¿Qué sabemos sobre la ozonoterapia como posible tratamiento para la COVID-19? · Maldita.es

Categorías COVID-19 Recursos utilizados Expertos Literatura científica Fuentes oficiales (comunicados, bases de datos, BOE) Seguís preguntándonos por supuestas curas, tratamientos o métodos que eliminen de nuestro cuerpo el coronavirus y consigan que superemos la COVID-19.

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Seguís preguntándonos por supuestas curas, tratamientos o métodos que eliminen de nuestro cuerpo el coronavirus y consigan que superemos la COVID-19. Esta vez, el turno le llega a la ozonoterapia, una técnica no avalada que presume de poder poner fin a determinadas patologías, entre las que se encuentran el cáncer, sida, parálisis y enfermedades neurodegenerativas, gracias al ozono y de la que ya te hablamos aquí.

Como ya hemos contado en Maldita.es y según afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad, la forma más eficaz de prevenir una infección por SARS-CoV-2 es a través de la administración de cualquiera de las vacunas aprobadas contra la COVID-19 (en Europa, las de ARN mensajero de Pfizer/BioNTech y Moderna y las de adenovirus de AstraZeneca y Janssen).

Fue a principios del siglo XX cuando algunos grupos de médicos vieron en el ozono un agente antibacteriano, por lo que se intentó usar como desinfectante. La ozonoterapia, según explica en este artículo la Asociación para Proteger al Enfermo de las Terapias Pseudocientíficas (APETP), consiste en insuflar ozono en forma gaseosa en heridas o dentro del paciente, existiendo para ello diversas vías: rectal, intravenosa, vaginal e incluso inhalada. «No obstante, la ozonoterapia como tal no responde al poder antibacteriano del ozono, pues este puede llegar a concentraciones tóxicas con facilidad», añade.

La duda por la que nos habéis preguntado varios de vosotros tiene su origen en este artículo de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza, que expone el supuesto éxito del primer ensayo clínico español con ozonoterapia para pacientes COVID-19. Método que, dicen, ya se aplica en Italia y China.

¿En qué consiste el nuevo ensayo clínico?

Para llevar esta técnica a cabo según explica a Maldita Ciencia Alberto Hernández, anestesista del Grupo Policlínica, «se sacan unos 150 mililitros de sangre de una vena a una botella de vacío. Por otro lado, se obtiene ozono de un generador médico y se mete en la botella, se mezcla con la sangre durante un minuto. Luego se introduce de nuevo en el organismo». Además, indica que ya se han realizado más de 100.000 autohemoterapias.

En este vídeo, Hernández indica a Canal4 Diario que «han sido los pioneros» en el uso de la técnica y que ningún otro hospital de las Islas Baleares o el resto de España lo utiliza, pero que «ya hay varios interesados» en ello.

Por el momento, en la página de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) no consta ningún estudio con ozonoterapia. «El caso referido fue tratado por autorización del comité local del hospital, pero no se puede considerar que fue tratado en el contexto de un ensayo clínico controlado», señala Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III.

«En estos momentos de agobio epidémico se están aprobando multitud de ensayos clínicos en todo el mundo que no se sabe si llegarán a buen puerto«, explica a Maldita Ciencia Sonia Zuñiga, investigadora del Centro Nacional de Biotecnología en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC). «En cualquier caso, para demostrar que algo funciona frente a este coronavirus hace falta un grupo considerable de pacientes en varios estados de la enfermedad (leves, más graves, en UCI…) y no estar tratándoles con nada más, ya que si no, no se sabrá qué es lo que realmente ha curado a la persona infectada, si es que se ha curado», añade. 

Alcamí incide en que las mejorías individuales no son demostrativas de un efecto beneficioso a nivel general, que debe demostrarse en un ensayo clínico controlado. «Hasta que esto no se realice no se puede afirmar que la ozonoterapia sea beneficiosa en el tratamiento de pacientes con COVID-19», indica el virólogo. Y añade que las afirmaciones realizadas en el artículo no indican referencias clínicas publicadas que las sustenten.

«Los mensajes tipo ‘precedentes internacionales con buenos resultados’, ‘resultados provisionales esperanzadores’ o ‘claros beneficios de los ensayos clínicos en marcha’ deben sustentarse en datos reales«, continúa el virólogo. «Sería de agradecer que datos tan espectaculares y esperanzadores sean compartidos con la comunidad médica y científica«, añade.

