Por qué no deberías dejar los huevos en la puerta de la nevera sino en las baldas bajas o intermedias dentro de su envase

En Maldita Ciencia ya os hemos resuelto todo tipo de dudas sobre los huevos: cómo saber si están en mal estado, si se pueden comer más de dos a la semana o si se pueden

En Maldita Ciencia ya os hemos resuelto todo tipo de dudas sobre los huevos: cómo saber si están en mal estado, si se pueden comer más de dos a la semana o si se pueden congelar. Ahora nos habéis preguntado en qué zona del frigorífico es mejor guardarlos. Al contrario de lo que a muchos les pueda parecer, es aconsejable no ponerlos en la puerta, ya que es la zona en la que se producen más fluctuaciones de temperatura. Lo mejor sería dejarlos en su propio envase en las baldas bajas o intermedias del frigo.

Meter los huevos en la nevera ayuda a conservar la cadena del frío

Lo primero que hay que tener en cuenta es por qué es importante guardar los huevos en la nevera. Alma Palau, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, cuenta a Maldita Ciencia que, en casa, los huevos deben ser guardados en el frigo aunque en el supermercado los encontremos fuera.

“Esto es porque el supermercado en sí ya está refrigerado y además los huevos siempre estarán cerca de los congelados o las neveras, para estar en el punto más frío del establecimiento”, señala. Meterlos en el frigo al llegar a casa es la forma de “no romper en exceso la cadena de frío y evitar su deterioro”.

Por qué es aconsejable dejar los huevos en las baldas bajas o intermedias y no en la puerta

Pero una vez en la nevera, ¿es indiferente la zona en la que los guardemos? Pues no. “Aunque normalmente los huevos tienen una disposición en la puerta, es aconsejable por seguridad dejarlos en la zona de baldas bajas de frescos junto a pescados y carnes”, comenta a Maldita Ciencia la dietista-nutricionista Laura Moya

La razón de no dejarlos en la puerta, según la experta, es precisamente que al abrirla y cerrarla se puede producir esa rotura de la cadena del frío de la que os hablábamos. Conservar la cadena del frío es importante para garantizar que ningún virus o microbio dañe un alimento y este pierda alguna de sus propiedades, tal y como explica la empresa Frigo Diz. “Si la cadena de frío se rompe en algún momento, ya no hay vuelta atrás”, señala la compañía, que insiste en que evitar las fluctuaciones de temperatura es muy importante.

Gemma del Caño, experta en industria alimenticia, explica a Maldita Ciencia que los huevos también pueden colocarse en la zona media del frigorífico junto a los envasados como los lácteos, los embutidos o el queso. 

Dejarlos en su envase sirve para evitar que contaminen otros alimentos y que se altere su olor

Además, las expertas consultadas recomiendan dejar los huevos dentro de su propio envase. Desde el Instituto de Estudios del Huevo indican que “dejando de huevos en su envase están protegidos de cambios de temperatura, de olores y golpes y del contacto con otros alimentos”.

“Además el envase tiene la información sobre la fecha de consumo preferente, que no es obligatorio que se indique en la cáscara del huevo, y es esencial para saber cuándo debemos consumirlos”, señalan. En Maldita Ciencia ya os hemos contado qué diferencia hay entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente y qué pasa si te comes algo pasado de fecha.

Dejar los huevos dentro de su envase es importante para evitar la contaminación cruzada. Es decir, que un microorganismo pase de un alimento contaminado a otro que no lo estaba por contacto directo o a través de un utensilio. 

Ana Amengual, dietista-nutricionista del Centro Júlia Farré, explica a Maldita Ciencia que si los huevos se guardan al descubierto al lado de unos rábanos o tomates cherry que consumiremos en crudo, la salmonela puede pasar a estos productos poniendo nuestra salud en riesgo. 

La salmonela es una bacteria que frecuentemente da origen a enfermedades causadas por los alimentos, también conocidas como “intoxicaciones alimentarias”, tal y como indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Entre los síntomas de la infección por salmonela están la fiebre, la diarrea o los vómitos prolongados. Como os hemos contado en Maldita Ciencia, esta bacteria también puede estar presente en otros alimentos como los melones y las sandías. 

Palau menciona que también es importante dejar los huevos en su envase porque su cáscara es porosa y, si están al descubierto, su interior puede impregnarse del olor de otros alimentos y se puede alterar su sabor.


Primera fecha de publicación de este
artículo: 14/04/2021




Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *