En qué estado está la investigación de una vacuna contra el sida y por qué no la tenemos todavía

Hoy, 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial contra el SIDA, una enfermedad causada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y que causa la progresiva destrucción del sistema inmunitario, dejando a nuestro organismo

Hoy, 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial contra el SIDA, una enfermedad causada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y que causa la progresiva destrucción del sistema inmunitario, dejando a nuestro organismo desprotegido ante infecciones que, en otras circunstancias sería capaz de combatir.

Actualmente sigue existiendo mucha desinformación y mitos tanto sobre el propio virus como acerca de la enfermedad que provoca. En Maldita Ciencia os explicamos algunos de los más frecuentes. Por ejemplo, que su origen no fue un experimento de la CIA, que no nos podemos infectar por un beso y que, por el momento, no hay curas milagrosas.

«La COVID-19 nos ha demostrado que, en tiempos de pandemia, nadie está a salvo hasta que todos estamos a salvo«, señala en su página web el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, ONUSIDA (UNAIDS, por sus siglas en inglés). «Para acabar con las pandemias del VIH y de la COVID-19, coincidentes en el tiempo, es clave eliminar el estigma y la discriminación, poner a las personas en el centro de la pandemia, basar nuestras respuestas en los derechos humanos y adoptar enfoques con perspectiva de género», continúa.

En un momento en el que la actualidad nos habla de investigaciones y vacunas, en Maldita Ciencia nos hemos preguntado qué ocurre con la esperada vacuna contra el VIH y el sida, ¿en qué estado se encuentran estas investigaciones ahora mismo? ¿Por qué no se ha logrado desarrollar todavía una vacuna para esta enfermedad? Teniendo tratamientos efectivos que impiden que una persona portadora del virus termine desarrollando la enfermedad, ¿es la vacuna del sida menos necesaria?

Miles de personas siguen muriendo de sida cada año en el mundo

En relación a esta última pregunta, si gracias a los avances actuales la vacuna del sida es hoy menos necesaria, Pepe Alcamí, virólogo, director de la Unidad de Inmunopatología del SIDA (Instituto de Salud Carlos III) y Coordinador de la Red Española de Investigación en Sida (RIS), responde con un «no» rotundo.

«Según cifras de UNAIDS, en 2019 700.000 personas murieron a causa del SIDA y 150.000 niños se infectaron. A pesar del éxito del tratamiento antirretroviral y de las medidas de prevención, la epidemia de VIH/SIDA sigue sin estar controlada«, explica a Maldita Ciencia Alcamí. «Por tanto, una vacuna preventiva sigue siendo necesaria y representa, en mi opinión, el mayor desafío de la investigación sobre VIH en el momento actual», señala.

El HIV.gov, el portal de internet para todos los recursos e información federales sobre el VIH y el SIDA de Estados Unidos, sostiene que el objetivo a largo plazo es desarrollar una vacuna segura y eficaz que proteja a las personas de todo el mundo de contraer el VIH y explica uno de los porqués: «Aun si la vacuna solo protegiese a algunas de las personas que la reciben, incluso si brindase una protección menor que la total; al reducir el riesgo de infección, podría tener un impacto importante en las tasas de transmisión y ayudar a controlar la pandemia«, afirma.

El difícil camino hacia la vacuna del sida, ¿por qué no tenemos una todavía?

En estos momentos vemos noticias a diario sobre los desarrollos para la vacuna contra la COVID-19, causada por un virus que conocemos desde finales de 2019, es decir, hace menos de un año. ¿Si han pasado más de 35 años desde que se identificó el VIH en 1983, por qué contra el sida aún no existe una vacuna?

La respuesta es que no todos los virus son iguales: no emplean los mismos mecanismos para infectar y reproducirse ni nuestro cuerpo requiere de la misma respuesta inmune para combatirlos.

Alcamí explica que hasta aproximadamente el año 2000, contra el VIH se intentaron desarrollar modelos clásicos de vacunas, basadas en el virus atenuado, el virus desactivado o proteínas recombinantes. «Estas estrategias fracasaron porque nos enfrentamos a un virus nuevo, que presenta una gran complejidad en la estructura de su envuelta y mecanismos de escape a la respuesta inmune que desconocíamos«, indica el experto.

Así que hubo que replantearse la estrategia y estudiar a fondo los trucos que el VIH emplea para zafarse de nuestra respuesta inmune y cómo despertar una reacción inmune específica, capaz de combatirlo. «El desafío ahora es conseguir vacunas que induzcan ese tipo muy especial de anticuerpos, una tarea de diseño de vacunas guiado por anticuerpos que nunca antes se ha utilizado», señala.

Aunque actualmente, hay varias vacunas preventivas y terapéuticas en desarrollo con las que se está probado eficacia, Jorge Carrillo, vocal de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) e investigador en irsiCAIXA coincide en Maldita Ciencia en que la dificultad para dar con la adecuada contra el VIH radica en «la alta tasa de mutación del virus y su capacidad para integrarse en el genoma de las células infectadas«. «De esta forma puede quedar escondido de forma latente y reactivarse mucho tiempo después«, recuerda el investigador.

Que la lucha contra la COVID-19 no detenga todo lo demás

Un esfuerzo que, a pesar de la pandemia de COVID-19, no se ha detenido del todo. Algunos grupos de investigación han reorientado parte o toda su actividad para encontrar cuanto antes una defensa contra el SARS-CoV-2, pero otros han seguido trabajando para que la urgencia de la pandemia no detenga todo lo demás, incluida la búsqueda de una vacuna contra el VIH y el sida.

«Creo firmemente que la COVID-19 pasará. Que en un año estaremos en una situación mucho mejor en la que los problemas más urgentes estarán resueltos, incluida la vacunación de la población», estima Alcamí. «En 2022 se resolverá de manera casi definitiva y espero que sea el recuerdo de una pesadilla. En ese momento, el cáncer, el VIH, el Alzheimer, las enfermedades neurodegenerativas, la diabetes, las enfermedades raras… seguirán ahí«, recuerda.

«Mi opinión personal es que sí, que llegaremos a tener una vacuna contra el VIH, pero todavía necesitamos más investigación», valora Carrillo.

Según el Ministerio de Sanidad, poner fin a la epidemia de SIDA como amenaza pública para 2030 se encuentra entre los principales retos para el futuro. El objetivo propuesto por UNAIDS es el 95-95-95 (95% de las personas con VIH diagnosticadas, de las que el 95% estén en tratamiento y al menos el 95% con carga viral indetectable) y del cuarto 95 para que las personas tengan una buena calidad de vida y cero discriminación.

Primera fecha de publicación de este artículo: 01/12/2020.


Primera fecha de publicación de este
artículo: 01/12/2020


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