En mi trabajo tengo que fichar cada día, al entrar y al salir, con una app que usa mi geolocalización. ¿Me puede obligar la empresa a fichar de esta forma? ¿Estos datos sólo los tiene la app o se comparten con mi empresa?

Algunas compañías han optado por dar el paso de la digitalización a la hora de fichar utilizando aplicaciones que permiten al trabajador dar fe de cuándo entran y salen de su puesto. Y aquí surgen las dudas legales.

Hay apps que utilizan geolocalización para situar al usuario en su puesto de trabajo al iniciar y concluir su jornada. ¿Pueden obligarme a ello? ¿Qué pasa con los datos que cedo a la aplicación?

Para Verónica Alarcón, abogada experta en derechos en internet y protección de datos, este tipo de herramientas “son válidas para el control laboral ya que la empresa puede, al amparo de su potestad de dirección, adoptar las medidas oportunas de vigilancia y control para verificar que el trabajador cumple sus obligaciones y deberes laborales y no necesita su consentimiento”.

Esto, sin embargo, tiene sus matices. Dado que estas herramientas gestionan datos sensibles de personas concretas e identificadas, es necesario “respetar con carácter general unos límites” durante el tratamiento de dicha información. La abogada cita tres:

  • Informar al trabajador con carácter previo y de forma expresa que va a ser localizado y con qué finalidad. Por ejemplo: seguridad, control de las tareas, optimización del trabajo, etc. Si por ejemplo esos datos se utilizan para despedir a un trabajador por motivos disciplinarios, el proceso podría considerarse nulo.
  • Sólo puede estar justificada durante la jornada laboral, es decir, no puedes estar monitorizando dónde se encuentra tu trabajador el fin de semana o por la noche. 
  • Tampoco se pueden usar medios personales del trabajador, como por ejemplo el teléfono propio o sus datos de internet: si te van a hacer fichar en una app tiene que ser en el móvil o el ordenador del trabajo. 

En definitiva, la experta subraya a Maldita Tecnología que el uso de este tipo de aplicaciones debe estar justificado y ser proporcional para conseguir el objetivo perseguido: el control de la jornada laboral. 

En caso de que haya alternativas “menos invasivas” que puedan asegurar el control efectivo de estas jornadas se deberían valorar para preservar de la mejor forma posible la privacidad del trabajador.

Abel Loeches, abogado experto en protección de datos, considera esencial acotar “para qué tratamos los datos y cuál sería la justificación legal de cada tratamiento”. En este caso concreto, la geolocalización para el control horario de los empleados “no es una obligación legal, por lo que la causa de licitud tiene que ser el consentimiento”.

Dicho en otras palabras, el trabajador debe dar su visto bueno a la hora de ceder los datos de geolocalización “y si la app no lo permite estaría incumpliendo la norma vigente”.

Para completar el análisis merece la pena repasar la política de privacidad de Cucorent, la aplicación utilizada por nuestro lector para controlar su jornada laboral. A la hora de abordar la cesión de estos datos a terceros, el desarrollador apunta lo siguiente:

Extracto de la política de privacidad de Cucorent sobre la cesión de datos del usuario a terceros.

Los datos pueden ser cedidos a “colaboradores profesionales externos” (entre los que se incluyen asesores laborales y fiscales, mutuas o empresas de prevención de riesgos laborales) y administraciones públicas (Hacienda, Ministerio de Trabajo…).

También apunta la app que esta cesión de tus datos personales se hará solo cuando sea “estrictamente necesario” para efectuar el servicio y “únicamente con entidades con las que hemos firmado acuerdos”.

También en este documento encontramos respuesta a otra pregunta: ¿durante cuánto tiempo guardará la aplicación mis datos de geolocalización y control horario? “Los datos relativos a los controles horarios de los trabajadores se conservarán, según establece el Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo, durante 4 años”.

Sea cual sea la aplicación que utilices, desde Maldita Tecnología te invitamos a que repases la política de privacidad para ver de una forma más detallada qué datos recaban sobre ti y con quién se comparten.

Ahora que se están popularizando las consultas médicas a través de apps o videollamadas, querría saber si es legal que un doctor te mande recetas al móvil

Si bien la teleconsulta se ha reducido a unos pocos experimentos aislados en la sanidad pública, en la privada las aseguradoras han tratado de captar a un mayor número de clientes apostando por este tipo de herramientas. Sobre todo tras las restricciones de movilidad surgidas durante la pandemia.

A la hora de gestionar recetas, la mayoría de empresas sanitarias privadas ofrecen una app donde puedes contactar con tu médico y, después, recibir un código Bidi o QR con la receta que se puede presentar en la farmacia.

En el ámbito público, este tema “está ya superado con el sistema de receta electrónica”, según explica a Maldita Tecnología el doctor Fernando León, portavoz de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

No hace falta mandar la receta en formato papel sino que se cursa la orden de dispensación a través de un módulo de prescripción y el paciente puede recogerla en cualquier farmacia”, sintetiza León.

Las recetas se inscriben en nuestra tarjeta sanitaria y, pese a que no hay una app que permita gestionar las recetas, el paciente no necesita el clásico papel para retirar la medicina.

Fuentes del Consejo General de Farmacéuticos también señalan a Maldita Tecnología que la receta privada “sí que permite que puedas recibir la receta electrónica a través del móvil  (también al correo electrónico) con el código datamatrix” pudiendo ir después a cualquier farmacia para que te dispensen el medicamento.

“En la pública no. Hoy por hoy el acceso en la mayoría de las comunidades autónomas es a través de la tarjeta sanitaria o tecleando los datos disponibles en la Hoja de Información al paciente”, concluyen.

Lo que sí se ve más son apps para acercar los fármacos a personas con dependencia o movilidad reducida o servicios de envío a domicilio.

¡Una última cosa!

No somos técnicos o ingenieros pero contamos con mucha ayuda de personas que son expertas en su campo para resolver vuestras dudas. Tampoco podemos deciros qué servicio usar o dejar de usar, solo os informamos para que luego decidáis cuál queréis usar y cómo. Porque definitivamente, juntos y juntas es más difícil que nos la cuelen.

Si tenéis cualquier duda sobre esta información o cualquier otra relacionada con la manera de la que te relacionas con todo lo digital, háznosla llegar:




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