Por su parte Hernández, del Grupo Políclinica, indica que los ensayos clínicos se registran y, al completarlos, es cuando se publican los resultados. «No es el caso nuestro, que aún está en curso«, explica.

¿Qué sabemos sobre los ensayos en China e Italia?

Es cierto que en la Agencia China del Medicamento hay registrados estudios con ozonoterapia (como este este), pero no se han publicado ni se han comunicado resultados, según Alcamí. «Por lo que la afirmación de que ‘los resultados provisionales son muy esperanzadores’ o la referencia a ‘los claros beneficios que se están constatando en los ensayos clínicos en marcha’ requiere que el médico que afirma esto dé las referencias«, alega el experto.

Por otro lado, desde Maldita Ciencia nos hemos puesto en contacto con Amato Demonte, médico del Hospital Universitario Santa María della Misericordia de Udine (Italia), desde nos han confirmado que se están realizando ensayos clínicos con este tipo de gas. Ahora bien, según asegura el experto, esta técnica siempre se va a usar junto con otra terapia, es decir, a los pacientes nunca se les va a tratar exclusivamente con ozono. «En relación al contexto de crisis sanitaria por coronavirus, se han intentado y se están intentando aplicar muchos otros tratamientos, ya que no disponemos de una terapia específica para la COVID-19», explica Demonte a Maldita Ciencia.

Demonte y su equipo consideraron que utilizarlo en cuidados intensivos era demasiado tarde, porque el daño en los pulmones ya estaría muy avanzado, por lo que decidieron aplicar ozonoterapia en algunos pacientes en la fase previa, diariamente, durante una semana. «Al tercer o cuarto día, como muy tarde, la gente que necesitaba casco para respirar, mejoraron de manera muy significativa», indica el médico italiano y explica que, por el momento, el estudio piloto ha contado con 35 pacientes. De ellos, 25 han recibido el alta médica y uno ha necesitado ingresar en cuidados intensivos.

«Hemos empezado a arreglar los datos para hacer una primera publicación. También hemos decidido hacer un estudio randomizado, aprobado por el comité ético, en el que se tratará a un grupo de enfermos con antivirales y otro al que, además de esta, se le aplique la ozonoterapia«, explica Demonte. «Enviaremos la información a la revista cuando el artículo científico y el estudio estén realizados. Lo que tenemos hasta ahora, no el estudio final, solo una primera aproximación», concluye.

¿Sirve el ozono para tratar otras patologías?

En cuanto a la eficacia de esta terapia para tratar otras enfermedades, según la página web de la revista Oncology, «las terapias con oxígeno (tres átomos de este gas son los que componen una molécula de ozono) son alternativas caras, no probadas y dañinas«. Este documento de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas inglés) indica que «el ozono es un gas tóxico sin ninguna aplicación médica conocida en ninguna terapia específica, complementaria o preventiva».

«Es de resaltar que toda la evidencia dice que la ozonoterapia no tiene ningún tipo de validez para tratar enfermedades«, indica la APETP y añade que «por todo ello se puede decir de manera argumentada y basándonos en la evidencia científica que esta terapia carece de validez y además es peligrosa».

Diferentes grupos médicos critican un auto judicial que autoriza la administración de ozonoterapia a un paciente grave de COVID-19 en el Hospital de la Plana (Castellón)*

Tras la decisión de un juez de obligar al Hospital de la Plana, en Castellón, a administrar ozonoteraìa, según la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME)  «en contra de los protocolos clínicos del centro sanitario basados en la evidencia científica» en un paciente de COVID-19 con neumonía bilateral ingresado en UCI, tanto la propia federación como otras instituciones médicas, como el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos o la Sociedad Valenciana de Farmacia Hospitalaria, han señalado y criticado las medidas judiciales. Afirman que estas «obligan a permitir la administración de ozonoterapia […] en contra del criterio médico y ético de los profesionales que trabajan en este centro».

A través del comunicado emitido por la federación, FACME ha expresado «su preocupación sobre las consecuencias que pueden desencadenarse tras la decisión tomada por las autoridades judiciales, puesto que está basada en un supuesto ‘beneficio potencial’ pero no se ha tenido en cuenta la posibilidad de un ‘perjuicio potencial’, presentes en todas las medidas terapéuticas (balance riesgo-beneficio)».

*Hemos actualizado esta pieza el día 18/08/2021 para incluir la información sobre la orden judicial de permitir la administración de ozonoterapia a un paciente de COVID-19 grave en un hospital de Castellón.


Primera fecha de publicación de este
artículo: 23/04/2020




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